Un nuevo y exhaustivo informe elaborado por una comisión civil independiente en Israel ha arrojado luz sobre la magnitud de los crímenes cometidos durante el ataque del 7 de octubre de 2023. Tras dos años de investigaciones, el documento de 300 páginas concluye que la violencia sexual y de género fue "sistemática, a gran escala" y formó parte integral de la estrategia de terror empleada por Hamás y otros grupos palestinos, tanto en el asalto inicial como durante el cautiverio de los rehenes en Gaza.
La Comisión Civil, creada específicamente en noviembre de 2023 para documentar estos delitos, asegura que estas tácticas no fueron incidentes aislados, sino elementos centrales del ataque. Según el comité, estas acciones buscaron intensificar el terror y la humillación, calificándolas de crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y actos de genocidio bajo el derecho internacional.
Hallazgos de la investigación: violencia en el asalto y el cautiverio
El informe detalla que la violencia sexual y la tortura se produjeron en múltiples lugares y fases: desde el asalto inicial a territorio israelí hasta el traslado y el posterior cautiverio de las víctimas en la Franja de Gaza. Los investigadores afirman que estas prácticas se caracterizaron por una "crueldad extrema".
Para sustentar estas acusaciones, la comisión ha recopilado una base probatoria masiva que incluye:
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Más de 430 entrevistas, audiencias y reuniones con sobrevivientes, testigos, exrehenes y familiares.
El análisis de más de 10.000 fotografías y secuencias de vídeo.
Un total de 1.800 horas de material visual examinado detalladamente.
Documentación oficial y expedientes de los lugares de los ataques.
Aunque el material gráfico no está disponible para el público general debido a su naturaleza sensible, la comisión ha indicado que expertos acreditados pueden consultarlo bajo petición.
Contexto del conflicto y situación de los rehenes
El ataque del 7 de octubre, que desencadenó la actual guerra en Gaza, resultó en la muerte de 1.221 personas en el lado israelí, en su mayoría civiles, tras el asalto a comunidades rurales, puestos militares y el festival de música Nova. En aquella jornada, los milicianos capturaron a 251 rehenes.
A lo largo del conflicto, la situación de los cautivos ha sido crítica. De los 207 rehenes que fueron tomados con vida, 41 fallecieron en cautiverio. Los últimos veinte hombres que permanecían con vida fueron liberados en octubre de 2025, tras un alto el fuego mediado por la presión de Estados Unidos. Hamás, por su parte, ha negado sistemáticamente todas las acusaciones de violencia sexual desde que comenzaron a formularse en 2023.
El impacto humanitario y las acciones ante la justicia internacional
La respuesta militar de Israel tras el ataque ha transformado la Franja de Gaza en un escenario de devastación. Según cifras del Ministerio de Sanidad del territorio, avaladas por la ONU, la campaña de represalia ha causado la muerte de más de 72.000 personas y ha dejado a dos millones de palestinos en condiciones de supervivencia extrema.
Esta escala de destrucción llevó a Sudáfrica a interponer una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), acusando a Israel de "genocidio". En enero de 2024, el tribunal dictó medidas cautelares exigiendo a Israel prevenir cualquier acto de genocidio, advirtiendo sobre un riesgo inminente de daño irreparable para la población palestina, aunque todavía no se ha pronunciado sobre el fondo de la acusación.