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El impago de bonos del grupo inmobiliario en 2021 provocó una crisis de liquidez en todo el sector en China.

El gigante inmobiliario chino Evergrande ha solicitado la protección por bancarrota en EEUU, mientras la empresa busca un acuerdo de reestructuración con acreedores internacionales que poseen miles de millones de dólares en bonos.

Evergrande dejó de pagar su deuda denominada en dólares a finales de 2021, lo que desencadenó una crisis de liquidez en todo el sector que ha lastrado el crecimiento económico de China y ha aumentado la presión sobre las autoridades de Pekín. Según datos de Bloomberg, la empresa tiene unos 19.000 millones de dólares en pasivos en el extranjero .

Otro promotor, Country Garden, el mayor constructor privado de viviendas de China, que hasta hace poco se consideraba más seguro que muchos de sus competidores altamente endeudados, tampoco ha podido hacer frente al pago de sus deudas internacionales este mes.

Además, el grupo de inversión Zhongrongha sido incapaz de reembolsar sus productos de ahorro.

Estos contratiempos han despertado el temor a una ralentización del sector inmobiliario, que normalmente representa una cuarta parte de la actividad económica china.

Las turbulencias amenazan con extenderse a otras áreas de la economía, justo cuando Pekín se enfrenta a la deflación, la caída de las exportaciones y el aumento del desempleo juvenil.

Evergrande, el promotor inmobiliario más endeudado del mundo, con un pasivo de 340.000 millones de dólares, declaró el mes pasado unas pérdidas de 81.000 millones de dólares en 2021 y 2022.

Su solicitud de quiebra en un tribunal de Nueva York, firmada por el representante extranjero de la empresa, Jimmy Fong, se basa en la aplicación del Capítulo 15 del código de bancarrota por el que se protegen los bienes de la compañía en EEUU.

Se espera que el grupo celebre reuniones con sus acreedores en Hong Kong este mes en relación a un plan de reestructuración propuesto en marzo.

Evergrande acumulaba unos 20.000 millones de dólares en bonos internacionales en el momento de su impago y propuso ofrecer a los inversores pagarés vinculados a las filiales del grupo que cotizan en bolsa en Hong Kong.

Decenas de promotores inmobiliarios chinos han dejado de pagar sus deudas desde el colapso de Evergrande. Pekín, que lanzó una campaña de desapalancamiento en 2020 para evitar que los precios de la vivienda se dispararan, no ha recurrido hasta ahora a ningún rescate o estímulo importante. 

En China, los compradores de viviendas suelen adquirirlas antes de que estén terminadas. Los datos de esta semana mostraron que los precios de la vivienda nueva cayeron en julio.

El impago de Zhongrong, que forma parte del llamado sector fiduciario que canaliza billones de yuanes a inversiones en toda la economía, ha avivado la preocupación por la exposición del sector financiero en la sombra al sector inmobiliario en crisis.

Zhongrong demandó a Evergrande en mayo de 2022 por una inversión de 1.900 millones de yuanes (260 millones de dólares), según se desprende de un registro anual de bonos corporativos de Evergrande.

 

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