La Vuelta Ciclista a España llega a su último tramo este fin de semana con un ambiente cargado de tensión, especialmente en la etapa final del próximo domingo en la capital española.
La controversia se centra en la participación del equipo Israel Premier Tech, que ha generado una serie de protestas por su vinculación con Israel, en un contexto de creciente violencia contra la población palestina.
Corredores del Team Israel Premier Tech durante la contrarreloj por equipos de la quinta etapa de la Vuelta ciclista a España.
Policías y calles cortadas este domingo en Madrid
Este fin de semana, más de mil agentes de policía serán desplegados en Madrid para garantizar la seguridad durante la llegada de los ciclistas a la ciudad. Este operativo, el mayor en la historia de la Vuelta, fue anunciado tras la Junta de Seguridad mantenida en la Delegación del Gobierno, ante la previsión de altercados relacionados con las movilizaciones a favor de Palestina.
La jornada de domingo coincide con diversas protestas que se han convocado en diferentes puntos del recorrido, desde la salida en Alalpardo hasta la llegada a Madrid.
Activistas de izquierda y grupos pro-palestinos han organizado una quincena de concentraciones, con el fin de visibilizar su apoyo al pueblo palestino y rechazar la participación del equipo israelí.
Estos actos se han visto potenciados por los recientes conflictos en Gaza, que han avivado la indignación de muchas personas que ven en la Vuelta un escenario propicio para expresar su postura política.
Almeida: "se reprimirá cualquier acto violento"
En cuanto a la seguridad, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, se ha pronunciado sobre el asunto, subrayando la firme postura del Ayuntamiento respecto a los incidentes violentos. Durante una rueda de prensa, Almeida afirmó que en Madrid "se reprimirá cualquier acto violento", reiterando que habrá "tolerancia cero" frente a disturbios.
El alcalde insistió en que el operativo de seguridad estará enfocado en evitar que cualquier tipo de altercado ponga en riesgo la integridad tanto de los ciclistas como de los miles de espectadores que se congregarán en la capital para ver la última etapa.
El dispositivo policial también está centrado en la vigilancia de grupos radicales que podrían intentar aprovechar la ocasión para generar desorden. Entre los grupos bajo observación se encuentran los Bukaneros y el Movimiento Antirrepresivo, conocidos por su activismo de izquierda y su vinculación con protestas en eventos de gran visibilidad.
A pesar de las protestas previstas, tanto las autoridades como los organizadores de la Vuelta insisten en que la etapa en Madrid debe transcurrir en un ambiente de celebración del deporte, sin que los conflictos políticos interfieran con la festividad de este evento deportivo.
Sin embargo, la mezcla de tensiones políticas, sociales y la seguridad pública pone en duda que la última etapa de la Vuelta pueda ser completamente ajena a los incidentes que ya han marcado algunas de las etapas previas de esta edición.
Varios manifestantes durante la Vuelta en Castro de Erville (Pontevedra)
FUENTE: El Observador