Madrileños y turistas, seguramente hayan pasado, sin saber, a pocos metros de donde descansan los restos del santo de los enamorados: San Valentín.
Y es porque en el corazón de Madrid, la Iglesia de San Antón, ubicada en el 63 de la calle Hortaleza, en pleno barrio de Chueca, custodia las reliquias más importantes del santo del amor.
San Valentín en Chueca
La Iglesia de San Antón alberga los restos de San Valentín en una urna de cristal situada en el extremo derecho del templo. En su interior, se pueden observar el cráneo, las tibias y otros pequeños fragmentos óseos del santo. Según la historia, estas reliquias fueron un regalo del Papa al rey Carlos IV, quien posteriormente las cedió a los Escolapios, una orden religiosa que administraba la iglesia. Hoy en día, la parroquia está regida por el padre Ángel y la ONG Mensajeros de la Paz, que mantiene viva la devoción en torno a San Valentín.
Historia de San Valentín: el santo del amor prohibido
El origen de San Valentín está envuelto en el misterio. Según una de las versiones más difundidas, fue un sacerdote que en el siglo III d.C. desafío al emperador Claudio II al casar en secreto a soldados romanos, quienes tenían prohibido contraer matrimonio. Esta desobediencia le costó la vida: fue capturado y ejecutado el 14 de febrero del año 270 d.C., convirtiéndose en mártir del amor.
Sin embargo, existen otras teorías que identifican a San Valentín con un médico que también ejercía el sacerdocio o con un obispo de la ciudad italiana de Terni. Sea cual sea la verdadera historia, su legado como protector de los enamorados sigue vigente en todo el mundo.
¿Cómo llegaron las reliquias de San Valentín a Madrid?
El camino de los restos de San Valentín hasta la capital española se remonta al siglo XVIII. Según los registros históricos, el Papa obsequió estas reliquias al rey Carlos IV, quien a su vez las donó a los Escolapios, antiguos propietarios de la iglesia de San Antón. Con el paso del tiempo, la parroquia quedó bajo la gestión de Mensajeros de la Paz, quienes continúan resguardando las reliquias del santo de los enamorados.
La tradición de las 'cintas del amor'
Cada 14 de febrero, los madrileños y visitantes pueden acercarse a la Iglesia de San Antón para rendir homenaje a San Valentín. Una de las costumbres más llamativas es la colocación de 'cintas del amor' en la reja que custodia la urna con las reliquias. Esta práctica, que se ha convertido en una tradición local, simboliza la unión y el deseo de felicidad para las parejas que visitan el lugar.
Otros lugares del mundo que reclaman las reliquias de San Valentín
Como ocurre con muchas reliquias religiosas, no solo Madrid afirma poseer los restos de San Valentín. Diversas ciudades de Europa aseguran tener fragmentos del santo:
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Roma: La Basílica de Santa María de Cosmedin alberga un supuesto cráneo de San Valentín.
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Dublín: La iglesia de Whitefriar Street custodia un relicario con sangre del mártir.
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Praga: En la iglesia de San Pedro y San Pablo, en Vyšehrad, también se conservan restos atribuidos a San Valentín.
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Viena: La catedral de San Esteban también reclama poseer reliquias del santo.
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Francia, Grecia e Italia: Ciudades como Roquemaure (Francia), Lesbos (Grecia) y Savona (Italia) también celebran procesiones anuales en honor a San Valentín.
Un destino imperdible para los enamorados
Para aquellos que buscan un plan diferente en San Valentín, la visita a la Iglesia de San Antón se convierte en una experiencia especial. No solo permite conocer un rincón histórico de Madrid, sino también conectar con una tradición centenaria que exalta el amor y la devoción. Así que, si buscas un lugar con significado en el Día de los Enamorados, no dudes en acercarte a la calle Hortaleza y descubrir este secreto bien guardado de la capital española.
La misa de los enamorados el 14 de febrero
El Cardenal Carlos Osoro celebrará la misa de los enamorados el 14 de febrero a las 12 y las 19 horas. Luego se podrán colocar las cintas en agradecimiento o pedidos al santo del amor.