El Atlético de Madrid sufrió una dura derrota ante el Lille en la tercera jornada de la UEFA Champions League en condición de local, una caída que lo complica en la tabla ya que es el segundo de forma consecutiva. Sin embargo, el equipo del Cholo Simeone se vió afectado por una decisión arbitral que cambió el rumbo del partido.
Cuando el encuentro iba igualado 1-1 y con el Atlético de Madrid siendo dominador del juego y jugando en campo rival, llegó la gran polémica del encuentro. Cerca del minuto 73, el árbitro Marco Guida sancionó penal para el Lille por una mano dentro del área, algo inexsistente. Se repasan las imágenes, se trata de apreciar alguna infracción o algo ilegal por el cual agarrarse para entender la sanción del colegiado, pero la resolución es siempre la misma: no hay nada.
Sin embargo, la gran sorpresa y enojo del Atlético de Madrid surge cuando se logra determinar que el que impacta la pelota con la mano es el propio jugador del Lille. Una acción, por cierto, similar a una que se señaló de Gallagher en la mitad de la cancha durante el primer tiempo. Entonces se señaló infracción del inglés y se siguió jugando. Pero, en esta oportunidad, fue beneficiado el infractor, que sería el futbolista del equipo francés.
Esa mano mencionada anularía cualquier tipo de infracción posterior. Los jugadores del Atlético de Madrid señalan que el árbitro italiano sancionó el penal por mano. Por lo tanto, por mucho que se revise la jugada buscando una posible falta, la misma quedaría totalmente anulada en caso de que existiera, algo que no se ha encontrado, por cierto.
Por ende, desde el Atlético de Madrid entienden que el fallo del árbitro fue muy grave y que los perjudicó seriamente en una competición tan exigente y díficil como lo es la UEFA Champions League, sobre todo en este formato en donde cada punto vale y los perdidos en condición de local, más todavía.
Indiganción en el Atlético de Madrid
La institución rojiblanca entiende que el árbitro se confunda a la hora de señalarlo, ya sea por la velociadad de la jugada, por la dificultad para verlo o cualquiero otro motivo. Pero también tiene muy claro que con el VAR y la tecnología de hoy en día no se puede sancionar y estas cosas no pueden seguir sucediendo.
El mensaje del VAR es claro: llegó para ser una herramienta que imparta justicia, pero hay momentos que cuando tiene que ser efectiva, no lo es y pasa a ser todo lo contrario. En las oficinas del Atlético no se explican el hecho de que el responsable del videoarbitraje no llamara a su compañero de campo para que fuese a revisar la jugada en el monitor, al ser tan evidente la acción.
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Atlético de Madrid, perjudicado.
Con empate a un tanto en el marcador en ese momento y con los rojiblancos llegando al área rival a falta de casi media hora para el final, no hay duda de que el equipo de Simeone tenía opciones de haber conseguido su segunda victoria en esta Champioms, algo que realmente necesitaba. Pero la pena máxima concedida en un momento visagra del encuentro y acabó con las chances de los locales.
"Ojalá encontremos algo para decir que fue penal. Porque primero dijo el árbitro que fue mano y luego que hubo algo de Koke", comentó Simeone en rueda de prensa. "No sé, él ha dicho que la mano, pero al final no sé qué ha pitado. Nadie entiende, espero lo entienda él", afirmó un Oblak que vio la acción mejor que nadie. "Es una jugada clave. Estábamos en el partido con el empate. Fue decisiva en el partido", comentó un Julián Alvarez.
De esta manera, el Atlético de Madrid tomó la determinación de presentar una queja forma ante la UEFA por el erróneo arbitraje de Marco Guida, quién sancionó una jugada que cambió completamente el rumbo del choque e influyó en el resultado final.