La gestión del crucero MV Hondius, procedente de Cabo Verde con un brote detectado de hantavirus, ha dado un giro logístico tras la cumbre de urgencia mantenida hoy en Madrid. El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha confirmado oficialmente que el buque no atracará en el puerto de Granadilla (Tenerife), como se había barajado inicialmente.
La decisión final establece que la embarcación "solo va a fondear" en aguas del archipiélago. Según explicó Clavijo, los pasajeros serán evacuados a tierra firme mediante el uso de lanchas nodrizas, evitando así el contacto directo de la estructura del buque con el muelle tinerfeño y extremando las medidas de seguridad sanitaria.
Coordinación ministerial y cooperación internacional ante la crisis sanitaria
La jornada ha estado marcada por una intensa agenda institucional para coordinar la llegada de los afectados. A las 12:00 horas, el presidente Clavijo se reunió en el Ministerio de Sanidad con los ministros Mónica García y Ángel Víctor Torres. Este encuentro se produce tras las críticas vertidas por el ejecutivo regional sobre la decisión de trasladar el buque hacia las islas.
De forma paralela, el Gobierno central ha desplegado un gabinete de crisis que incluye:
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Ministerio del Interior y Asuntos Exteriores: Reunión (12:30 horas) para gestionar la evacuación de ciudadanos procedentes de terceros países.
Cooperación con la Unión Europea: Encuentro programado para las 14:30 horas con el fin de alinear protocolos con el marco comunitario.
Canarias advierte de "graves dificultades" en su sistema hospitalario
Pese a los planes de evacuación, el optimismo no es compartido por todas las áreas del ejecutivo canario. El vicepresidente autonómico, Manuel Domínguez (PP), ha expresado su profunda preocupación por la capacidad de respuesta sanitaria en las islas. Domínguez advirtió que, aunque el Hospital de La Candelaria está preparando su unidad de aislamiento, esta solo cuenta con capacidad para un paciente.
"Si hubiera que atender a más de una persona de las 140 que vienen en el barco, tendríamos graves dificultades", señaló el vicepresidente. Domínguez ha cuestionado por qué no se optó por un traslado a territorio continental, donde existen mejores infraestructuras y servicios para una emergencia de esta índole.
Incógnitas sobre el estado de los pasajeros y falta de informes técnicos
Desde el Gobierno de Canarias se ha denunciado una alarmante falta de información "cierta y veraz". Según el vicepresidente regional, las autoridades canarias no han recibido informes médicos por escrito ni directrices claras sobre el tratamiento específico que requieren los afectados por hantavirus, una enfermedad que no es común en la zona.
"No sabemos por qué se han tomado las decisiones que se han tomado", lamentó Domínguez, quien también cuestionó por qué los pasajeros no desembarcaron en Cabo Verde para ser repatriados por vía aérea, evitándoles tres días adicionales de travesía.
Por el momento, el Ejecutivo regional ha solicitado formalmente a la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife el informe de Sanidad Exterior, documento preceptivo y necesario para autorizar cualquier movimiento de personas desde un buque bajo alerta sanitaria. La transparencia y el aval de los técnicos científicos siguen siendo la principal exigencia de Canarias antes de completar la operación de desembarco.