Las escuelas de Londres, junto a madres y padres, se encuentran en alerta ante la proliferación de las llamadas school wars, una tendencia en la que menores quedan tras las clases para protagonizar supuestas peleas “violentas”, en ocasiones armados con compases, tijeras, cúteres, reglas o incluso fuegos de artificio.
Aunque los enfrentamientos entre alumnos no son un fenómeno nuevo, la difusión a través de redes sociales ha elevado la preocupación en la capital británica. Las convocatorias se han viralizado en plataformas como TikTok, Snapchat e Instagram, donde publicaciones anónimas instan a los estudiantes a enfrentarse con alumnos de otros centros y fijan fechas concretas para las “batallas”.
La alarma se intensificó apenas semanas después de que dos chicos fueran apuñalados en el instituto Kingsbury de Brent, en un contexto marcado por la inquietud ante la violencia juvenil.
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Hackney, el origen de una “guerra” entre ocho escuelas
La noticia saltó a la prensa londinense tras conocerse una supuesta “guerra” entre ocho escuelas del distrito de Hackney, en el nordeste de Londres. En los mensajes compartidos por los menores, los centros aparecían divididos en dos bandos: “rojos” y “azules”.
Según relató el diario Standard, los carteles difundidos en redes estaban inspirados en las bandas callejeras de Los Ángeles, los Bloods y los Crips, y mostraban a hombres con pasamontañas rojos y azules. En ellos se enumeraban los colegios de 7.º a 11.º de primaria adscritos a cada bando.
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Las convocatorias no solo instaban a acudir “con ánimo violento”, sino también a portar objetos punzantes. Además, los supuestos organizadores idearon un sistema de puntuación para las peleas: 10 puntos por perseguir, 5 por esquivar, 10 por golpear y 20 por hacer daño. También animaban a grabar los enfrentamientos y subirlos a redes “para obtener puntos extra”, según informó el Daily Mail.
En apenas quince días, el número de escuelas implicadas en estas dinámicas se multiplicó casi por diez, extendiendo la preocupación más allá de Hackney.
58 escuelas implicadas en cinco municipios de Londres
El diario Metro ha contabilizado ya 58 escuelas en distintos puntos de la capital que habrían organizado sus propias “guerras”. Los centros se reparten en al menos cinco municipios del área metropolitana: Greenwich, Tower Hamlets, Croydon, Harrow y Hackney.
Otras publicaciones en redes amplían el enfrentamiento a distritos completos. En algunos casos se presenta al norte de Londres dividido en bloques enfrentados; en otros, se habla de una “guerra” entre Ealing y Brent contra Waltham Forest y Southwark.
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Algunos estudiantes dudan de que las convocatorias procedan realmente de compañeros de clase. “La gente solo intenta asustar a los padres. La mayoría de las escuelas están interconectadas y tienen buenas relaciones”, declaró a Metro un alumno de 10.º de primaria.
Ante la expansión del fenómeno, directores de centros escolares de toda la ciudad han instado a los estudiantes a regresar directamente a casa tras finalizar la jornada lectiva.
Operación Cedarfield: despliegue específico de la Policía Metropolitana
La Policía Metropolitana de Londres ha intensificado sus esfuerzos para identificar a los responsables de las convocatorias y frenar la escalada. El cuerpo ha puesto en marcha una operación específica, denominada Operación Cedarfield, con una presencia “fuerte y visible” en los entornos escolares.
“Estamos al tanto de las publicaciones que circulan en redes sociales y estamos en estrecho contacto con las escuelas de varios distritos de Londres para ofrecerles tranquilidad”, afirmó el comandante Neerav Patel.
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La policía también ha contactado con TikTok, Snapchat e Instagram para solicitar la desactivación de al menos una docena de cuentas en las que se detectaron convocatorias y llamadas explícitas a la violencia.
Mientras continúan las investigaciones, el fenómeno de las school wars ha reabierto el debate en Reino Unido sobre el papel de las redes sociales en la difusión de comportamientos violentos entre menores y la rapidez con la que estas dinámicas pueden extenderse por distintos barrios de la capital.