El Tribunal Provincial de Samui, al sur de Tailandia, ha comunicado este viernes la desestimación de las apelaciones presentadas por las partes y la ratificación plena de la condena a cadena perpetua dictada en primera instancia contra el español Daniel Sancho. El fallo, elaborado por el Tribunal de Apelaciones de Phuket y trasladado por la Oficina de la Judicatura en Bangkok, confirma la responsabilidad del procesado en el asesinato premeditado del cirujano colombiano Edwin Arrieta, así como en la ocultación del cadáver y la destrucción del pasaporte de la víctima.
Un fallo ratificado a puerta cerrada y vía videoconferencia
La resolución fue leída durante una sesión a puerta cerrada en la corte de Samui que se prolongó durante aproximadamente dos horas, tras dar comienzo a las 10:00 hora local (3:00 GMT). Sancho, de 32 años, siguió el procedimiento mediante videoconferencia desde la prisión de Surat Thani, centro penitenciario en el que cumple condena en la actualidad.
En el tribunal estuvieron presentes las representaciones legales de ambas partes. Por parte del acusado acudieron los letrados tailandeses Aphichat Srinuel y Alice Keartjareanlap, mientras que Metapon Suwancharen y Nattha Jongratwanin ("Lak") asistieron en representación de la familia de Arrieta.
Daniel Sancho detenido tras el crimen de Edwin Arrieta
Desestimación de los recursos de la defensa y la acusación
El dictamen judicial resuelve los recursos interpuestos entre finales de 2024 y principios de 2025:
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La apelación de la familia Arrieta (diciembre de 2024): La parte demandante solicitaba elevar la condena a la pena capital alegando la contundencia de las pruebas acumuladas, además de requerir un incremento en la cuantía de la indemnización.
La apelación de la defensa de Sancho (marzo de 2025): La representación del español solicitaba la nulidad del proceso, la repetición del juicio o la celebración de una nueva vista con la comparecencia de nuevos testigos, argumentando que el fallecimiento de Arrieta se produjo de forma accidental durante una pelea.
El Tribunal de Apelación de la Región 8 descartó la necesidad de admitir las nuevas pruebas requeridas por la defensa y desestimó el incremento de la pena solicitado por la familia del fallecido, declarando la sentencia "íntegramente confirmada".
Claves de la condena: Premeditación y atenuantes aplicados
El tribunal concluyó que existió una planificación previa del crimen basándose en los preparativos del acusado. El escrito judicial destaca expresamente la adquisición de material de limpieza, guantes de goma, bolsas de basura, cuchillos, una sierra y un machete o cuchillo carnicero, los cuales fueron almacenados en una habitación de hotel con anterioridad al día de los hechos.
Asimismo, la resolución señala que los hechos constitutivos de delito de asesinato premeditado acarrean la pena de muerte en Tailandia. Sin embargo, la pena definitiva se fijó en cadena perpetua debido a la colaboración inicial del procesado durante el procedimiento, cuya declaración prestó utilidad para la investigación antes de que alegara posteriormente que se trató de un accidente.
Junto a la pena privativa de libertad, se mantiene de forma firme la indemnización fijada en 4,42 millones de baht (aproximadamente 117.000 euros), que el condenado deberá abonar a los padres de la víctima.
Edwin Arrieta y Daniel Sancho
Contexto del crimen en la isla de Phangan
Los hechos juzgados se remontan al 2 de agosto de 2023 en la isla tailandesa de Phangan, donde ambos habían acudido tras citarse. Según determinó la resolución judicial, Sancho golpeó a Arrieta con intención de matar, para posteriormente proceder al descuartizamiento de sus restos, que aparecieron repartidos por distintos puntos de la isla.
Sancho, formado como chef e hijo y nieto de los actores españoles Rodolfo Sancho y Sancho Gracia, conoció a Edwin Arrieta en el año 2022 a través de la red social Instagram. Ambos habían coincidido en varias ocasiones en España antes del viaje a Tailandia.
Por su parte, Arrieta, de 44 años y natural de Lorica (departamento de Córdoba, Colombia), ejercía como cirujano plástico y era aficionado a la gastronomía y a los viajes, según su entorno.