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La madrugada del sábado 25 al domingo 26 de octubre marcará el inicio del horario de invierno en España. A las 03:00 de la madrugada, los relojes deberán atrasarse una hora, volviendo a marcar las 02:00. Es decir, los españoles dormiremos una hora más, una noticia bien recibida, especialmente si es domingo.

En las Islas Canarias, el ajuste será diferente: los relojes pasarán de las 02:00 a la 01:00, respetando su diferencia horaria con la Península.

¿Hay que cambiar todos los relojes?

Aunque se suele hablar de “mover las agujas del reloj”, lo cierto es que la mayoría de dispositivos electrónicos lo hacen de forma automática. Móviles, ordenadores, tablets, smartwatches y otros aparatos inteligentes actualizan la hora sin intervención manual. Solo aquellos relojes analógicos o digitales antiguos requerirán el ajuste manual.

¿Por qué se cambia la hora?

El objetivo tradicional de esta medida ha sido optimizar el uso de la luz solar para reducir el consumo de energía. Al adelantar el amanecer y el anochecer, se pretendía que las personas pudieran aprovechar más horas de luz natural.

Sin embargo, esta práctica lleva años generando debate. Algunos expertos cuestionan su verdadera eficacia, alegando que los beneficios energéticos son mínimos y que el impacto sobre la salud y el bienestar no compensa el ahorro.

Cómo impacta en la salud

El cambio al horario de invierno afecta directamente a nuestro ritmo circadiano, el sistema interno que regula el sueño y la vigilia. Aunque técnicamente ganamos una hora de descanso, el cuerpo puede experimentar síntomas como fatiga, somnolencia, irritabilidad o falta de concentración, incluso fuera del entorno laboral.

Además, la reducción de la luz solar por las tardes influye en la producción de serotonina y vitamina D, elementos clave para el bienestar emocional. Esto puede aumentar la ansiedad e incluso provocar episodios leves de depresión estacional, especialmente en personas sensibles.

Los peques y los mayores, los más afectados

Los niños y las personas mayores son quienes más notan este tipo de cambios. Su mayor sensibilidad a los desajustes hormonales hace que los efectos puedan sentirse con más intensidad. Afortunadamente, el cuerpo suele reajustarse en un plazo de tres días, y los ritmos circadianos vuelven a estabilizarse de forma natural.

Durante este periodo de transición, es fundamental estar atentos a cómo nos sentimos y, si es necesario, buscar ayuda profesional. Cuidar el descanso, exponerse a la luz natural y mantener una rutina son acciones clave para minimizar el impacto.

Europa reabre el debate de los rejoles

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado esta semana su intención de reabrir la discusión en la Unión Europea sobre la eliminación del cambio de hora estacional. Una propuesta que ha sido apoyada por unanimidad en el Parlamento Europeo.

El Comisario de Transporte de la UE, Apostolos Tzitzikostas, afirmó que la Comisión está comprometida con poner fin a esta práctica. “Tenemos la responsabilidad y la posibilidad de actuar”, declaró. Este debate lleva más de seis años bloqueado en el Consejo, pero la iniciativa española podría ser el impulso necesario para retomar una decisión definitiva.

Consejos para afrontar el cambio de hora

Antes del cambio de hora

Hábitos durante los días del cambio

Lo que hay que saber

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Cambio de hora España

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