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Daniel Sancho, el joven chef hijo del conocido actor Rodolfo Sancho, fue condenado a cadena perpetua por la justicia tailandesa, por el asesinato, descuartizamiento del cirujano colombiano Edwin Arrieta. Con esta pena, Sancho evitó la pena de muerte contemplada en el Código Penal tailandés

Además, Sancho deberá pagar también una indemnización de 106.000 euros a la familia de Arrieta.

Así se llega a la última instancia de los hechos que comenzaron hace poro más de un año en Tailandia.

Fue en agosto de 2023 cuando estalló la noticia del terrible crimen cometido por Daniel Sancho.

Daniel Sancho y Edwin Arrieta llegan a la isla tailandesa de Ko Phan-ngan por separado. Habían quedado en reunirse para la celebración de la fiesta de la luna llena.

El 1 de agosto, Sancho fue a una tienda comprar una sierra, cuchillos, detergente y otros artículos de limpieza, cada uno de estos movimientos fueron captados por las cámaras del comercio

Ese mismo día, fue la última vez que Arrieta se pone en contacto con su familia, y manutuvo una larga conversación con su hermana Darlin.

Más tarde, una cámara de la ciudad registró imágenes de ambos a bordo de una moto.

El fatídico 2 de agosto fue la última vez que se ve a Edwin con vida. Las imágenes fueron captadas horas antes del crimen en la playa, a donde acudieron juntos.

Horas más tarde ocurriría el salvaje crimen en un 'bungalow'. Posteriormente, con las herramientas que había comprado el día anterior. Luego, según el detallado relato del mismo Sancho, fue el descuartizamiento que le llevó más de 3 horas.

Fue después cuando compró a una mujer un kayak por la suma de 1.000 dólares.

Fue esta embarcación con la que el hijo de Rodolfo Sancho navegó para distribuir el cuerpo desmembrado de Arrieta que previamente había colocado en bolsas de residuos. Las bolsas, quedaron repartidas en el mar y en un vertedero.

La familia de Arrieta alarmada por la falta de comunicación comenzó a intuir que algo no estaba bien.

Fue su hermana quien contactó con Sancho por redes sociales quien negó saber nada. Ante esta respuesta, la familia le pidió que denunciara la desaparición.

Al día siguiente, el 3 de agosto el joven chef denunció la desaparición de su acompañante Edwin Arrieta de 44 años y tras unas horas de búsqueda acabó confesando el asesinato y descuartizamiento en Koh Phangan, una isla en el sur de Tailandia.

Fue dentro de la comisaría que la policía percibió los numerosos cortes y rasguños.

Los dichos de Sancho coincidieron con la noticia de que un hombre había encontrado una pelvis en un vertedero.

Inmediatamente, la policía abrió una investigación que llevó adelante el mediático policía 'Big Joke'.

Apenas comenzaron las pesquisas, la policía encuentra más restos humanos y deciden interrogar al español como sospechoso quien, en un primer momento, dijo que no sabía nada de él desde la noche anterior.

El sábado, 5 de agosto fue la tremenda confesión.

Sancho dijo que lo mató por "celos". Simultáneamente, la policía encontró el kayak con el se habían dispersado los restos del cirujano.

Sancho detalló en un primer momento: "Me puse de pie y le propiné un fuerte puñetazo en su cara con mi mano izquierda, lo que hizo que se cayera. Su cabeza se golpeó fuertemente con el lavabo, de forma que sangró, pero aún estaba consciente. Entonces Edwin me mordió el brazo izquierdo, y yo luché, agarré a Edwin, le levanté y le lancé con fuerza contra el lavabo, hasta que perdió el conocimiento".

Durante su alegato, de 45 minutos, justificó haber cometido el crimen diciendo que era un rehén de Edwin.

Un día después, la policía realizó la reconstrucción de los hechos en la que Daniel Sancho reafirma en su confesión, aunque niega una relación sentimental con el cirujano.

Pero aseguró que estaba amenazado "Estaba obsesionado conmigo. Me engañó, me hizo creer que quería hacer negocios conmigo. Pero era mentira, lo único que quería era que fuera su novio".

En la reconstrucción, el joven hizo un dibujo en el que explicaba como descuartizó el cuerpo.

Inmediatamente, el domingo 7 de agosto ordenaron la prisión preventiva para Sancho y se presentaron cargos de asesinato con premeditación y ocultación de pruebas.

Con los resultados de la autopsia, los forenses determinaron que “primero se pelearon, Daniel le dio un puñetazo y luego el doctor, se cayó y se golpeó la cabeza contra el lavabo, pero no murió en ese momento, sino cuando el español le cortó el cuello".

Tras dos meses de investigación, acusaron al español de asesinato y ocultación del cuerpo, confirmando los cargos que se le imputaron cuando pasó a disposición judicial.

El 25 de octubre la imputación a Sancho suma un nuevo delito, ocultar los documentosn de la víctima, dado que el cocinero habría sustraído el pasaporte de Arrieta para hacerlo desaparecer.

Fue el 13 de noviembre cuando el español se declaró no culpable del asesinato, aunque si que se declaró culpable de descuartizar y ocultar su cuerpo, pero afirmó que su muerte se había producido por accidente.

El 9 de abril comenzó el juicio que se extendió hasta 3 de mayo. Declararon 28 testigos que sostuvieron que la muerte de Arrieta fue premeditada, y otros 27 que afirmaban que se trataba de un accidente.

Rodolfo Sancho y Silvia Bronchalo acompañaron durante esos meses a su hijo, temiendo que se le aplicara la pena de muerte que está contemplada por el código penal tailandés.

Luego de todo el proceso, la justicia tailandesa determinó que Daniel Sancho fue culpable de todos los delitos que se la imputaban, asesinato, descuartizamiento para ocultamiento, y robo de documentación, por lo que lo condenaron a cadena perpetua y una indemnización cercana a los 106.000 euros para la familia de Arrieta.

A la familia de Sancho, le quedan dos instancias de apelación y la posibilidad de que el joven cumpla su condena en España.

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