El incendio forestal declarado el pasado jueves en La Mierla, en la Sierra Norte de Guadalajara, se ha consolidado como el mayor incendio en términos de superficie que ha registrado la historia de Castilla-La Mancha. Según los últimos datos oficiales, las llamas han arrasado ya 26.000 hectáreas de terreno y han obligado a la evacuación de 28 poblaciones, dejando un balance provisional de 1.200 personas desplazadas de sus hogares.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha presidido la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) para analizar la evolución de un fuego que presenta una "complejidad" extrema. El perímetro afectado abarca ya una extensión de 120 kilómetros, tras avanzar alrededor de 10 kilómetros adicionales durante la noche de este domingo.
Evolución del incendio en la Sierra Norte de Guadalajara
El comportamiento del fuego ha mantenido en jaque a los servicios de extinción. Tras unas primeras jornadas críticas, la velocidad de propagación del incendio se duplicó el sábado, pasando de 2 a 4 kilómetros por hora, avivada por rachas de viento que alcanzaron los 50 kilómetros por hora el domingo.
Según detalló el director técnico de extinción, Gabriel García Marco, las condiciones de "riesgo extremo" impidieron atacar directamente la cabeza del incendio, la cual se situó en las faldas del pico de Alto Rey propagándose hacia la cresta. Actualmente, la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha informado que la cabeza del frente se ha dividido en dos flancos diferenciados donde concentran sus esfuerzos los medios aéreos, con la esperanza de que los trabajos nocturnos permitan realizar un ataque directo para avanzar hacia el control del fuego.
Pueblos evacuados y municipios confinados por el fuego
La seguridad de la población ha sido la prioridad absoluta del dispositivo, logrando proteger las vidas humanas en una zona caracterizada por "micro núcleos de población". Sin embargo, el avance de las llamas obligó a activar el sistema de emergencia ES Alert durante la noche del domingo, coincidiendo con la disputa de la final del Mundial de fútbol, para ordenar nuevos desalojos urgentes.
Con las últimas evacuaciones decretadas en Hiendelaencina, Congostrina y San Andrés de Congosto, el número total de localidades evacuadas asciende a 28, elevando la cifra de damnificados a 1.200 personas, frente a las 20 poblaciones y 800 desplazados registrados el domingo por la tarde. Asimismo, las autoridades mantienen el confinamiento estricto en cinco municipios de la comarca, que son Albendiego, Ujados, Cañamares, La Miñosa y Tordeloso. El viceconsejero de Desarrollo Sostenible, José Almodóvar, ha reiterado el llamamiento a la prudencia, instando a los posibles visitantes a abstenerse de acudir a la zona afectada para no interferir en las tareas de emergencia.
Carreteras cortadas e infraestructuras afectadas en Guadalajara
El impacto del fuego también ha provocado severas restricciones en la red vial de la provincia. En estos momentos, permanecen totalmente cerradas al tráfico las carreteras CM-1004 y GU-189. Además, se registran cortes parciales en una decena de vías de la zona, concretamente en la GU-143, GU-144, CM-1006, GU-147, GU-140, GU-151, GU-157 y GU-137.
A pesar de la magnitud de la emergencia, García-Page ha destacado que los daños materiales en infraestructuras se han limitado a hechos aislados, entre los que se constata la afección a un hotel rural y una nave.
Dispositivo de extinción, colaboración ciudadana y plan de recuperación
El despliegue para combatir el fuego ha sido catalogado por el Ejecutivo autonómico como "histórico". Aunque en la jornada del domingo trabajaban de forma directa unas 320 personas en tierra y 26 medios aéreos, la gravedad de la situación y las previsiones meteorológicas desfavorables para este lunes han obligado a redimensionar todos los equipos terrestres ante posibles complicaciones.
Tanto el presidente regional como la consejera Mercedes Gómez han puesto en valor la ayuda de las Diputaciones, los alcaldes, otras comunidades autónomas colaboradoras y, de forma especial, la de los agricultores locales, quienes han colaborado con sus tractores abriendo franjas de protección y cortafuegos perimetrales. No obstante, la dirección técnica de extinción pidió extremar las precauciones y evitar la entrada en campos peligrosos no asegurados para proteger su integridad.
García-Page ha avanzado que el incendio está teniendo un coste estimado de cerca de 50 millones de euros hasta el momento para las arcas de la región. El Consejo de Gobierno de este martes abordará formalmente la coordinación de los planes de recuperación de infraestructuras y las ayudas necesarias para todos los municipios afectados.