Por su parte, la capital francesa, París, amaneció este lunes con una temperatura de 25ºC. El instituto meteorológico prevé que los termómetros oscilen entre los 36ºC y los 43ºC durante las primeras horas de este recién inaugurado verano boreal, estimando además que los valores no descendieron de manera significativa antes del final de la presente semana. La situación ya ha dejado consecuencias humanas trágicas: las autoridades confirmaron el fallecimiento de tres personas mayores en sus domicilios particulares en el suroeste del país debido a las altas temperaturas durante la jornada del domingo, a lo que se suman trece ahogamientos registrados durante el fin de semana en diferentes puntos de la geografía gala.
Ante esta situación, la ministra de Sanidad francesa, Stéphanie Rist, ha alertado sobre "un enorme aumento" en el volumen de llamadas telefónicas dirigidas a los servicios de emergencia médica, si bien matizó que el sistema sanitario nacional no se encuentra bajo una tensión crítica por el momento.
En el ámbito educativo, el Ministerio de Educación decretó el cierre total de más de 800 escuelas de las 60.000 existentes en el país, mientras que otras 1.800 se han visto obligadas a ajustar sus horarios de actividad lectiva para evitar las horas de mayor sofoco en las aulas, donde se llegaron a registrar hasta 32ºC la semana pasada.
En el Canal Saint Martin en París, multitudes chapotearon y se lanzaron al agua desde un puente este domingo, pese a los intentos de las autoridades por controlar a la gente.
"Con este calor, es la única manera de divertirse al salir", dijo a The Associated Press el nadador Nicolas Cruz. En cambio, Zouzou Hobbs se mostró escéptica al principio sobre nadar en el turbio canal urbano.
"Pero hace calor. Voy a arriesgarme", decidió. "Necesitamos refrescarnos antes de esta noche, cuando vamos a estar bailando", comentó en referencia a la Fiesta de la Música, una celebración del solsticio atraen grandes multitudes en medio del calor extremo.
Gran Bretaña extiende la alerta por calor extremo ante temperaturas excepcionales
El rigor climático también ha forzado una respuesta de emergencia en el Reino Unido. La Oficina británica de Meteorología (Met) ha informado de que la alerta por calor extremo en Inglaterra y Gales se ha extendido formalmente hasta el próximo jueves, duplicando el periodo de dos días inicialmente previstos.
El organismo meteorológico estatal había emitido originalmente una alerta naranja para el lunes y el martes enfocada en la mayor parte del sur de Inglaterra, el sureste y este de Gales, así como en gran parte de la región del centro inglés, pero la gravedad del escenario obligó a ampliar los avisos dos jornadas adicionales el pasado domingo.
Las temperaturas previstas en las zonas bajo aviso podrían alcanzar los 38 grados, un nivel calificado por el meteorólogo Jonathan Vautrey como "bastante excepcional para junio" en el país. Cabe destacar que el récord histórico oficial para este mes se sitúa en los 35,6 grados Celsius, reportado en Southampton durante el verano de 1976. En claro contraste geográfico, las regiones del norte de Inglaterra y Escocia se mantendrán al margen del extremo térmico, registrando máximas mucho más moderadas que rondarán los 21 grados.
La alerta institucional advierte explícitamente sobre el impacto directo en la salud de las personas vulnerables y la población general, prestando especial atención a la seguridad acuática. Las autoridades sanitarias temen un repunte de incidentes con peligro para la vida en lagos y embalses, ya que la población aprovecha para bañarse, recordando los trágicos ahogamientos de varios jóvenes sucedidos durante la primera ola de calor el pasado mes de mayo. Ante esto, se recomienda de manera urgente mantener una hidratación abundante, evitar por completo la exposición solar y restringir todo ejercicio físico entre las 11:00 y las 15:00 horas, tras un sábado donde el sur de Inglaterra ya marcó unos inusuales 27,7 grados de máxima.
Restricciones en el transporte por el calor agobiante en Bélgica y Países Bajos
La situación de emergencia se traslada asimismo a las infraestructuras de transporte del continente. Ante los riesgos derivados del sobrecalentamiento, la región de París canceló preventivamente uno de cada diez trenes programados para el lunes, después de que la compañía ferroviaria SNCF recomendara formalmente a los sectores de población más vulnerables evitar los desplazamientos en tren.
Hacia el norte, las previsiones indican que Bélgica se encamina a registrar "la semana más calurosa jamás registrada" en su historia, con una previsión de temperatura media superior a los 27°C, según ha detallado David Dehenauw, responsable del instituto meteorológico belga IRM. Esta coyuntura ha obligado a la compañía nacional de ferrocarriles SNCB a suspender varios trenes en horarios de máxima afluencia (horas punta) durante el lunes y el martes en un país donde este medio de transporte es altamente popular.
En los Países Bajos, el pronóstico meteorológico advierte de que las temperaturas escalarán hasta los 37°C hacia el final de la semana. Las autoridades neerlandesas han activado un "código amarillo" en todo el territorio nacional motivado por un escenario de "calor desagradable y agobiante".
Evolución de la ola de calor en España y el impacto de las noches tórridas
En el contexto peninsular, España experimenta los efectos plenos de esta ola de calor, manteniendo valores térmicos diurnos y nocturnos extremadamente altos que se sitúan entre los 5ºC y los 10ºC por encima de la media habitual para la época, llegando a superar en más de 10ºC los registros normales en la mitad norte. El portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Rubén del Campo, ha concretado que el pasado domingo 21 de junio evidenció la magnitud del episodio con un total de 76 estaciones de la red oficial alcanzando o rebasando el umbral de los 40ºC.
Durante la madrugada de este lunes, el calor no ha dado tregua, consolidando el fenómeno de las denominadas "noches tórridas", donde los termómetros no bajan de los 25ºC. En Almería, el mercurio no descendió de los 30ºC en toda la noche, y alrededor de 35 estaciones oficiales registraron marcas nocturnas por encima de los 25ºC en puntos del Mediterráneo y en ciudades densamente pobladas del centro y sur de la Península, como Madrid y Sevilla. Los registros diurnos del domingo alcanzaron su cota máxima en Andújar (Jaén), rozando los 43ºC, mientras que localidades como Almadén (Ciudad Real) y Bailén (Jaén) rebasaron la barrera de los 42ºC.
Para las jornadas de lunes y martes se prevé estabilidad, con máximas de 40ºC a 42ºC en el Cantábrico oriental y en los valles de los grandes ríos (Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir), con riesgo de tormentas localmente fuertes acompañadas de intensas rachas de viento en el centro y norte peninsular.
Previsión meteorológica semanal y el descenso térmico a partir del miércoles
El comportamiento de la atmósfera experimentará una variación a partir del miércoles 24 de junio. La AEMET ha avanzado que la entrada de una masa de aire Atlántico más fresco provocará un descenso térmico gradual que comenzará por el extremo occidental de la península y gran parte de Andalucía. Para el jueves, este descenso de las temperaturas será notable y se extenderá hacia el Cantábrico y la zona centro del territorio nacional, dando lugar a un ambiente más suave y menos caluroso.
No obstante, la mitad oriental de la Península y el archipiélago balear continuarán inmersos en un escenario de calor intenso. De hecho, el jueves, mientras ciudades del oeste como Badajoz o Sevilla fijarán sus máximas más suaves en torno a los 30ºC o 32ºC, plazas del norte y este de la Península como Pamplona, Lleida, Logroño o Zaragoza registrarán marcas estimadas de entre 38ºC y 40ºC. Respecto a las lluvias, se mantendrán muy escasas con posibilidad de chubascos vespertinos aislados el miércoles, lluvias en Galicia el jueves y tormentas en zonas de montaña.
Alertas meteorológicas y persistencia en el resto del continente europeo
La persistencia de las altas temperaturas se extiende de forma generalizada por la geografía continental. En el Reino Unido se aguarda que las jornadas más críticas correspondan al miércoles y al jueves. En la región de los Balcanes, concretamente en Macedonia del Norte, los termómetros prevén tocar los 38ºC, mientras que el calor intenso se mantendrá hasta el próximo fin de semana en los países alpinos de Suiza y Austria.
En el territorio de Portugal, la agencia meteorológica lusa ha decretado la alerta naranja —el segundo nivel de gravedad más elevado— en tres distritos del interior del país, proyectando que el martes se posicione como la jornada de mayor adversidad térmica.
Finalmente, el archipiélago de las Islas Canarias se mantendrá al margen de la crudeza de la ola de calor continental durante los primeros días de la semana, regulado por un régimen moderado de vientos alisios que aportará nubosidad al norte de las islas con posibilidad de lloviznas, cielos despejados con brisas en el sur y temperaturas costeras suaves que rondarán de forma generalizada entre los 25ºC y los 27ºC.
Pese a la tregua parcial de mediados de semana en la Península, la AEMET advierte de que de cara al fin de semana es muy probable que se registre un nuevo ascenso térmico generalizado. Aunque los valores numéricos dejen de cumplir de forma estricta los criterios técnicos para catalogar el escenario como una ola de calor a partir del jueves, las altas temperaturas mantendrán una presencia continuada durante prácticamente la totalidad de la semana en la mayor parte de España.