Los dardos de Juan Carlos I para su hijo, el Rey Felipe VI, en sus memorias: "Me puedes excluir, pero no puedes rechazar la herencia sobre la que reposas"
En su libro Reconciliación, el polémico Rey Emérito reivindica su "herencia democrática", y se adjudica el logro de la monarquía parlamentaria por más que lo hayan excluido. Sin dedicatoria para la Reina Letizia.
El rey emérito Juan Carlos I y su polémica autobiografía `Reconciliación´.
A los 87 años, desde su retiro en Abu Dabi, el rey emérito,Juan Carlos I, rememora y también reclama su rol protagónico en historia reciente de España, una historia que, según él mismo, está "entera" sobre sus hombros.
En su libro Reconciliación, el rey emérito reivindica su " herencia democrática", argumentando que la monarquía parlamentaria, que cumple 50 años, es un logro suyo, que, por más que le hayan "excluido sobre el plano personal y financiero", no pueden "rechazar la herencia institucional" que dejó.
"Me puedes excluir sobre el plano personal y financiero, pero no puedes rechazar la herencia institucional sobre la que reposas","Me puedes excluir sobre el plano personal y financiero, pero no puedes rechazar la herencia institucional sobre la que reposas",
le dijo a su hijo Felipe VI cuando este le retiró su asignación anual y renunció a la herencia, tanto para él como para sus hijas. Este momento, revelado en Reconciliación, es uno de los muchos que destapan el sentimiento de un Juan Carlos I decidido a preservar su lugar en la historia, incluso cuando las nuevas generaciones, como su propio hijo, buscan distanciarse de su controvertida figura.
En su autobiografía, Juan Carlos I también afirma que la razón de escribir sus memorias se debe a que siente que le han "robado su historia". Si bien no niega sus "errores", se mantiene firme en la defensa de su legado. En este sentido, destaca el país que encontró al llegar a España con tan solo 10 años, un país gobernado por Francisco Franco, al que no oculta cierta simpatía.
Aislado de su familia y desencantado con Leonor
El monarca emérito hace una profunda descripción sobre su relación con Felipe VI y, en especial, con su nieta Leonor, con profundo desencanto. Asegura que, si bien espera retomar una relación armoniosa con su hijo, la distancia parece haber sido provocada por "presiones gubernamentales".
En cuanto a la reina Letizia, a la que excluyó de la dedicatoria del libro a su familia, no duda en señalar que su entrada a la familia real "no ayudó a la cohesión" familiar.
"Espero sobre todo, mientras viva, tener una jubilación tranquila, retomar una relación armoniosa con mi hijo y, sobre todo, regresar a España, a mi hogar","Espero sobre todo, mientras viva, tener una jubilación tranquila, retomar una relación armoniosa con mi hijo y, sobre todo, regresar a España, a mi hogar",
escribió en Reconciliación, dejando claro su deseo de reconciliarse y retomar el control de la narrativa de su legado.
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Su amor por Sofía, su reina
"No hay nada que pueda borrar mis profundos sentimientos hacia mi esposa Sofía, mi reina""No hay nada que pueda borrar mis profundos sentimientos hacia mi esposa Sofía, mi reina"
, asegura, a pesar de las "torpezas" que reconoce haber cometido a lo largo de su vida. La reina emérita, que se mantiene alejada de él en su retiro, ha sido una de las figuras clave en su vida, y Juan Carlos I lamenta que no haya ido a visitarlo a Abu Dabi, achacando esa decisión a las presiones de su hijo.
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Corinna Larsen, la innombrable
Sin pronunciar el nombre de Corinna Larsen, Juan Carlos I argumenta que fue una relación personal fue "hábilmente instrumentalizada", algo que, según él, tuvo "duras consecuencias para su reinado". Aunque las "relaciones extraconyugales" que se le atribuyen fueron "totalmente ficticias" en su mayoría, no escatima en reconocer que algunos "desvíos sentimentales" formaron parte de su vida.
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El golpe del 23F
En cuanto al golpe de Estado fallido del 23 de febrero de 1981, Juan Carlos I no duda en afirmar que fue el momento en el que "jamás en su vida" demostró tanta autoridad. "La historia de España se jugaba en ese momento preciso", asegura, refiriéndose a las conversaciones que tuvo con los principales actores del golpe, incluido Alfonso Armada, de quien mantiene "preguntas y dudas" sobre su compromiso con el reinado.
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La durísima batalla contra ETA
En su autobiografía, el rey emérito dedica un capítulo a la "batalla más dura y dolorosa" de su reinado: la lucha contra ETA. "Sabía que al final seríamos más fuertes que ellos", dice, refiriéndose a los 854 muertos y 3.000 heridos que la banda terrorista dejó a su paso. Además, recuerda el atentado yihadista del 11 de marzo de 2004 en Madrid como "la jornada más funesta" de su vida.
"La historia nos juzgará"
Al final de su biografía, Juan Carlos I concluye con una polémica reflexión que busca cerrar su ciclo: "España decidirá, la Historia nos juzgará". "España decidirá, la Historia nos juzgará".
Aunque se ha apartado de los reflectores, el exmonarca continúa reclamando a la memoria colectiva de su país para que se le valore por lo que considera que fue su entrega "entera" a España. "Espero ser enterrado con honores", escribe, confiando en que, finalmente, su legado será reconocido.