Tatuajes peligrosos: Sanidad retira del mercado varias tintas con alto contenido de sustancias tóxicas
La medida afecta a tintas distribuidas a centros de tatuaje profesionales y se produce tras detectar que varios productos no fueron reformulados según las reglas vigentes en la Unión Europea desde 2022.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ordenó la suspensión de la comercialización, uso y retirada del mercado de varias tintas para tatuaje y maquillaje permanente de la empresa Alkimia Technology and Stetic S.A.U. por incumplir el Reglamento europeo 2020/2081, que restringe determinadas sustancias químicas en este tipo de productos.
La medida afecta a tintas distribuidas a centros de tatuaje para uso profesional y se produce tras detectar que varios productos no fueron reformulados conforme a la normativa comunitaria, en vigor desde el 4 de enero de 2022 —y desde el 4 de enero de 2023 en el caso de ciertos pigmentos específicos—.
Según explicó la Aemps, algunos productos de la marca contienen 1,2-hexanodiol en concentraciones de entre el 1% y el 5%, niveles superiores a los permitidos por el Reglamento (UE) 2020/2081.
Aunque la empresa comunicó que ya no los estaba comercializando, la Agencia detectó su distribución a través de canales de venta online, lo que motivó la orden de retirada inmediata de todas las unidades en el mercado.
Los productos afectados son:
680-PE: Kalamar Ink, gama blanca (color White)
681-PE: Kalamar Ink, gama negra (color Black, color Shadow 1, color Shadow 3 y color Vanta Black)
Metales pesados en las tintas: el principal foco de riesgo
Más allá del incumplimiento normativo concreto, la alerta reabre el debate sobre la seguridad de los componentes utilizados en las tintas de tatuaje, especialmente por la presencia potencial de metales pesados como níquel, cromo o cobalto.
Estos elementos pueden actuar como contaminantes o formar parte de determinados pigmentos y, al ser inyectados bajo la piel, no permanecen únicamente en la zona tatuada. Investigaciones científicas han demostrado que partículas microscópicas pueden desplazarse por el organismo.
Un estudio publicado en Scientific Reports por científicos alemanes y franceses evidenció que pigmentos orgánicos, metales pesados y dióxido de titanio pueden migrar desde la piel hacia los ganglios linfáticos regionales. Allí pueden acumularse a largo plazo, generando alteraciones en biomoléculas y favoreciendo procesos inflamatorios.
La investigación confirmó la presencia de partículas a escala micro y nano en tejidos humanos, así como cambios ultraestructurales en zonas adyacentes al tatuaje. Los autores hallaron pruebas sólidas de la migración y depósito prolongado de estos compuestos, lo que podría contribuir a inflamación cutánea y otras alteraciones.
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Riesgos para la salud y falta de estudios concluyentes
La Comisión Europea ya había advertido de que no todos los colorantes empleados en tatuajes están diseñados específicamente para ser introducidos en el cuerpo humano. Solo una parte de ellos cuenta con autorización cosmética sin restricciones, y muchos pigmentos se utilizan también en productos industriales como textiles, plásticos o automoción.
Entre los efectos adversos descritos figuran reacciones alérgicas, inflamaciones cutáneas, infecciones bacterianas e incluso, en casos poco frecuentes, la aparición de tumores. Aunque estos últimos son raros, las autoridades europeas subrayan que las tintas pueden contener impurezas cuyas consecuencias a largo plazo no están completamente estudiadas.
Especialistas en dermatología advierten además de que una parte significativa de los pigmentos es absorbida por el sistema inmunitario tras su inyección, lo que aumenta la incertidumbre sobre sus efectos acumulativos.
En este contexto, la retirada ordenada por la Aemps refuerza el mensaje de vigilancia sobre la composición de las tintas utilizadas en tatuajes y maquillaje permanente, en un momento en el que uno de cada diez europeos lleva al menos un tatuaje y la demanda de estos productos continúa creciendo.