El Real Madrid derrotó 3-2 al Napoli en el estadio Diego Armando Maradona por la segunda jornada del grupo C de la UEFA Champions League y mantiene el puntaje ideal.
El Real Madrid derrotó 3-2 al Napoli en el estadio Diego Armando Maradona por la segunda jornada del grupo C de la UEFA Champions League y mantiene el puntaje ideal.
Leo Skiri Østigård y Piotr Zieliński marcaron para el local, mientras que Vinicius, Jude Bellingham y Federico Valverde hicieron lo propio para el cuadro español. Victoria sufrida y trabajada para los de Carlo Ancelotti que se mantienen líderes de su zona.
El partido comenzó siendo una incógnita para el Real Madrid. Se encontró con un rival que comenzó muy firme y con intenciones de ser protagonista en el encuentro y lo logró en los primeros minutos. No generó ocasiones concretas, pero si tomó la iniciativa. No obstante, el equipo de Ancelotti no se encontraba cómodo.
A los 20 minutos, con una pelota parada el Napoli llegó al primer gol de partido: tras un córner por la izquierda, Kepa salió de mala manera a cortar el centro, el balón impactó en el travesaño y Skiri Østigård de cabeza puso el 1-0.
El Madrid sintió de cierto modo el impacto del gol. Para su fortuna, un obsequio de Di Lorenzo le devolvió la confianza al cuadro español. El lateral italiano tuvo un error en la salida con un mal pase, Jude Bellingham interceptó y asistió a Vinicius, quién definió con la cara interna al segundo palo. El empate llegó cuando el Madrid no construía méritos para igualar las cosas.
Pero el empato equilibró el juego. Bellingham se hizo más dueño del balón, lo que significó la mejor noticia para el Real Madrid. El inglés es, sin ningún tipo de dudas, una de las mejores incorporaciones del club gracias al execlente inicio de temporada que lleva. Es la solución a todos los problemas que padece el equipo dentro del campo de juego.
Una de las grandes virtudes es que juega y hace jugar. Y otra vez, cuando más se lo necesitaba, volvió a aparecer: Bellingham recibió en la mitad de la cancha en total libertad, comenzó a galopar hacia al arco, se metió dentro del área y, tras sacarse un hombre de encima, sacó un remate al segundo palo y marcó el 2-1. Acumula ocho gritos en nueve partidos oficiales con el Real Madrid.
El equipo español levantó su rendimiento en el desenlace de la primera mitad, en parte por la confianza del resultado. No obstante, el inicio de la segundo tiempo fue un equipo desconcertado. Napoli dominó y fue superior en cuanto a posesión y presión. Fue un partido muy cambiante ya que ambos, en distintos momentos, manejaron los hilos del cotejo.
Sin embargo, llegaría la polémica: rozando los 55 minutos, un intento de centro de Victor Oshimen tras un balón profundo dentro del área derivó en el rebote en la mano de Nacho Fernández, que bajo ningún punto de vista debió ser sancionable. El brazo se encontraba en una posición antinatural, pero producto de la inercia del movimiento del futbolista del Real Madrid y, además, el impacto se genera tras un rebote. El árbitro consideró lo contrario y sancionó penal para el Napoli, que Piotr Zieliński cambió por gol.
El equipo italiano creció en confianza y fue dueño del balón y del partido por mucho tiempo. Kvicha Kvaratskhelia comenzó a entrar en el juego y a ser amenazante ante un Madrid golpeado por el empate y por ser perjudicado. Kepa Arrizabalaga fue de menos a más y fue uno de los responsables de que Napoli no pasara al frente en el marcador.
Cuando el Madrid se encontraba en aprietos, los de Ancelotti podían apelar a una jugada individual de Vinicius, un contraataque o un disparo de media distancia, y esto último la que ocurrió. Federico Valverde controló la pelota tras un córner y sacó un bombazo maravilloso que impactó en el travesaño, rebotó en la espalda del arquero y entró en el arco. Aunque en la planilla figure como gol en contra de Alex Meret, técnicamente fue un golazo del uruguayo.