Tras el potente terremoto que sacudió el occidente de Colombia y golpeó con fuerza a ciudades como Cali y la región del Chocó, la más pobre del país, el presidente Abelardo de la Espriella lanzó el Plan Milagro para la reconstrucción.
El mandatario le habló a un país que recién comienza a superar la fase de atención primaria de las víctimas del sismo, que deja 289 fallecidos y más de 4.000 heridos. Según una estimación inicial elaborada por una firma privada, las pérdidas ascienden a 30 billones de pesos, unos 9.500 millones de dólares.
“Imagínense ustedes la dimensión del desastre. Es una cifra preliminar que se irá ajustando en la medida en que tengamos más información y se caracterice en cada una de las regiones”, dijo De la Espriella.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres informó en su último reporte que el terremoto impactó a 450 municipios de 15 departamentos, lo que significa que cerca de un tercio del territorio colombiano sufrió daños.
De la Espriella señaló que “esta reconstrucción no será únicamente una tarea del gobierno. Convoco a empresarios, constructores, entidades financieras, aseguradoras, gobernadores, alcaldes y a cada colombiano a poner el hombro”.
El plan consta de tres fases. La primera es una evaluación técnica de las viviendas e infraestructura afectadas por el sismo a cargo de un “batallón de expertos”. En paralelo se mantendrá la atención a las familias damnificadas, que recibirán subsidios de arrendamiento, alivios en el pago de servicios públicos e impuestos.
La segunda etapa será la más exigente y dependerá de la coordinación con el sector privado. Contempla la construcción de viviendas e infraestructura mediante iniciativas en las que, además del gobierno, participarán entidades financieras, aseguradoras y constructores, con el objetivo de obtener resultados en el menor tiempo posible.
La tercera etapa buscará que el empleo, la producción y el comercio en las zonas afectadas se recuperen. En el caso del Chocó, una región devastada donde el desempleo y la pobreza ya golpeaban a la mayoría de sus 600.000 habitantes, De la Espriella anunció que propondrá un “plan Marshall”, aunque sin precisar detalles.
“El Chocó ha sido abandonado a su suerte por el centralismo del poder en Bogotá, como si no existiera”, dijo el presidente.
Para contar con margen de maniobra, el gobierno declaró la emergencia económica, una medida que le permitirá emitir decretos con fuerza de ley durante 30 días para atender la crisis y que abre la posibilidad de crear nuevos impuestos o modificar los existentes.
Al mismo tiempo creó el Fondo Milagro, encargado de manejar los recursos de la reconstrucción, que ya recibió 200 millones de dólares a través de un préstamo del Banco Mundial.
“Haremos el censo, caracterizaremos cada caso y entregaremos soluciones concretas para todos los colombianos afectados. Mi gobierno asumirá esta responsabilidad con austeridad y transparencia; no se va a perder un solo peso”, aseguró De la Espriella.
Balones y playa
Durante la emergencia, De la Espriella se ha esmerado en mostrar liderazgo visitando las regiones y ordenando a sus ministros desplegarse junto a gobernadores y alcaldes. Sin embargo, un desliz en el puerto de Buenaventura le restó eficacia a la estrategia de comunicación: el presidente repartió balones de fútbol con el logo de su movimiento político, Defensores de la Patria, lo que desató críticas.
La Fundación Paz y Reconciliación advirtió en sus redes que “una comunidad golpeada necesita mucho más que gestos: necesita respuestas, atención y derechos”. En el video difundido por la organización, un habitante de Buenaventura cuestiona: “¿Cuántos millones se gastaron en ponerle un bendito logo a ese balón? Aquí tenemos crisis en salud, en educación. Se cayeron 26 colegios”.
La emergencia también ha dejado tropiezos políticos dentro del gabinete. No obstante, el mayor problema para De la Espriella lo ha generado su ministro de Vivienda, el pastor Jaime Beltrán, quien en plena crisis decidió viajar con su familia a las playas de Santa Marta, dando pie a que la oposición proponga una moción de censura en el Congreso.
El ministro se defendió alegando que su labor pública no le impide cumplir compromisos familiares: “Mi reto es construirles casa a los colombianos, pero sin destruir el hogar”, afirmó. De la Espriella hizo caso omiso a las críticas y lo nombró gerente de la reconstrucción en las zonas afectadas por el sismo.
Shakira en el Chocó
La cantante colombiana Shakira, al igual que otros artistas y deportistas, se sumó a quienes buscan ayuda para las víctimas de la catástrofe. El lunes visitó el Chocó y anunció que el movimiento Global Citizen y la promotora de conciertos Live Nation aportarán un millón de dólares.
Shakira estuvo acompañada por Howard Graham Buffett, hijo de Warren Buffett, quien preside la Howard Buffett Foundation, una de las mayores organizaciones benéficas privadas de Estados Unidos. La fundación ya ha invertido en Colombia a través de programas de sustitución de cultivos de coca en el Catatumbo.
Shakira señaló que Howard Buffet ayudará construir diez escuelas en el Chocó a través de la Fundación Pies Descalzos que ella dirige.
“Howard va a ayudarnos con Pies Descalzos a construir diez escuelas nuevas en el Chocó, por eso era tan importante traerlo, por eso era tan importante venir hoy” dijo Shakira.