17 de octubre de 2026 12:24 hs

En la recta final para las midterms, los demócratas recurrieron a una vieja y conocida carta para pelear por el control del Congreso de los Estados Unidos: Barack Obama. El expresidente se involucró de lleno en la campaña para las elecciones de mitad de mandato y volvió a asumir un rol central como estratega, recaudador y vocero del Partido Demócrata, con el objetivo de movilizar a la base del partido, captar el voto independiente y recaudar fondos.

En los comicios del 3 de noviembre, el Partido Republicano se juega su ajustada mayoría en el Congreso y las encuestas muestran a los demócratas con buenas chances de conseguirlo. El propio presidente Donald Trump reconoció esta semana que los republicanos enfrentan a una lucha igualmente difícil para conservar el control de la Cámara de Representantes y del Senado. Ante este escenario, el presidente se sumó de lleno a la campaña con una gira de 32 días que incluirá 36 mítines en 17 estados.

Donald Trump y Barack Obama.

Donald Trump y Barack Obama.

Por su parte, los demócratas decidieron apostar por una de sus figuras con mayor tracción. Nueve años después de dejar la Casa Blanca, Obama reapareció como una figura unificadora en un partido que todavía no encuentra un liderazgo formal.

Más noticias

El expresidente desplegó una intensa campaña que incluye el lanzamiento de más de 24 anuncios publicitarios para carreras al Senado y gobernaciones, una serie de eventos de recaudación de alto nivel y desembarcos en estados claves como Michigan y Ohio.

"Esperanza y cambio"

La campaña apela a la mística del mensaje que definió su primer triunfo presidencial en 2008. Obama retomó el mensaje de “esperanza y cambio” en una nueva serie de anuncios digitales del Comité Nacional Demócrata (DNC) .

"Les seré sincero: jamás imaginé algunas de las cosas que han estado sucediendo en nuestro país últimamente. Pero me siento alentado por los millones de estadounidenses que están alzando la voz y exigiendo un cambio, incluso cuando es difícil. De eso se trata la esperanza", dijo en un video.

En el anuncio de 52 segundos , el expresidente nunca menciona a Trump por su nombre, pero opina sobre las dificultades de los últimos dos años e insta a los demócratas a "ganar una de las elecciones más trascendentales de la historia del país".

Sobre el protagonismo de Obama en la campaña, el presidente del DNC, Ken Martin, dijo a CBS: "Los demócratas llegamos a noviembre con el viento a nuestro favor y el impulso de nuestro lado, pero no damos nada por sentado. El apoyo del presidente Obama motivará y movilizará a los votantes en la recta final y ayudará a los demócratas de todo el país a ganar en las elecciones".

Como uno de los principales representantes del partido, el expresidente recaudó más de 13,6 millones de dólares para los demócratas a través de aproximadamente media docena de eventos de recaudación de fondos y campañas de correo directo para el DNC y los comités del partido desde el año pasado, informó CBS.

Actos en Michigan y Ohio

Algunas de las actividades más esperados en la agenda del expresidente son sus paradas en Michigan y Ohio, programadas para el 24 de octubre.

Ese día, Obama encabezará un acto en Detroit para respaldar a Abdul El-Sayed, candidato al Senado y figura ascendente del ala progresista del partido, así como a la aspirante demócrata a la gobernación, la secretaria de Estado de Michigan, Jocelyn Benson.

La victoria en las primarias de El-Sayed, un exfuncionario de salud pública de padres egipcios, representó en su momento un sacudón para el establishment demócrata. De cara a los comicios generales, el candidato enfrenta el desafío de unificar las filas partidarias y captar el voto de los electores independientes.

"Es un honor y un privilegio anunciar que Obama se unirá a nosotros en el recorrido en Detroit el 24 de octubre. Prepárense", celebró El-Sayed. De derrotar al republicano Mike Rogers, se convertiría en el primer senador musulman en la historia de Estados Unidos.

La de Michigan es analizada como una pulseada clave en estas elecciones, que podría ser decisiva en la nueva conformación del Senado. Aunque Michigan se convirtió en los últimos años en un swing state, los demócratas todavía acumulan un largo historial de victorias en los comicios al Senado. Ningún republicano ha logrado un escaño desde 1994.

"Voy a ir a Michigan para hacer campaña por Abdul El-Sayed", dijo Obama en un acto de recaudación la semana pasada. "Y la gente dice: 'Bueno, es muy de izquierdas'. Pero no sé, él está a favor de un salario mínimo más alto y de la atención médica para todos, y no me parece una locura. Ya saben, Franklin D. Roosevelt también estaba a favor de eso", agregó.

Esa misma jornada, el exmandatario viajará a Cleveland para hacer campaña junto al exsenador Sherrod Brown, un dirigente de amplia trayectoria que busca arrebatarle el escaño al republicano Jon Husted.

Obama también compartirá escenario con la doctora Amy Acton, candidata demócrata a la gobernación de Ohio, quien compite contra el multimillonario tecnológico y excandidato presidencial Vivek Ramaswamy para suceder al gobernador saliente Mike DeWine.

Ohio, que en su momento fue un swing state, se convirtió en un campo de batalla clave por el control del Senado, motivo por el cual tanto Vance como Trump lo visitaron recientemente.

Visitas previas y videos convocando

Aunque la ofensiva de Obama cobró un impulso en las últimas semanas, su campaña se venía gestando desde comienzos de año. En los primeros meses de 2026, el expresidente se mostró junto a figuras emergentes del partido. Jugo al basketball en Iowa con el candidato al Senado Josh Turek y comió tacos en Texas con el representante estatal James Talarico y la candidata a gobernadora Gina Hinojosa.

En los últimos días, Obama grabó más de una veintena de anuncios publicitarios respaldando a candidaturas clave en todo el país. Entre los respaldos al Senado destacan los del legislador por Georgia Jon Ossoff y el candidato por Maine Troy Jackson. En las contiendas por las gobernaciones, Obama dio su respaldo a Josh Shapiro en Pensilvania, Keisha Lance Bottoms en Georgia, Deb Haaland en Nuevo México y David Crowley en Wisconsin.

La opinión positiva de Obama

La presencia de Obama contrasta con la de los otros expresidentes demócratas , Joe Biden y Bill Clinton, quienes han mantenido un perfil bajo hasta ahora.

La estrategia de Obama en la recta final hacia el día de las elecciones "se basa en ver dónde puede influir en el voto de los demócratas y de los electores indecisos, especialmente en los estados con elecciones clave", explicaron desde su oficina al medio Politico.

Según una encuesta de CNN realizada a mitad de año, Obama cuenta con una opinión positiva del 57% de los estadounidenses, superando con creces los índices de aprobación de sus dos sucesores en la Casa Blanca. Tan solo el 34% de la población tiene una opinión favorable de Trump, mientras que Biden se sitúa en apenas el 30%.

Su valoración entre los votantes independientes alcanza el 56%, mientras que dentro del Partido Demócrata llega al 96%. Esos números explican por qué continúa apareciendo como una de las figuras nacionales a las que el partido recurre para intentar ampliar la movilización más allá de su núcleo duro.

Más noticias

Te puede interesar

Más noticias de Uruguay

Más noticias de Argentina

Más noticias de España