Cuál fue el papel determinante que jugó la CIA en la eliminación del líder supremo de Irán
La operación conjunta entre Estados Unidos e Israel cumplió su objetivo de eliminar a la cúpula de poder Iraní. Poco después del ataque, trascendió que el éxito de la misión radicó en la estrecha cooperación de inteligencia entre los países, con un papel determinante de la Agencia Central de Inteligencia de EEUU tuvo gran parte que ver.
El éxito de la operación conjunta entre Estados Unidos e Israel, bautizada como "Furia Épica", radicó en la estrecha cooperación entre Washington y Tel Aviv. El objetivo central de los ataques era la eliminación de la cúpula del régimen, y el anuncio de la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, confirmó el cumplimiento de la misión. Según trascendió, esto fue posible gracias a meses de seguimiento por parte de la CIA, que logró identificar la ubicación precisa del líder iraní y compartió la inteligencia con Israel para coordinar el lugar y la hora exacta del bombardeo.
La caída del líder supremo y de otros altos funcionarios iraníes fue el resultado de una coordinación sin fisuras entre los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel. Según reveló The New York Times, la CIA localizó al ayatolá Alí Jamenei justo antes de que se iniciara la ofensiva, permitiendo transmitir la información a tiempo para ajustar el horario del ataque. Originalmente habían planeado lanzar los misiles por la noche al amparo de la oscuridad, pero finalmente lo modificaron para el sábado por la mañana para aprovechar la nueva información.
Después de meses de un meticuloso seguimiento, en los que fueron ganando confianza sobre las ubicaciones y los patrones de movimiento del ayotalá, la agencia se enteró de que el sábado por la mañana se llevaría a cabo una reunión de altos funcionarios iraníes en un complejo de liderazgo en el corazón de Teherán, y que esta contaría con la presencia del líder supremo.
La inteligencia desarrollada por los países se profundizó tras la guerra de 12 días del año pasado, logrando infiltrar los niveles más altos del esquema de liderazgo iraní, según afirmaron fuentes cercanas a la inteligencia que hablaron con el medio bajo condición de anonimato. Los métodos exactos que utilizaron son secretos, aunque el presidente Donald Trump insinuó algo en una publicación en redes sociales. "No pudo evitar nuestra inteligencia y nuestros sistemas de rastreo altamente sofisticados", comentó.
La operación mostró un un fallo profundo en la seguridad de Irán y un fracaso a la hora de tomar precauciones adecuadas para evitar exponerse en un momento en que tanto Tel Aviv como Washington enviaron señales claras de que se preparaban para la guerra.
Cómo se desarrollo la "Furia Épica"
bandera Iran y EEUU en Iran tras el ataque
Un hombre camina por un mercado con una bandera de Irán y una estadounidense en la Plaza Persa en Los Ángeles, California.
AFP
Los líderes se reunieron en el complejo donde se encuentran las oficinas de la presidencia iraní, del líder supremo y del Consejo de Seguridad Nacional de Irán. Israel había determinado que el encuentro incluiría a altos funcionarios de defensa iraníes, entre ellos Mohammad Pakpour, comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica; Aziz Nasirzadeh, ministro de Defensa; el almirante Ali Shamkhani, jefe del Consejo Militar; Seyyed Majid Mousavi, comandante de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria; Mohammad Shirazi, viceministro de inteligencia; y otros.
La operación comenzó alrededor de las seis de la mañana en Israel, cuando los aviones de combate despegaron de sus bases. El ataque requirió relativamente pocos aviones, pero estaban armados con municiones de largo alcance y alta precisión. Dos horas y cinco minutos después de que los aviones despegaran, alrededor de las nueve horas y cuarenta minutos en Teherán, 30 misiles de largo alcance impactaron el complejo. Israel logró así alcanzar una "sorpresa táctica" con su ataque al complejo.
Israel dijo que siete altos funcionarios de defensa iraníes están entre los muertos, incluidos Shamkhani, Nasirzadeh y Pakpour.
Trump habla después del ataque a Irán. AFP
AFP
Meses de espionaje
En junio pasado, mientras se planificaban los ataques contra los objetivos nucleares de Irán, Trump afirmó que Estados Unidos sabía dónde se escondía el ayatolá Jamenei y que podría haberlo matado. Esa inteligencia, dijo un exfuncionario estadounidense a The New York Times,se basaba en la misma red en la que EEUU confió el sábado.
Desde entonces, el país pudo recopilar mejor información. Durante la guerra de 12 días, Washington aprendió aún más sobre cómo se comunicaban y se movían el líder supremo y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica bajo presión.
Estados Unidos e Israel también habían reunido detalles específicos sobre la ubicación de oficiales clave de la inteligencia iraní. En ataques posteriores tras el bombardeo al complejo de liderazgo el sábado, se alcanzaron los lugares donde se alojaban los líderes de inteligencia, según personas familiarizadas con la operación. El oficial de inteligencia de mayor rango de Irán escapó, pero los altos mandos de las agencias de inteligencia iraníes fueron alcanzados por el bombardeo.