En su primera intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas desde el inicio de la guerra con Estados Unidos e Israel, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, pronunció este miércoles un desafiante discurso en el que acusó al gobierno de Donald Trump de "terrorismo" e "intimidación", afirmando que Teherán no se rendirá, pero que seguía abierto a la diplomacia para poner fin al conflicto.
La presentación del mandatario iraní en Nueva York tuvo lugar apenas 24 horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara desde el mismo atril con "aniquilar" a la República Islámica si no se alcanza un acuerdo formal.
"Las declaraciones del presidente estadounidense de ayer son una muestra de mentalidad intimidatoria. El pueblo iraní no cederá ante la presión. Quienes son terroristas y entrenan a terroristas nos llaman terroristas", dijo, refiriéndose a la descripción que hizo Trump de Irán como el principal patrocinador mundial del terrorismo.
La asistencia de Pezeshkian a la cita diplomática de la ONU, en pleno corazón de Manhattan, había estado en duda, ya que no estaba claro si Estados Unidos le concedería un visado. Finalmente, Washington le otorgó el permiso, pero se lo negó a varios miembros de su comitiva.
"No somos terroristas"
Pezeshkian comenzó su discurso acusando a Estados Unidos de matar civiles durante la guerra. Ante el plenario de 193 países, exhibió fotografías del antiguo líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, asesinado a finales de febrero durante la ofensiva de EEUU e Israel y de decenas de escolares fallecidas durante el bombardeo contra una escuela en Minab.
"Simplemente nos hemos defendido. No somos terroristas; nuestro pueblo inocente ha sido blanco de ataques cobardes", aseveró el presidente iraní. La delegación de Estados Unidos abandonó la sala al comienzo del discurso de Pezeshkian.
Según funcionarios iraníes, un ataque con misiles contra una escuela primaria en Minab el 28 de febrero, horas después de que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán desencadenaran el conflicto, causó la muerte de más de 175 niños y maestros.
El Pentágono no ha hecho públicas las conclusiones de su investigación sobre el ataque a Minab, el incidente con mayor número de víctimas civiles en el que ha participado el ejército estadounidense en décadas.
El bloqueo del estrecho de Ormuz
Esto ocurre en medio de un incremento en las tensiones entre los países. El miércoles, Estados Unidos anunció que impondrá sanciones secundarias a cualquier país que permita vuelos iraníes. Por su parte, Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, declaró a la televisión estatal que su país se aseguraría de que los aeropuertos de los países vecinos no pudieran funcionar si interrumpían los vuelos iraníes.
En su discurso, Pezeshkian se centró en el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes y en el estrecho de Ormuz, vía por donde transitaba una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo y gas natural licuado antes de la guerra.
"No puede ser que todos se beneficien del estrecho de Ormuz mientras a nosotros se nos niega el acceso al tráfico marítimo a través de esta vía. El despliegue permanente de flotas hostiles y la escalada de la guerra no conducirán a la paz", afirmó.
Irán pretende ejercer control sobre el estrecho y cobrar tasas a los barcos que lo transitan. Estados Unidos rechaza esta propuesta y afirma que el estrecho debe permanecer completamente abierto al transporte marítimo internacional.
Siete meses después del inicio de un conflicto que sacudió los mercados y llevó al Golfo al borde de una guerra más amplia, Washington está desatando una ofensiva económica sin precedentes después de que la acción militar no lograra obligar a Teherán a ceder.
Los líderes iraníes temen un empeoramiento de la economía, marcado por el aumento vertiginoso de los precios, el debilitamiento del comercio y la presión sobre los ingresos de los hogares, podría reavivar los disturbios a nivel nacional que han desafiado repetidamente a la República Islámica.
Los precios del petróleo subieron casi un 2% el miércoles en una sesión volátil, mientras los operadores analizaban los comentarios de Pezeshkian y Trump.
Los altos precios de los combustibles amenazan el control de los republicanos en el Congreso en las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Pero el presidente Trump busca desestimar el impacto interno de la guerra que inició a finales de febrero.
Una salida diplomática
En varias ocasiones durante su discurso, Pezeshkian afirmó que Irán estaba dispuesto a resolver las tensiones con Estados Unidos mediante negociaciones diplomáticas.
El mandatario afirmó que Irán no tenía intención de buscar bombas nucleares, pero que no renunciaría a su derecho a un programa nuclear pacífico. "Ni las armas nucleares ni renunciar al conocimiento nuclear", afirmó.
Funcionarios iraníes y estadounidenses mantuvieron el martes sus primeras conversaciones indirectas conocidas desde que se rompió el alto el fuego en julio, con el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, y los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner comunicándose a través de mediadores, informó Reuters.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, declaró que Teherán transmitió sus condiciones durante un intercambio de mensajes de dos horas con Washington a través de un mediador qatarí. Estas condiciones incluían el fin de la guerra en todos los frentes, el cese de los "actos de agresión" estadounidenses y la liberación de los activos iraníes congelados.