Los combates en Medio Oriente se intensifican y reavivan el riesgo de una guerra abierta. El ejército de Estados Unidos bombardeó más de un centenar de objetivos en Irán, mientras Teherán respondió con ataques contra aliados de Washington en el golfo Pérsico —Baréin, Kuwait, Catar, Omán y Jordania— ampliando el alcance del conflicto.
La escalada militar es la más intensa desde que el 17 de junio la administración de Donald Trump y el régimen de los ayatolás firmaron un memorando de entendimiento para detener el fuego y abrir un espacio de negociación por 60 días. Lo que debía ser el inicio de una paz duradera se ha transformado, hasta ahora, en un retorno paulatino a la guerra.
Misil interceptado en Emiratos Árabes Unidos
EFE
En el centro de la disputa está el estrecho de Ormuz, la vía marítima por donde fluía la quinta parte del petróleo que abastece a la economía global y resulta clave para las importaciones de los países del golfo Pérsico. La costa norte de Irán limita con el estrecho y Teherán ha dejado claro que se dispone a controlar el tránsito como demostración de fuerza y poder regional, una pretensión inaceptable para la Casa Blanca.
“Este es el único camino: reconocer el nuevo orden iraní en el estrecho de Ormuz”, advirtió Ebrahim Azizi, jefe de la comisión de seguridad nacional del parlamento. “El estrecho de Ormuz solo se abrirá con arreglos iraníes, no con amenazas estadounidenses”, añadió el presidente del parlamento y principal negociador con Washington, Mohammad Bagher Ghalibaf.
Estados Unidos e Israel atacaron a Irán el 28 de febrero con el objetivo de eliminar toda posibilidad de que desarrollara un arma nuclear. La respuesta estratégica de Teherán fue cerrar el estrecho de Ormuz, disparando el precio del petróleo, encareciendo los combustibles y golpeando a la economía global. Ahora, Irán no parece dispuesto a permitir la navegación por el estrecho sin ejercer control, como ocurría antes de que comenzara la guerra.
Buques bajo fuego
El pulso por el control de Ormuz derivó en nuevos ataques. Para mostrar su dominio sobre el estrecho e impedir el tránsito fuera del orden que busca imponer, Teherán incendió un buque portacontenedores con bandera de Chipre y obligó a la tripulación a abandonarlo. El 8 de julio impactó a tres buques petroleros, tras lo cual Donald Trump declaró que, desde su punto de vista, el alto el fuego había terminado.
La Guardia Revolucionaria Islámica, el brazo militar más poderoso de Teherán, anunció el sábado que el estrecho estaba “cerrado hasta nuevo aviso y hasta el fin de la interferencia estadounidense en la región, y que ningún buque tendría permiso para transitar”.
Agregó que la decisión se tomó tras un incidente en el que varias embarcaciones, “alentadas por actores extranjeros”, intentaron transitar por una “ruta no autorizada” e ignoraron las advertencias de hacerlo únicamente por el paso bajo control iraní.
En respuesta, el Comando Central del ejército de Estados Unidos informó que alcanzó unos 140 objetivos en los ataques del domingo, incluyendo sitios de lanzamiento de misiles y drones, depósitos de municiones, equipos de comunicación y otras instalaciones. Agregó que la ofensiva —más intensa que las anteriores en los últimos días— busca debilitar la capacidad de Irán para entorpecer el tránsito marítimo.
“Irán tomó una mala decisión. Ahora lo pagan”, escribió el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, en internet.
Misiles sobre el golfo
En la mañana del domingo se activaron las sirenas en el golfo Pérsico, anunciando el ataque de Irán contra países aliados de Estados Unidos y donde Washington mantiene bases militares.
El ejército de Catar informó en un comunicado que logró interceptar proyectiles iraníes. Tres personas —incluido un niño— resultaron heridas por metralla durante la intercepción, según el Ministerio del Interior de Catar, que no dio más detalles sobre su estado.
Al mismo tiempo, también sonaron alertas de misiles en Baréin, el reino insular que alberga a la 5ª Flota de la Marina estadounidense. El ejército de Kuwait indicó que estaba neutralizando ataques iraníes, según reportó Associated Press.
La agencia estatal de noticias de Omán informó que varios drones impactaron en zonas próximas al estrecho de Ormuz y emitió una advertencia para que la población se refugiara en sus hogares.
También se activaron sirenas en Emiratos Árabes Unidos, aunque el gobierno aseguró que los misiles no llegaron a cruzar a su territorio. Hasta ahora, Emiratos Árabes Unidos no había sido blanco de la más reciente ronda de ataques de Irán.
La Guardia Revolucionaria Islámica confirmó que había golpeado la base aérea Príncipe Hassan en Jordania, “destruyendo el centro de mando y control de la base y los hangares de drones MQ-9 con varios misiles balísticos”, y añadió que “cualquier continuación de la agresión del traicionero Estados Unidos será respondida con acciones aún más severas”.
El domingo, la fuerza también informó que había atacado con misiles balísticos la base aérea estadounidense Al Udeid en Catar y que había destruido los centros de apoyo logístico para buques de guerra y las plataformas de reabastecimiento de portaaviones estadounidenses en el puerto de Duqm, en Omán, “en un ataque pesado y sorpresivo”.
“La era de los acuerdos unilaterales se ACABÓ”, escribió el domingo Mohammad Bagher Qalibaf. “Les dijimos: cumplan su palabra o paguen el precio. La realidad está llamando a la puerta”.
Está abierto
No obstante el Comando Central del ejército de Estados Unidos afirmó que los ataques iraníes durante la noche no causaron daños significativos ni heridas al personal estadounidense.
“No hay heridos entre las fuerzas estadounidenses; todo nuestro personal está localizado”, dijo en un mensaje de texto el capitán Tim Hawkins, portavoz del Comando Central. “Además, la gran mayoría de los misiles y drones iraníes lanzados fueron interceptados o derribados. No hay reportes de daños importantes en nuestras instalaciones”.
En paralelo Donald Trump afirmó que no hay control de Irán sobre el estrecho de Ormuz y que la vía marítima está abierta: “Sí, está abierto. Los bombardeamos con todo anoche”, dijo en el programa Meet the Press de NBC.
“Ellos aceptaron un acuerdo ayer”, añadió Trump. “Un acuerdo perfecto para nosotros” y explicó que Teherán no había exigido nada a cambio: “Sin esto, sin aquello, sin nada. Lo entregaron todo, y luego de eso se levantaron de la mesa y, dentro de una hora, lanzaron un dron contra un barco”.
El Comando Central del ejército de Estados Unidos aseguró que “el estrecho de Ormuz está abierto a todos los buques que busquen transitar legalmente por esta vía marítima internacional. Las fuerzas estadounidenses están posicionadas y preparadas para garantizar que la libertad de navegación siga disponible, pese a la agresión, el hostigamiento, las amenazas y las declaraciones arbitrarias de Irán. Irán no controla el estrecho. El tráfico está fluyendo”.