"Irán iba a atacar primero": la explicación de Trump ante las críticas por la influencia de Israel y por qué contradijo a Rubio
La decisión de Trump de llevar adelante el ataque contra Irán junto a Israel le ganó cuestionamientos internos, tanto de la oposición demócrata como de aliados republicanos. Los argumentos del mandatario y las dudas sobre sus planes a futuro para la república islámica.
"Creo que iban a atacar primero y yo no quería que eso ocurriera. Así que, en cierto modo, puede que yo le haya forzado la mano a Israel", aseguró Trump el martes a la prensa durante su reunión con el canciller alemán, Friedrich Merz, en la Casa Blanca. Unas semanas antes, el presidente estadounidense había recibido a Netanyahu en Washington para hablar sobre Irán.
Con estas explicaciones, el mandatario estadounidense contradijo declaraciones previas de su secretario de Estado, Marco Rubio, que el lunes había dicho que EEUU lanzó el ataque por el temor de una represalia iraní ante una posible acción militar de Israel contra Teherán.
"Sabíamos que Israel iba a actuar, sabíamos que eso provocaría un ataque contra las fuerzas estadounidenses, y sabíamos que si no actuábamos de forma preventiva antes de que lanzaran esos ataques, sufriríamos más bajas", afirmó Rubio.
Al día siguiente, al ser presionado para que aclare sus declaraciones, le dijo a la prensa en el Capitolio: "La conclusión es la siguiente: el presidente decidió que no íbamos a ser atacados primero. Así de sencillo".
Los cuestionamientos al ataque
Las declaraciones del secretario de Estado generaron cuestionamientos tanto de la oposición demócrata como de algunos aliados de Trump dentro de los republicanos, sobre todo dentro de su base MAGA, que consideran que el ataque a Irán no se ajusta a los objetivos de la política America First (Estados Unidos primero) del mandatario y que obedecen más a los intereses de Israel.
"Así que nos está diciendo abiertamente que estamos en guerra con Irán porque Israel nos forzó", escribió el podcaster conservador Matt Walsh sobre Rubio. "Esto es básicamente lo peor que podría haber dicho", manifestó.
Por su parte, la podcaster conservadora Megyn Kelly, aliada de Trump, también cuestionó la decisión de atacar Irán. "La labor de nuestro gobierno no es velar por Irán ni por Israel. Es velar por nosotros. Y esto me parece claramente una guerra de Israel", afirmó Kelly en declaraciones emitidas antes de los comentarios de Rubio.
Los demócratas, por su parte, aprovecharon la explicación de Rubio para criticar que el presidente no haya consultado al Congreso antes de lanzar un ataque. De hecho, el Senado tenía previsto votar este miércoles una resolución para frenar la intervención militar ordenada por Trump en Irán si ésta no cuenta con la autorización del Congreso, que es el que tiene la facultad constitucional de declarar la guerra a otro país.
"Tenemos que celebrar un debate en el Senado de Estados Unidos sobre la autorización del uso de la fuerza militar", afirmó el senador demócrata Chris Murphy, después de que él y otros legisladores recibieran información clasificada de Rubio y otros altos funcionarios de la administración.
La resolución fue impulsada por el senador demócrata Tim Kaine y cuenta con pocas probabilidades de éxito, ya que los republicanos controlan ambas cámaras del Congreso. "Los estadounidenses quieren que el presidente Trump baje los precios, no que nos arrastre a guerras eternas innecesarias", remarcó Kaine en un comunicado difundido el martes por su oficina.
El senador ya forzó, sin éxito, una votación similar en el Senado en junio pasado después de los bombardeos de EEUU a instalaciones vinculadas al programa nuclear de Irán.
"Supongo que el peor escenario sería que hagamos todo esto y luego alguien tan malo como el anterior tome el poder, ¿no?", dijo el martes, en referencia a la muerte de Jamenei. "No queremos que eso ocurra", añadió.
Ali Jamenei - cartel en Teherán - 2-3-26 - AFP
Cartel de Jamenei en Teherán
AFP
El presidente reveló que los bombardeos habían matado a quienes Washington consideraba posibles sucesores de Jamenei, y que otro ataque "importante" había golpeado una reunión para elegir al nuevo liderazgo. "La mayoría de las personas en las que pensábamos han muerto", dijo. "Ahora tenemos otro grupo (de dirigentes). Puede que también estén muertos, según reportes".
Además, dijo que Reza Pahlavi, el príncipe heredero del último sha de Irán, que vive desde hace décadas exiliado en EEUU e intenta posicionarse para un regreso si cae la teocracia iraní, no es alguien a quien su administración haya considerado a fondo para asumir el liderazgo en Irán.
"Me parece que alguien desde dentro quizá sería más apropiado", señaló el mandatario, y añadió que podría tener sentido que "alguien que esté allí, que sea popular actualmente, si existe tal persona", surja del vacío de poder.
Tras el encuentro con altos funcionarios del gobierno, los demócratas dijeron que la administración no fue capaz de dejar en claro cuáles son sus objetivos. "Cuando no hay un plan definido y estas son las razones (por las que se llevó adelante el ataque), se termina en una guerra sin fin", consideró Chuck Schumer, líder de la minoría del Senado.
Trump, que el sábado había llamado a los iraníes a "tomar el control de su gobierno", pidió ahora que esperen antes de tomar medidas importantes hasta que la situación haya estabilizado. "Hemos dicho: no lo hagan todavía. Si van a salir a protestar, no lo hagan todavía", añadió.