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Las últimas elecciones primarias del Partido Demócrata se vieron sacudidas por una ola de victorias de sus candidatos más progresistas. La irrupción de estos perfiles, más jóvenes y combativos, supuso un duro golpe para los líderes tradicionales del partido. En este contexto, los demócratas debaten sobre cuál es la mejor estrategia para vencer a Donald Trump en las midterms de noviembre: si avanzar con una retórica más agresiva o buscar al votante independiente de centro con un perfil moderado.

Lo que comenzó en Nueva York como algo excepcional, liderado por el alcalde socialista democrático Zohran Mamdani, parece ir creciendo dentro del partido y ahora extendiéndose hacia el oeste del país.

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La victoria de la demócrata socialista Melat Kiros, una exabogada de 29 años e hija de inmigrantes etíopes, en Denver, Colorado, frente a la veterana congresista Diana DeGette, que buscaba su decimosexto mandato tras 30 años en el cargo, marcó un nuevo triunfo para los demócratas progresistas.

Este se produjo una semana después de que aspirantes de izquierda respaldados por demócratas socialistas lograran victorias en la ciudad de Nueva York, incluso contra miembros en ejercicio del Congreso.

"Están pidiendo una renovación"

"Hay una parte bastante importante del electorado demócrata que está pidiendo renovación", dijo Juan Negri, doctor en ciencia política por la Universidad de Pittsburgh, en diálogo con El Observador USA. "A tono con los tiempos que corren, hay un cierto desgaste de liderazgos tradicionales y una demanda de dirigentes más jóvenes y más confrontativos", explicó.

Para Negri, esta tendencia tiene menos que ver con un giro ideológico hacia la izquierda y más con el rechazo al statu quo de la política. A través de propuestas más ambiciosas, los candidatos progresistas están logrando canalizar los reclamos frente a problemas como la desigualdad y el costo de vida, por los cuales la dirigencia tradicional no está consiguiendo ofrecer respuestas convincentes.

Previo a la votación en Denver, la candidata Kiros había asegurado: "Los actuales dirigentes son demasiado complacientes. Creo que lo que estamos presenciando es un referéndum sobre la capacidad del liderazgo del partido para luchar por las políticas que realmente importan a los votantes".

Votantes demócratas en la Universidad Howard en Washington escuchan a Kamala Harris luego de conocer la derrota electoral.

"La ideología importa, pero el motor principal o la explicación principal parece ser la búsqueda de una alternativa a la dirigencia actual poco efectiva", afirmó Negri. En las primarias en general tienden a favorecer la aparición de candidatos más radicales o ideologizado porque en ellas participan los votantes registrados del partido y no el votante medio social.

Jóvenes del movimiento estudiantil en zonas urbanas

En las primarias algo que llamó la atención fue el perfil de estos candidatos. Por ejemplo, la victoria de Kiros en Denver fue particularmente llamativa porque DeGette ni siquiera se presentaba como demócrata de centro. Ella es miembro del Caucus Progresista del Congreso y contaba con el apoyo de destacados legisladores de izquierda. Kiros, activista pro-palestina y crítica de Israel, la atacó desde la izquierda argumentando que los votantes necesitaban una representante más joven, con una comprensión más directa de los precios de los alquileres, los bajos salarios y la influencia empresarial en la política.

Un fenómeno similar ocurrió en Nueva York con las candidatas socialistas democráticas Claire Valdez y Darializa Ávila Chevalier. La primera se impuso al presidente del distrito de Brooklyn, quien contaba con el respaldo de la congresista saliente. Por su parte, Ávila Chevalier logró el triunfo sin haber ocupado jamás un cargo público, impulsada por su reciente rol en el movimiento estudiantil y en la organización de las protestas propalestinas en la Universidad de Columbia.

Mamdani celebra con Darializa Avila Chevalier en Nueva York tras su victoria en la primarias demócratas para la Cámara de Representantes.

En diálogo con El Observador USA, la profesora de Ciencia Política en la Universidad de Columbia, Victoria Murillo, aseguró que la situación en Gaza se convirtió en un tema central y profundamente divisorio para los votantes de ambos partidos. "Es algo parecido a lo que pasó con Obama y la guerra de Irak; a él lo eligieron en gran medida porque no había apoyado ese conflicto", señaló.

Asimismo, la politóloga explicó que el salto directo desde el activismo estudiantil hacia las candidaturas políticas no es un fenómeno habitual en Estados Unidos. "Mientras que en América Latina puede verse de forma relativamente seguida, acá es algo que llama la atención. Son perfiles que están por fuera de la estructura institucional tradicional", remarcó.

De todas maneras, Murillo aclaró que los distritos donde se impusieron los socialistas democráticos son zonas urbanas de marcada tendencia de izquierda. Por lo tanto, advirtió que interpretar estas primarias como un fenómeno nacional equivaldría a "pensar a la Argentina en función de lo que pasa en un barrio de capital". "Una candidatura estatal o nacional es otra cosa", afirmó.

"Así como Donald Trump fue la expresión del cansancio hacia la política tradicional y el status quo dentro del Partido Republicano, hoy existen diferentes facciones que intentan replicar ese fenómeno dentro del Partido Demócrata. Sin embargo, el descontento económico no se traduce necesariamente en un voto automático hacia los socialistas democráticos, ya que muchos sectores prefieren verse representados en perfiles más moderados", agregó Murillo.

Tensión dentro del Partido Demócrata

Estas primarias son un claro reflejo de las tensiones que atraviesa el Partido Demócrata, el cual, desde su derrota en las elecciones de 2024, se debate internamente sobre qué estrategia adoptar para enfrentar a Trump.

Mientras que un algunos sostienen que la moderación es el camino, argumentando que hay que salir a buscar al votante independiente y adaptarse a un electorado que en los últimos años se volcó a la derecha, otros afirman que la estrategia pasa por confrontar a Trump con sus mismas herramientas; es decir, mediante un mensaje claro, movilizador y mucho más combativo.

"Estos últimos triunfos parecen fortalecer a la segunda versión, pero en mi opinión es demasiado pronto y no me parece obvio para qué lado va a ir el partido en la elección general, para la cual todavía falta un buen tiempo", afirmó Negri.

Con la mirada puesta en las midterms, el dilema demócrata es estratégico: ¿podrán estos perfiles de izquierda movilizar el voto joven, habitualmente esquivo, o terminarán dañando al partido al ahuyentar a los independientes y fracturar la base tradicional del electorado?

El rol de Trump

"El comunismo es una amenaza mortal para la libertad estadounidense", dijo Donald Trump en el discurso que dio el viernes por la noche en el inicio por las celebraciones por los 250 años de la independencia de Estados Unidos. Más de tres décadas después del fin de la Guerra Fría, revivió la retórica de la "amenaza comunista" con la mirada puesta en las midterms.

Trump está aprovechando el auge de la izquierda de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre para afirmar que los "comunistas" están desatados y representan la mayor "amenaza" a la nación en su historia.

"En estos momentos se está produciendo un resurgimiento de la amenaza comunista en nuestro país, incluso por parte de los recién llegados que abrazan ideas totalmente contrarias a nuestro modo de vida y a nuestro gran éxito", afirmó el presidente, en una aparente alusión a Mamdani. "Puedes ser comunista o puedes ser patriota. No puedes ser ambas cosas", añadió.

La figura de Trump actúa como el catalizador que sacude las estructuras del Partido Demócrata. "Trump un poco marca el tiempo actual, el tiempo del léxico partidario. Cuando hablamos de dirigentes más confrontativos hay algo de imitación en eso", analizó Negri.

Y explicó: "Su regreso a la Casa Blanca desencadenó dos fenómenos contundentes dentro de la oposición. Por un lado, reactivó a las bases demócratas, que en 2020 se habían confiado al creer que el magnate era un accidente político y hoy ven que está más fuerte que nunca; y por el otro, profundizó esa importante fractura interna".

El costo de vida y el rechazo a Trump

La campaña electoral para las elecciones de medio mandato comenzará oficialmente el 7 de septiembre, coincidiendo con el Labor Day. Más allá de las fricciones internas, Murillo señala que hay dos ejes que mantendrán unido al Partido Demócrata a nivel nacional: el costo de vida y el rechazo a Trump.

Al tratarse de elecciones legislativas y no de una contienda presidencial, lo más probable es que cada candidatura diseñe una campaña a medida, enfocada esencialmente en las demandas de sus votantes locales. "Después, cada candidato va a adecuar su narrativa a los distritos que correspondan", explicó la politóloga.

El descontento económico y el precio de la gasolina, agravados desde que comenzó la guerra con Irán, ya se perfilan como los temas fundamentales en las elecciones que se vienen. "Yo ahora estoy en Connecticut y vos podes ver como sube y baja el precio del combustible minuto a minuto en las estaciones de servicio, porque sube y baja con el precio mundial. El efecto se ve inmediatamente y la desestabilización por su puesto afecta", contó Murillo.

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