Marcus Cárdenas es candidato republicano al Senado de Texas. Respaldado por el gobernador Greg Abbott, cuenta por qué dejó el Partido Demócrata, pide un sistema para los trabajadores inmigrantes que necesita la construcción y defiende a la policía tras la muerte de Lorenzo Salgado en Houston. En las midterms de este martes se mide con el senador demócrata Roland Gutierrez.
Cárdenas nunca tiene tiempo, así que la entrevista con El Observador USA se hace sobre la marcha, mientras hace las compras. En el celular lleva su propia candidatura: el Distrito 19 del Senado estatal de Texas, una banca que hoy está en manos del demócrata Gutierrez y que el empresario republicano intenta dar vuelta.
Tiene 39 años, nació y se crió en el South Side de San Antonio y es dueño de una empresa de construcción y cemento. Es su primera candidatura. "Estoy aquí, en el sur de San Antonio. No me puedo mover a otro estado ni a otra zona", dice, para marcar su arraigo en una comunidad mayoritariamente latina.
De demócrata por herencia a republicano por convicción
¿Siempre fue republicano? "No. Si naces aquí, en el sur de San Antonio, eres católico y demócrata. No conoces otra cosa", responde. "Yo soy hombre de Dios, pero ya no soy demócrata", apunta. El cambio, explica, llegó con el negocio y con haber empezado a hablar "con el otro lado": "Tengo una mente abierta. No escucho una sola voz, escucho a los dos lados y miro cuáles son los valores en mi vida".
Su diagnóstico sobre su antiguo partido es duro. Cree que los demócratas se volvieron "anti empresarios" y que ya no son los de John F. Kennedy. "Estaban para ayudar a la gente, pero no para darle todo", dice. "Ponen a alguien en housing o en food stamps y se queda toda la vida ahí, sin avanzar. Yo veo eso aquí en San Antonio y en otras partes, y no son solo los latinos: son todos", señala.
Un distrito demócrata con "republicanos que no lo dicen"
Texas suele asociarse a los republicanos, pero el sur del estado tiene otros matices. Gutierrez representa el Distrito 19 desde 2021 y en 2022 retuvo la banca con el 55,4% de los votos. Cárdenas llega a la general tras ganar en mayo el balotaje republicano frente a Robert Marks Jr., y con el respaldo explícito de Abbott.
El gobernador de Texas, Greg Abbott
AFP
Aun así, el candidato se muestra confiado. "En este distrito hay muchos republicanos, pero no quieren decir que son republicanos", asegura. "Creen en Dios y saben que si trabajas duro puedes tener más cosas", asegura, y lanza una de las frases más filosas de la charla: del otro lado, sostiene, hay quienes "no quieren trabajar porque quieren cobrar cheques del gobierno" y que "tienen más niños porque el gobierno te ayuda más cuando tienes niños".
"No soy MAGA"
Consultado por Donald Trump, que en 2024 cosechó un fuerte apoyo latino en Texas, Cárdenas toma distancia. "Me dicen: ‘eres republicano, eres de Trump’. No soy trumpster, no soy MAGA. Estoy en el medio", afirma. Su argumento para competir es, justamente, tener voz: "Si no estamos allá para decir 'no se puede hacer esto o aquello', nadie nos va a escuchar".
Cuenta que Abbott "está apoyando esta campaña" y que el Partido Republicano lo empujó a competir, a diferencia de lo que, según él, ocurre del lado demócrata con los jóvenes latinos. "Allá te dicen: 'no vas a competir, no es tu tiempo, espérate'. Son los mismos que no quieren soltar el poder. Del otro lado me dijeron: 'Presentate, y si conoces más gente joven que quiera competir, tráelo'".
ICE, la ley y la falta de mano de obra
El tema migratorio atraviesa esta elección y Cárdenas lo aborda con una posición de doble filo. Reconoce que hay operativos de ICE que "están llevándose a gente", pero insiste en que la ley es la ley: "Si yo me voy a El Salvador o a Cancún sin papeles y me quedo, estoy haciendo algo mal, y me van a mandar de vuelta a Estados Unidos".
Al mismo tiempo, como empresario de la construcción, pide una salida. "Creo que necesitamos un sistema para ayudarlos, porque estoy en construcción y necesito gente que quiera trabajar", dice. "Muchas veces los americanos no quieren trabajar en construcción, en cemento. Yo entiendo los dos lados", asegura.
Ante la mención de excesos contra personas que llevan décadas en el país, devuelve la responsabilidad: "Si estás 30 años en un país, ¿por qué no hiciste algo para sacar los papeles? Si tienes hijos nacidos aquí, ¿por qué no? También es parte del problema de ellos".
El caso Salgado: "Son policías, están haciendo su trabajo"
La pregunta más sensible fue por Lorenzo Salgado Araujo, el mexicano de 52 años, padre de tres hijos y con 35 años en Estados Unidos, que murió el 7 de julio en Houston por los disparos de un agente de ICE durante un control vehicular. La agencia sostuvo que intentó evadir el arresto y embistió un vehículo; un testigo afirmó que iba a entregarse. La muerte desató vigilias, marchas y pedidos de una investigación independiente.
Cárdenas no entra en los detalles del caso y responde con un mensaje general: "Si un policía te para, párate, no hagas problema. Si te pide la licencia, dásela. Ellos están haciendo el trabajo que les dicen el presidente y Seguridad Nacional".
Dice que a él también lo pueden parar: "No voy a decir '¿por qué me paras?, ¿sabes quién soy?'". Y apunta a las redes: "Muchos están mirando videos y les llenan la cabeza para ponerse duros. La policía también tiene familia. Hay que hablar como adultos".
"No quiero que me digan senador"
Nieto de mexicanos, Cárdenas evita los pronósticos. ¿ Ganarán Abbott y Ken Paxton? "No lo sé. Me preocupa el Distrito 19", responde. Sus prioridades, enumera, son traer trabajo, más policía e infraestructura: "Nuestras calles están rotas".
Su mensaje final a los votantes latinos lo da primero en español y después en inglés: "Sal y vota. Aunque no te guste el Partido Republicano, vota por la persona en la que te ves reflejado". Y agrega: "Ya me fue bien en la vida, soy exitoso. Podría retirarme, irme a vivir a Costa Rica. Corro para ayudar a mi gente, a los que me rodean. Cuando te va bien, tienes que devolverle a tu comunidad".
Antes de despedirse, aclara un detalle de estilo: ya hay quienes lo llaman senador. "No soy senador, soy Marcus", corrige. ¿Y después de noviembre? "Tampoco. No quiero que me digan senador".