El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que agentes de ICE intentaron detener el vehículo de Lorenzo Salgado, a quien describieron como un "extranjero ilegal procedente de México", en un operativo en Houston el martes por la mañana, pero que el hombre "trató de evadir el arresto".
"Embistió un vehículo policial de ICE (...) y utilizó su vehículo como arma en un intento de atropellar a un agente de ICE, lo que llevó a que nuestro agente disparara su arma en defensa propia", dijo el DHS en una publicación en la red social X, en la que indicó que Salgado murió tras su traslado a un hospital local.
La agencia añadió que se está llevando adelante una investigación interna por el tiroteo, mientras que la oficina del FBI en Houston está dirigiendo una investigación sobre la posible agresión a un agente federal. La ciudad de Texas en la que ocurrió el incidente, la cuarta del país, cuenta con un 40% de población latina.
Pedidos de investigación independiente
Ronaldo Salgado, hijo del inmigrante fallecido, dijo en una publicación en Facebook que su padre era un "mexicano trabajador" que se desempeñaba en el sector de la construcción y se dirigía al trabajo, recogiendo a sus empleados, cuando ocurrió el tiroteo.
"Mi padre, un mexicano trabajador, fue asesinado esta mañana por ICE. Mi padre ha vivido en este país durante casi 35 años, trabajando en la construcción para mantenernos a mis dos hermanos, a mi madre y a mí. Estaba tramitando su permiso de trabajo por la vía legal ", aseguró. "Mi padre no merecía esto", dijo, según recogió la agencia AFP.
Juliet Martínez relató que en la mañana del martes se dirigía a dejar a su hijo en la escuela de verano en Houston cuando vio a dos agentes federales inclinados sobre un hombre en el suelo. Mientras pasaba lentamente en su vehículo, grabó al hombre sangrando y esposado, con la pierna temblando mientras se escuchan fuertes gemidos.
El video muestra un vehículo negro en ángulo hacia una camioneta blanca, con sus puertas completamente abiertas, y al hombre tendido entre los dos. Un agente está al teléfono, con la otra mano en el costado del hombre. Cerca, otros agentes federales están de pie sobre al menos otros tres hombres esposados.
La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), una organización de defensa de los migrantes que estuvo en contacto con la familia de la víctima, dijo que Salgado conducía por el barrio de Magnolia Park, tradicionalmente hispano, en busca de jornaleros cuando recibió un disparo que le causó la muerte.
LULAC pidió una investigación independiente a cargo de las autoridades locales y comparó el tiroteo del martes con muertes anteriores vinculadas a operativos migratorios, incluida la de Renee Good en Minneapolis.
"No se trata de un hecho aislado en todo el país", declaró el martes el presidente nacional de LULAC, Roman Palomares, a la prensa. "Hemos observado un patrón de la intervención de ICE en tiroteos y en el uso excesivo de la fuerza. Cada vez, una familia se queda sin respuestas y una comunidad queda sumida en el miedo", añadió, en declaraciones citadas por NBC News.
La representante por Texas, Sylvia García, en cuyo distrito electoral ocurrieron los hechos, dijo que, pese a que "ICE ha dado una versión preliminar de los hechos, es indispensable que se lleve a cabo una investigación independiente y exhaustiva, incluyendo las circunstancias que llevaron al uso de la fuerza letal".
"Toda la evidencia disponible, incluyendo videos, comunicaciones y cualquier otro material pertinente, debe preservarse y revisarse como parte de una investigación completa e imparcial.", señaló en una publicación en redes sociales.
Las muertes en operativos migratorios
Desde su regreso a la Casa Blanca el año pasado, Trump ha emprendido una dura política migratoria, con redadas y deportaciones masivas de inmigrantes. Junto a las denuncias por violencia policial en operativos migratorios se conocieron al menos ocho casos que resultaron en la muerte de personas a partir del encuentro con agentes federales, según un recuento de la agencia AP.
Protestas contra ICE en Minneapolis
AFP
Los últimos fueron los de dos ciudadanos estadounidenses en enero, que despertaron una ola de indignación nacional. El enfermero Alex Pretti, de 37 años, participaba en las protestas contra las redadas en Minneapolis cuando murió a manos de agentes migratorios que lo redujeron después de rociarlo con gas pimienta cuando se interpuso entre ellos y una manifestante que había sido empujada por los policías.
Unas semanas antes, Renee Nicole Good, también de 37 años, murió también tras haber recibido disparos de un miembro de ICE que aseguró que no había obedecido la orden de bajar de su vehículo. El DHS aseveró que Good intentó arrollar al agente con su auto, algo que funcionarios locales y testigos refutaron, y afirmaron que ella simplemente intentaba alejarse conduciendo.
Memorial por Alex Pretti en Minneapolis
AFP
En septiembre del año pasado, el DHS informó que agentes intentaron detener a Silverio Villegas, mexicano y sin estatus migratorio legal, durante una operación en Chicago. Los agentes federales también aseguraron en esa ocasión que Villegas, de 38 años, intentó escapar y utilizar su vehículo para golpear a los agentes. Un agente disparó y lo mató.
En octubre, también durante operaciones migratorias en Chicago, la ciudadana estadounidense Marimar Martínez, de 30 años, sobrevivió tras ser baleada por agentes de la Patrulla Fronteriza, bajo una acusación similar: intentar arrollarlos con su auto. Los fiscales federales luego levantaron los cargos contra ella.