Con una flota de 6.800 tanques de guerra y 5.440 en disponibilidad para su despliegue inmediato, el ejército de China no sólo ocupa el segundo lugar en el ranking de poderío global 2025, sino que supera en esta categoría a Estados Unidos y Rusia, ambas potencias armamentistas.
De acuerdo a las estimaciones realizadas por el portal Global Fire Power, la nación oriental lidera en la nómina de tanques de combate sobre un total de 145 países.
En 2024 Pekín había emprendido el desarrollo de un tipo de tanque ligero de próxima generación para satisfacer los requisitos demandados por el Ejército Popular en su etapa de modernización. Se esperaba que represente un sucesor directo del Tipo 15 aún en servicio, con la incorporación de una serie de características revolucionarias nunca antes vistas en vehículos blindados operativos, incluida la reducción de los requisitos de tripulación a solo dos personas mediante niveles de automatización, según informó el sitio Military Watch Magazine.
"Se espera que la inteligencia artificial desempeñe un papel importante en la reducción de los requisitos de tripulación, lo que a su vez puede facilitar un diseño más compacto y mayores niveles de protección del blindaje en el vehículo en relación con su peso", resaltó el portal.
El sector de defensa chino lidera a escala global en la producción simultánea de cinco clases de tanques independientes, donde, a excepción de Rusia (produce una pequeña cantidad de T-14 junto con su tanque principal, el T-90), todos los demás países se centran en una sola clase de vehículo.