Mientras Estados Unidos construye buena parte de su estrategia de dinero digital alrededor de las stablecoins privadas, China avanza por el camino alternativo, profundizando el desarrollo del yuan digital (e-CNY), una moneda digital de banco central o CBDC emitida y gestionada por el Banco Popular de China (PBOC).

Esta semana, el banco central chino sumó ocho nuevas entidades a la red de operadores del e-CNY, según informó Coindesk, entre ellas Ping An Bank, Hengfeng Bank, Bank of Shanghai y Bank of Hangzhou. Es la segunda ampliación en lo que va de 2026: otros 12 bancos se habían incorporado meses atrás. De esta manera, China triplicó este año la cantidad de bancos que participan de su red de yuan digital, pasó de 10 entidades financieras a principios de año a 30.

más Noticias

Las nuevas instituciones estarán conectadas al sistema central del e-CNY y podrán comenzar a ofrecer servicios una vez que completen los preparativos técnicos y operativos. La expansión busca extender el alcance de una moneda digital que China comenzó a investigar hace más de una década y que hoy atraviesa una nueva etapa de integración con su sistema financiero.

El Banco Popular de China

Los números muestran la escala que ya alcanzó el experimento. Hasta noviembre de 2025 se habían realizado 3.480 millones de transacciones con e-CNY por un valor acumulado de 16,7 billones de yuanes, equivalentes a unos US$2,5 billones.

¿Qué es el yuan digital y cómo funciona?

El e-CNY es la versión digital de la moneda oficial china. A diferencia de criptomonedas como bitcoin o de stablecoins privadas como USDT y USDC, no es emitido por una compañía ni depende de reservas privadas para mantener su valor: es dinero soberano emitido por el Banco Popular de China y tiene el mismo estatus que el yuan físico.

Tampoco es necesario que funcione sobre una blockchain. El sistema tiene una estructura centralizada y utiliza un modelo de dos niveles. En el primero se encuentra el PBOC, responsable de la emisión y de la infraestructura central. En el segundo aparecen los bancos comerciales y otras instituciones autorizadas, que funcionan como vínculo entre la moneda digital y los usuarios.

Estos operadores permiten a personas y empresas abrir billeteras, convertir dinero en yuanes digitales y realizar pagos y transferencias, además de encargarse de tareas como la identificación de clientes y los controles contra el lavado de dinero.

El proyecto lleva más de una década en desarrollo. El PBOC comenzó a investigar una moneda digital soberana en 2014, creó su Instituto de Moneda Digital en 2016 y, desde fines de 2017, empezó a desarrollar y probar el sistema junto con instituciones comerciales. Los primeros pilotos llegaron a fines de 2019 y posteriormente fueron ampliándose a diferentes regiones del país, según el informe técnico “Avances en la investigación y desarrollo del yuan digital (e-CNY) en China” publicado por el Banco Popular de China.

Actualmente, el programa piloto alcanza 26 áreas en 17 jurisdicciones de nivel provincial. Sin embargo, China todavía no realizó un lanzamiento nacional definitivo del e-CNY, su despliegue se produjo de manera progresiva, incorporando nuevos territorios, bancos y casos de uso.

Una nueva etapa para el e-CNY

El avance de los bancos ocurre además en un momento de transformación del propio diseño de la moneda. Desde el 1° de enero de 2026 entró en vigencia un nuevo marco con el que China comenzó a llevar al e-CNY más allá de un instrumento similar al efectivo para acercarlo a una forma de “dinero de depósito digital”.

Con las nuevas reglas, los yuanes digitales mantenidos en billeteras de bancos comerciales pasan a ser considerados pasivos por depósitos de esas entidades. Los bancos deben pagar intereses sobre esos saldos de acuerdo con las tasas vigentes y el dinero queda protegido por el sistema de seguro de depósitos, de manera similar a un depósito bancario tradicional.

En el documento publicado por el PBOC en 2021, el yuan digital había sido concebido principalmente como un sustituto digital del efectivo y no como un instrumento destinado a generar intereses. La reforma de 2026 profundiza así su integración con el sistema bancario tradicional.

La estrategia también marca una diferencia respecto del modelo que está tomando fuerza en Estados Unidos. Mientras allí las stablecoins emitidas por compañías privadas ganan espacio como una nueva infraestructura para mover dólares digitalmente, China apuesta por una moneda digital soberana cuya emisión permanece bajo control del banco central y cuya distribución se apoya cada vez más en los bancos comerciales.

Temas:

china Yuan digital

seguí leyendo