La puesta en marcha del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur no sólo promete ampliar el intercambio de bienes y servicios entre ambos bloques. También abre una discusión sobre la infraestructura financiera que deberá sostener un mercado de más de 700 millones de personas y un flujo comercial que podría alcanzar los 22 mil millones de dólares en los próximos años, según adelantó el Washington Post.
Aunque el tratado apunta a reducir barreras arancelarias y facilitar el comercio—con el potencial de aumentar el comercio entre Brasil y la UE en unos BRL 94.200 millones—, las operaciones internacionales continúan dependiendo de sistemas de pagos que, según especialistas del sector financiero, presentan limitaciones estructurales para responder a la velocidad y escala que demandan los nuevos corredores comerciales.
Las transferencias transfronterizas todavía pueden tardar varios días en liquidarse, involucran múltiples intermediarios y generan costos que impactan especialmente en pequeñas y medianas empresas con actividad exportadora.
Distintos actores del sistema financiero ya comenzaron a explorar el uso de stablecoins, activos tokenizados y otras herramientas basadas en blockchain como posibles alternativas para agilizar la circulación de capital y mejorar la eficiencia de los pagos internacionales.
"El acuerdo UE-Mercosur representa una gran oportunidad para demostrar que el comercio del siglo XXI requiere tanto la conectividad funcional de los sistemas financieros como el intercambio cultural y comercial", afirmó Stijn Vander Straeten, CEO de Crypto Finance Group, a El Observador.
Según el ejecutivo, la creciente integración comercial entre ambas regiones podría acelerar el desarrollo de nuevas infraestructuras financieras digitales. "Es una oportunidad para ir más allá de la imagen del cripto como activo especulativo y posicionar la tokenización y las stablecoins como infraestructuras esenciales para el futuro del comercio global y la estabilidad financiera", sostuvo y agregó: “No se trata de reemplazar los sistemas bancarios tradicionales, sino de brindar a las instituciones financieras nuevas herramientas para mover capital, gestionar liquidez y apoyar el comercio internacional de manera más eficiente”.
Gobiernos, bancos centrales y entidades financieras de distintas partes del mundo ya han puesto en marcha la evaluación de mecanismos para reducir tiempos de liquidación de pagos internacionales, mejorar la trazabilidad de las operaciones y optimizar la gestión de liquidez.
Una adopción desigual según cada mercado
Como principal puente hacia Mercosur, España representa un sólido mercado de acceso para el comercio corporativo UE-LatAm.
Con el marco regulatorio MiCA aportando claridad, los bancos españoles ya están ampliando sus servicios cripto regulados, habilitando la liquidación en euros y stablecoins, la tokenización del financiamiento comercial y herramientas de tesorería corporativa.
Brasil, por su parte, se perfila como uno de los grandes beneficiarios potenciales del aumento del comercio con la Unión Europea. Sin embargo, las restricciones impuestas por el Banco Central brasileño sobre determinados usos de criptomonedas en liquidaciones internacionales podrían limitar algunos modelos basados exclusivamente en activos digitales.
Argentina se posiciona como un mercado único por su combinación de inflación persistente, restricciones cambiarias y dificultades para acceder a moneda dura, siendo uno de los mercados con mayor adopción de stablecoins de la región.
Para exportadores y empresas que operan internacionalmente, la posibilidad de liquidar operaciones en dólares o euros digitales aparece como una alternativa para reducir fricciones y proteger la tesorería frente a la volatilidad local.
Tokenización y comercio exterior
Más allá de las criptomonedas utilizadas como medio de pago, uno de los casos de uso clave de las monedas basadas en tecnología blockchain es la tokenización de activos vinculados al comercio exterior.
La tecnología permite representar digitalmente instrumentos financieros, cuentas por cobrar o documentos comerciales sobre redes blockchain, facilitando potencialmente procesos de financiamiento, liquidación y gestión de riesgo.
"La tokenización de activos del mundo real está superando la fase de tendencia y ahora se debate seriamente como parte de los fundamentos tecnológicos que podrían contribuir a sostener y escalar los mayores flujos comerciales generados por el acuerdo UE-Mercosur", señaló Vander Straeten.
Para los entusiastas cripto, el desafío ya no pasa únicamente por la innovación técnica, sino por la construcción de marcos regulatorios que permitan integrar estos nuevos instrumentos con el sistema financiero tradicional.
A medida que el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur avanza hacia su implementación, una de las preguntas que comienza a manifestarse es si las infraestructuras financieras basadas en blockchain pueden transformarse en los nuevos rieles de pago de una de las mayores zonas de libre comercio del mundo.