Visa, Mastercard, Google, Stripe, BlackRock y Coinbase anunciaron la creación de Open Standard, un frente de 140 empresas que lanzará Open USD (OUSD), una nueva stablecoin respaldada por dólares que busca transformar la infraestructura global de pagos digitales y competir con los dos gigantes del sector: USDT, de Tether, y USDC, de Circle.
Según CoinGecko, el USDT concentraba cerca del 62% del mercado mundial de stablecoins en abril de 2026, mientras que USDC representaba otro 25%, un dominio que duró casi cinco años desde su apogeo y más de diez desde sus comienzos y que ahora enfrenta su primer gran desafío coordinado.
Volumen proyectado de transacciones ajustado de las stablecoins (2023-2035) según Chainalysis
A diferencia de los modelos tradicionales de los dos gigantes Tether y Circle, donde una sola compañía controla la emisión y la operación de la moneda digital, según informaron en un anuncio oficial, Open USD será administrada por Open Standard, una empresa independiente cuya gobernanza estará repartida entre los más de 140 integrantes del consorcio.
"Creemos que las stablecoins pueden desempeñar un papel importante en la evolución de los mercados digitales cuando cuentan con una infraestructura confiable y una utilidad práctica. Open USD representa un avance para ofrecer a las empresas más opciones para acceder al valor tokenizado y participar en la economía nativa de internet", afirmó Samara Cohen, responsable global de Desarrollo de Mercados de BlackRock.
Qué cambia con Open USD
Open USD fue diseñada para resolver algunas de las principales limitaciones que enfrentan las empresas que utilizan stablecoins a gran escala.
La stablecoin debutará de forma nativa sobre las redes Solana y Tempo, la infraestructura de pagos vinculada a Stripe, y estará enfocada principalmente en pagos corporativos, liquidaciones internacionales y servicios financieros para empresas.
El nuevo sistema permitirá emitir y rescatar tokens sin comisiones ni restricciones de volumen, además de distribuir entre sus socios los ingresos que generan las reservas que respaldan la moneda, descontando sólo la comisión destinada a cubrir los costos operativos.
“La novedad de OUSD no está en la tecnología, sino en el modelo económico y en la gobernanza”, aseguró Pablo Gómez, fundador y CEO de Metlabs, en diálogo con El Observador.
Según explicó Gómez, en una stablecoin, el negocio es el interés que generan las reservas que la respaldan. “Por cada token en circulación, el emisor mantiene el equivalente en reservas, normalmente deuda pública estadounidense a corto plazo y efectivo. Esa deuda paga un interés, y ese interés es el ingreso del emisor”.
Actualmente, ese rendimiento constituye una de las principales fuentes de ingresos de los emisores tradicionales. En el caso de Circle, representó cerca del 96% de su facturación durante 2025.
Según subrayó el ejecutivo, mientras que hasta ahora los beneficios generados por las reservas quedaban en manos del emisor de la stablecoin, Open USD redistribuye esos ingresos entre todos los participantes del consorcio, al tiempo que elimina el control centralizado de una única empresa.
Para Gómez, la credibilidad del proyecto proviene precisamente de quiénes participan en él. "Visa, Mastercard, American Express, Stripe, BlackRock, BNY, Coinbase y Google están sentados en la misma mesa", afirmó.
También recordó que una iniciativa similar había sido intentada por Meta con Libra en 2019, aunque aquella fracasó debido a la presión regulatoria.
"Lo que ahora cambió fue la regulación", explicó, en referencia a la aprobación de la GENIUS Act en Estados Unidos durante 2025.
El fin del duopolio de las stablecoins
Aunque el lanzamiento despertó especulaciones sobre el futuro de los actuales líderes del mercado, Gómez considera que Tether y Circle enfrentan escenarios diferentes.
"Tether está relativamente a salvo", señaló. A su entender, USDT se consolidó como el dólar digital utilizado por millones de personas en mercados emergentes, especialmente para ahorro, remesas y protección frente a la inflación, una posición difícil de replicar mediante una alianza corporativa.
Paolo Ardoino, actual CEO de Tether, reaccionó al anuncio con un mensaje breve en sus redes sociales: "Bienvenido, OUSD. El jugador número dos ha entrado en la partida".
Circle, en cambio, sí enfrenta una competencia directa.
Open USD apunta al mismo segmento institucional y corporativo donde USDC construyó su negocio, pero además incorpora a varios de los socios estratégicos de Circle dentro del nuevo consorcio.
"USDC se apoya en tres socios clave: Coinbase distribuye USDC, BlackRock administra sus reservas y BNY las custodia. Los tres firmaron el consorcio rival", advirtió Gómez. A su juicio, ese es uno de los factores que podría modificar el equilibrio competitivo del sector durante los próximos años.
“Coinbase, además, ayudó a crear USDC junto a Circle en 2018 y se llevó unos 900 millones de dólares por distribuirlo en 2024, con ese acuerdo en renovación este año. El riesgo para Circle es tanto OUSD como el hecho de que sus propios socios estén sentados enfrente”, añadió.
Para el ejecutivo, el lanzamiento de Open USD no implica la desaparición inmediata de los actuales líderes, pero sí marca un cambio de etapa para la industria.
"Esto no elimina a nadie mañana. Lo que marca es el final del duopolio cómodo", sentenció.
Según Gómez, una mayor competencia por la distribución de las stablecoins y por los ingresos que generan sus reservas probablemente reduzca los márgenes de los emisores tradicionales, acelere la adopción de estos activos digitales y favorezca a las empresas que construyen servicios sobre esta nueva infraestructura financiera.
En América Latina, agregó, ese cambio podría derivar en una diferenciación cada vez más marcada entre las stablecoins elegidas por los usuarios para dolarizar sus ahorros y aquellas que adopten bancos y empresas para realizar pagos y operaciones financieras internacionales.