El gesto de Juan Roig conmovió a una ciudad que se siente abandonada.
El dueño de Mercadona, uno de los empresarios más poderosos de España, visitó Ceuta, el enclave español en el norte de África arrasado por una ola de inmigrantes ilegales marroquíes a fines de julio.
Enfurecidos con el Gobierno (el presidente Pedro Sánchez sigue disfrutando de sus vacaciones en las islas Canarias), su presencia fue un respaldo que supieron apreciar los ceutíes, cada vez más angustiados por la falta de respuestas y una crisis que tiene paralizada a la economía.
Una economía fracturada en dos, que prospera como la capital española del juego online (44% de las empresas del país están en Ceuta) gracias a los beneficios impositivos pero que tiene a su vez, la tasa más alta de desempleo (25,5%).
Es ésa la economía que visitó Roig para apoyar a los trabajadores en los dos supermercados de Mercadona en Ceuta y conocer cómo estaban lidiando con este escenario tan delicado. También se reunió con Juan Vivas, presidente de la ciudad autónoma, quien se mostró especialmente agradecido por el interés del empresario en el impacto de la crisis.
De hecho, publicó un mensaje en su perfil de la red social X en el que destacó que Roig “se puso a disposición” de la ciudad y enfatizó su decisión de “dar la cara”, algo que dijo valorar particularmente.
Una factura económica que ya llega a los 100 millones de euros
A los problemas sociales y sanitarios derivados de la entrada masiva de personas en Ceuta se suma ahora el impacto económico, que empieza a resultar cada vez más evidente a medida que pasan los días.
La Cámara de Comercio asegura que la situación de los negocios no mejoró casi tres semanas después y estima que las pérdidas superan ya los 30 millones de euros. Hablamos mayormente de micropymes de servicios.
La mayoría de las empresas en Ceuta son micropymes del sector servicios y estiman que en estas tres semanas desde la avalancha migratoria las pérdidas acumuladas ya alcanzan los 30 millones de euros. La mayoría de las empresas en Ceuta son micropymes del sector servicios y estiman que en estas tres semanas desde la avalancha migratoria las pérdidas acumuladas ya alcanzan los 30 millones de euros.
El cálculo incluye el cierre de establecimientos durante los primeros días, la suspensión de las fiestas patronales y el descenso de la actividad comercial y turística, con un impacto equivalente al 1,4% del PIB de la ciudad.
Por otro lado, el gasto público se disparó pero los fondos no alcanzan. El Gobierno de Ceuta puso en marcha un dispositivo extraordinario para reforzar la limpieza y la recogida de residuos, lo que implicó aumentar en un 70% los recursos destinados habitualmente a estas tareas.
A su vez, hay partidas extraordinarias destinadas a Sanidad y Servicios Sociales, además de los 25 millones de euros ya aprobados por el Gobierno. La factura económica de la invasión migratoria fácilmente alcanza los 100 millones de euros.
Para tener una idea, el presupuesto de Ceuta para Sanidad y Servicios Sociales para todo 2026 era de unos 12 millones de euros.
Del comercio fronterizo con Marruecos al boom del "igaming"
Hasta hace siete años, la economía de Ceuta se apoyaba en el comercio transfronterizo: las mercancías que entraban legalmente en la ciudad y salían hacia Marruecos sin pasar por la aduana comercial. Los ciudadanos del norte de Marruecos sobrevivían gracias a esa actividad, que también beneficiaba a los ceutíes, aunque desde ya, muchos menos.
Rabat interrumpió este flujo comercial sin previo aviso en 2019. La ciudad necesitaba sobrevivir de alguna manera. Hoy Ceuta es la capital española del juego online. El sector representa el 12% del PBI. Casi la mitad (44%) de las empresas establecidas en España están en Ceuta, que concentra más del 60% de la facturación a nivel nacional. Son 6.340 millones de euros sólo entre las primeras 10 compañías.
Antes del esquema de bonificaciones fiscales que hizo posible este auge, la recaudación por la tasa del juego era de 258.000 euros. Actualmente es de 20 millones. Las empresas tributan al 12,5% del Impuesto sobre Sociedades, la mitad del 25% que en el resto de España, con un IPSI del 0,5% frente al IVA estándar y bonificaciones adicionales del 60% en el IRPF para trabajadores y accionistas.
Pero la otra cara de la economía muestra que la tasa de paro es la más alta de España (25,5%). A su vez, de las casi 4.000 empresas, el 55% de los trabajadores son autónomos, sin asalariados. La mitad de las altas en la Seguridad Social corresponden al sector público, el gran empleador. Es una economía dependiente de los subsidios que llegan de Madrid.
Su PIB por habitante se situó en 23.070 euros en 2025, el segundo más bajo de España y un 41,5% inferior a la media nacional, de 32.633 euros.
De todos modos, en el último tiempo hubo señales auspiciosas. La ciudad atrajo nuevas inversiones, como el gigante estadounidense Dell Technologies o el italiano VAR Group. Y la plataforma paneuropea Templus está construyendo en el Puerto de Ceuta un centro de datos –el primero ubicado en el norte de África con legislación comunitaria– ahora que Red Eléctrica unirá la ciudad con la Península a través de un enlace submarino.
Pero ahora Ceuta necesita ayuda. Todo lo demás vendrá después.
Y necesita que alguien la escuche. Eso fue lo que entendió Juan Roig.