Fue Editora de Finanzas en El Cronista y en Clarín
Los chinos construyeron un estadio para la pequeña nación de 10 islas. Pero no fue algo aislado. Ya levantaron más de 100 en todo el continente africano. En la prensa se jactaban de su rol en la “proeza” del empate ante el favorito.
Dos veces se anunció su reapertura para que casi inmediatamente volviera a cerrarse. Aún si Trump logra un acuerdo duradero, el desafío es enorme. Hay un cuello de botella de cientos de buques varados. Y los países del Golfo recortaron un 45% su producción. Deben reactivar unos 10.000 pozos petrolíferos.
Es el mayor espectáculo de fútbol del planeta. Pero el impacto será marginal. Desde la falta de inversión en nueva infraestructura y el "turismo desplazado" hasta el sentimiento anti-Trump y el precio delirante de las entradas.
La propuesta, que intentaba fijar un techo de diez millones de habitantes para 2050, radicaliza una discusión que recorre toda Europa. Perdió, pero logró un 45% de los votos. Más de un cuarto de la población suiza es extranjera. El costo económico sería enorme por la pérdida de fuerza laboral.
Para la multinacional estadounidense Nike el negocio viene mal. Tiene la ventaja de jugar de local. Pero la alemana Adidas sale a la cancha como patrocinador oficial. La disputa es feroz. Nike sumó a Kylian Mbappé y a Cristiano Ronaldo. Pero Adidas tiene a Lionel Messi y Lamine Yamal.
La banquera central europea aumentó el costo del dinero por primera vez en casi tres años. En Ucrania 2022 empezó tarde y arrastra ese karma reputacional. Hoy el riesgo es apurarse. En plena crisis de deuda, Trichet subió dos veces la tasa y la economía crujió. Llegó Draghi y tuvo que bajarla.
Es el otro Florentino. El reelecto presidente del Real Madrid se subió al potencial de la IA. La acción de su corporación ACS se multiplicó por más de cinco desde 2002. Construye un centro de datos para Zuckerberg casi del tamaño de Manhattan. Empezó comprando constructoras en quiebra.
El Estadio Banorte (antes Azteca) es la única de las 16 sedes que no cedió esos asientos a la FIFA. Fueron vendidos a las familias ricas de la ciudad para poder terminarlo. Allí será la inauguración y otros cuatro partidos. Cuánto llega a pedirse.
La trama económica desconocida detrás de la gran final de la Champìons. Víktor Orbán siempre quiso ser jugador profesional. En sus 16 años al frente de Hungría, usó u$s 3.200 millones en fondos públicos para volcar al fútbol. El Punkás Arena es un ejemplo de ese fervor y ese poder corrupto.