Fue Editora de Finanzas en El Cronista y en Clarín
China es el mayor importador de crudo del mundo y compraba más de la mitad de la producción del Golfo. Pero tiene reservas enormes de petróleo que la blindan. Y una deflación persistente que podría vencer gracias al rally energético.
Al atacar la infraestructura petrolera, Irán paraliza la principal refinería de Arabia Saudita y la mayor planta de GNL de Qatar. Los futuros de gas trepan 52% en Europa, casi como el día de la invasión a Ucrania (60%).
El bloqueo del estrecho pone presión sobre la inflación. La suba de la gasolina en un año electoral hizo reaccionar a Trump. Sus medidas se quedaron cortas pero frenaron por un día la escalada del crudo.
Irán advirtió que atacaría a cualquier buque que transite por el paso clave del Golfo Pérsico. Ya bombardeó a tres barcos. El "salvavidas" de la OPEP+ servirá de poco. Ven al precio del crudo apuntar a los u$s 100.
Tras el ataque de EEUU e Israel a Irán, y la respuesta iraní, los países petroleros intentan amortiguar un posible shock en el mercado. Temor por una disparada de los precios. Es clave que los ayatollah no cierren el estrecho de Ormuz.
Europa se quedó muy atrás en la carrera de la innovación. Sólo capta el 6% de la financiación mundial para startups IA. La inversión en investigación y desarrollo es del 2,2% del PBI. Y pierde terreno frente a EEUU y China.
Ucrania reclama ingresar en la UE. Y el bloque estudia una vía fast-track para que se sume y, después, cumpla los requisitos. Pero no acepta ser parte de un grupo de segunda clase. Hay otros 9 países en espera que protestan.
Ucrania salió de un default de u$s 20.000 millones en 2024. Pero recién en diciembre pudo resolver el canje de los cupones atados al PIB. El mercado, expectante a cuatro años de la guerra, apuesta a una recuperación económica.
Las guerras no sólo son sobre poderío militar. Siempre son, también, guerras económicas. Un repaso detallado sobre cómo afectaron a Ucrania y Rusia estos cuatro años de deterioro, resistencia y masacre.