29 de julio de 2026 1:45 hs

La crisis por falta de combustible se agudiza en Rusia.

En varias regiones, la gente espera por horas o días en largas filas en las estaciones de servicio ante la política oficial de racionamiento. El Kremlin finalmente decidió que importaría petróleo.

Rusia, una de las grandes potencias petroleras del mundo, sufre la peor crisis energética desde la caída de la Unión Soviética a raíz de la guerra que el propio Kremlin inició con la invasión de Ucrania en el 2022.

Más noticias

Una lluvia de drones dañó a gran parte de las refinerías

La estrategia del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, que concentró los ataques con drones en la infraestructura petrolera crítica del país, ya redujo en un 40% la capacidad de refinamiento de crudo de Moscú.

Esto llevó a Vladimir Putin a restringir las exportaciones de gasolina hasta fin de año y suspender las diésel, una medida con enorme impacto, ya que Rusia es un proveedor mundial clave de diésel.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.

El Kremlin aseguró que planea levantar la prohibición “a su debido tiempo” para evitar que las refinerías se enfrenten a un exceso de producción y tengan que reducir los volúmenes de procesamiento.

Mientras tanto, el menor suministro global sigue presionando los precios. Los futuros de referencia del diésel en Europa cotizan cerca de los 170 dólares por barril, mientras que el combustible para aviones en la región ronda los 180 dólares.

Desde principios de año, Kiev ya llevó adelante al menos 63 ataques contra refinerías, contra 21 ataques en el mismo período del año pasado, según un recuento de Bloomberg.

La amenaza ucraniana se extiende a la costa del Mar Negro

Pero los rusos están lidiando con una avanzada ucraniana en el Mar del Norte, que está contribuyendo a su vez a desestabilizar a los mercados petroleros más allá de lo que ocurre en el Golfo Pérsico.

Las fuerzas ucranianas han intensificado sus bombardeos contra buques en el Mar Negro, una vía marítima por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo ruso transportado por mar.

Buque petrolero ruso en el Mar del Norte que los ucranianos se atribuyen haber atacado.

Buque petrolero ruso en el Mar del Norte que los ucranianos se atribuyen haber atacado.

Novorossiysk, el puerto ruso más grande del Mar Negro, debió suspender las operaciones de carga en los últimos días tras un recrudecimiento de los ataques en la zona, si bien las retomó el lunes.

A su vez, el flujo de petróleo también se vio paralizado en la terminal del llamado Consorcio del Oleoducto del Caspio, en la costa rusa del Mar Negro, que exporta la mayor parte del crudo de Kazajistán.

Representa un 2% de la oferta mundial pero es un momento en el que el mercado necesita cada barril disponible. La repentina interrupción de este suministro, de unos 1,8 millones de barriles diarios, es especialmente crítica para las refinerías europeas.

La ironía de tener que comprarle a tu principal importador

En este escenario, el gobierno ruso tuvo que, más allá de las políticas de racionamiento, decidir importar.

Una paradoja si uno recuerda el levantamiento de las sanciones a las ventas de petróleo ruso en plena guerra con Irán para incrementar el suministro en un período de menor oferta global y presión sobre el precio del crudo.

Una maniobra electoral del presidente estadounidense Donald Trump que terminó, en su momento, deparando generosos ingresos a Putin en la medida en que podía vender su petróleo ya sin restricciones (sin descuento) y capturar el alza del precio.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, junto al presidente ruso, Vladimir Putin.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, junto al presidente ruso, Vladimir Putin.

Quien se convirtió en su gran mercado de exportación entonces, relegando incluso a China, la India, lo está abasteciendo en este momento de necesidad. Otra ironía en este largo conflicto en las puertas de Europa.

Así lo reporta el diario Financial Times, que incluso destaca que la petrolera estatal Rosneft posee una participación del 49% en la empresa india que le está vendiendo y que solía ser su principal importador desde el 2022.

También Reuters confirma que India despachó un cargamento con destino a Rusia el equivalente a alrededor del 60% del consumo diario de petróleo del país.

Belorusia, un país que mayormente refina crudo ruso, también aumentó significativamente sus ventas a Moscú en este último tiempo.

Aún cuando la situación de los ucranianos es extremadamente precaria, está claro que encontraron la forma de complicarle la vida a Putin. Aunque se abrió un frente silencioso de amenaza para el petróleo que pasa desapercibido por el ya casi novelesco tire y afloje de Trump con los iraníes.

Más noticias

Te puede interesar

Más noticias de Uruguay

Más noticias de Argentina

Más noticias de Estados Unidos