Los países de la Unión Europea alcanzaron este jueves en Bruselas un acuerdo para aprobar un nuevo paquete de sanciones contra Rusia. La decisión fue adoptada por los embajadores comunitarios tras varias semanas de intensas negociaciones, desbloqueando el pacto justo antes del receso veraniego de las instituciones europeas.
Sin embargo, el precio de este consenso ha sido elevado para la Comisión Europea. Bruselas se vio obligada a suavizar y diluir su propuesta inicial para disipar las reticencias de varios Estados miembros. La tensión fue tal que la alta representante Kaja Kallas llegó a plantear un plan B.
Congelación del tope al precio del petróleo ruso
El núcleo de este nuevo paquete es la congelación durante doce meses del tope al precio del crudo exportado por Rusia a 44 dólares por barril. Esta medida busca limitar de forma drástica los ingresos energéticos de Moscú con los que financia su ofensiva militar en territorio ucraniano.
La aprobación resultaba urgente porque el mecanismo temporal caducaba este mismo jueves. De no haber logrado el acuerdo, el límite habría aumentado a 58 dólares por el impacto del cierre del estrecho de Ormuz, otorgando a Rusia cuantiosas ganancias extraordinarias por los altos precios actuales.
Las nuevas sanciones limitan el precio del barril de petróleo ruso a 44 dólares.
Excepciones clave para Grecia y otros socios
El mayor obstáculo en la mesa de negociación fue la resistencia de Grecia, preocupada por el impacto de la prohibición de transportar gas natural licuado (GNL) en su industria naviera. Finalmente, Atenas obtuvo una exención de 12 meses para contratos de transporte a terceros países previos a la invasión.
Otras naciones también lograron modificaciones relevantes en el texto definitivo. Bulgaria consiguió retirar de la lista de sancionados al patriarca Cirilo y a dos empresarios, mientras Alemania y Portugal salvaron las importaciones de pescado ruso y Francia junto a Italia suavizaron las restricciones de visados militares.
Francia e Italia introdujeron modificaciones en el paquete de sanciones con respecto a los visados militares.
Sanciones financieras y acoso a la flota fantasma
A pesar de las concesiones realizadas, la diplomacia europea destaca que este paquete incluye el mayor número de inclusiones individuales de los últimos cuatro años. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha celebrado este nuevo paso para incrementar de manera efectiva la presión sobre el Kremlin.
El acuerdo firmado incorpora prohibiciones de transacciones dirigidas al sector financiero ruso y restricciones operativas contra las criptomonedas. Asimismo, impone severas medidas contra los buques de la "flota fantasma" que utiliza Moscú bajo banderas falsas para eludir los vetos y transportar mercancías.