Los inmigrantes ilegales ganan terreno en Ceuta.
Más de un centenar de chabolas han sido instaladas ya en la playa de Benítez de Ceuta por inmigrantes ilegales marroquíes, en una extensión de los asentamientos que ya tenían en la Playa del Trampolín de Tarija, y que ahora avanza junto a la planta desalinizadora.
Los asentamientos improvisados ocupan buena parte de la curva de Benítez, junto a la planta desalinizadora que separa esta playa de la del Trampolín, donde viven miles de personas inmigrantes ilegales desde el inicio de la crisis, el 30 de julio pasado, cuando más de 60.000 marroquíes invadieron Ceuta por tierra y nadando a través de la frontera marítima.
En la mañana del sábado ya podían contabilizarse más de 100 estructuras, mientras otros inmigrantes continuaban reuniendo cañas, cartones, telas y otros materiales para levantar nuevas chabolas.
La ocupación de la playa de Benítez se suma a la situación de hacinamiento e incidentes con la población ceutí que se vive desde hace aproximadamente un mes en la playa del Trampolín.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, cifró el viernes en alrededor de 4.500 las personas que permanecen asentadas en esa zona. En todo el territorio español, el gobierno ceutí estima que quedan más de 10.000 inmigrantes ilegales que se suman a los 82.000 habitantes regulares.
Pero la respuesta del Gobierno nacional ha sido la misma desde que se produjo la invasión a Ceuta. Demorar la definición sobre la identificación y el regreso de los inmigrantes ilegales a Marruecos, que es lo que reclaman los ceutíes y todas las fuerzas políticas, incluso algunos de los partidos aliados de Pedro Sánchez.
Sin noticias sobre el regreso de los inmigrantes ilegales
En una entrevista se esta semana, Pedro Sánchez dejó en claro que se están construyendo estructuras para alojar en Ceuta al menos a 6.000 inmigrante ilegales, lo que ha convencido a los ceutíes de que no habrá una solución satisfactoria a sus demandas y sus sufrimientos.
Los nuevos asentamientos se han extendido también por las escolleras de Benítez y llegan actualmente hasta las inmediaciones de las escaleras por donde bajó un grupo de manifestantes ceutíes semanas atrás para quemar las pocas chozas que en ese momento se habían instalado allí.
Los inmigrantes ilegales utilizan principalmente cañas, cartones, telas y cinta para construir refugios improvisados en los que pasar la noche. Algunos de estos asentamientos se encuentran a escasos metros de la orilla y otros se han levantado en una segunda línea de playa.
Este sábado, varios inmigrantes utilizaban, además, las duchas públicas de Benítez, rodeadas por las chabolas.
La situación se produce pese a que la Ordenanza Municipal de Uso y Aprovechamiento de las Playas de Ceuta prohíbe la acampada y la instalación de tiendas o estructuras similares en las playas, así como la realización de fuegos. Estas conductas están contempladas como infracciones en la normativa municipal.
En la zona también se han observado inmigrantes cocinando mediante fuegos improvisados realizados con piedras y utilizando sartenes, mientras permanecen a la espera de una plaza en los recursos habilitados para atender la situación derivada de la llegada masiva de migrantes.
Las autoridades permiten que los inmigrantes desarrollen las acciones ilegales con motivo de "la emergencia humanitaria".
Los incidentes son permanentes. está habiendo enfrentamientos, peleas, hubo violaciones y decenas de detenciones de inmigrantes ilegales por ataques a la Policía española. Ya ha pasado un mes y medio sin souciones de fondo a la invasión de la castigada población de Ceuta.