5 de septiembre de 2026 9:27 hs

La crisis por Ceuta hunde a Pedro Sánchez y eleva al Rey Felipe VI.

Por eso, la Casa Real y el Gobierno de España trabajan ahora bajo reloj en una visita del Rey Felipe VI al castigado territorio español de Ceuta que, según anunció el propio presidente Pedro Sánchez, será en las próximas semanas obligado por la crisis política y la presión de la sociedad, que se manifestó en todo el país.

Sería un viaje histórico, todavía sin fecha concreta, en el que el monarca español está comprometido pero cuya expectativa creció con las críticas que el gobierno de Pedro Sánchez recibió en todas las ciudades del país, y que pone sobre la mesa el interrogante de la reacción de Marruecos.

"El Rey está comprometido con la visita a Ceuta y la hará porque el Rey cumple con sus compromisos", había asegurado el presidente de Ceuta, Juan Vivas, tras reunirse con Felipe VI en Palma hace un mes, pocos días después de la invasión de más de 60.000 personas en la ciudad autónoma los pasados 30 y 31 de julio.

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Pero la visita del Rey no se produjo pasado un mes, y las declaraciones de Pedro Sánchez del 2 de septiembre reivindicando aus viajes a Ceuta y Melilla, y recordando que el Rey nunca lo había hecho "en veinte años" (en realidad su reinado tiene doce años) dejaron en mala posición al rey Felipe VI.

 El rey Felipe VI (i) recibe al presidente ceutí, Juan Jesús Vivas (d), este jueves en el Palacio de Marivent en Palma de Mallorca.

El rey Felipe VI (i) recibe al presidente ceutí, Juan Jesús Vivas (d), este jueves en el Palacio de Marivent en Palma de Mallorca.

Una reunión muy extensa y con nervios

Tanto que, un día después, Pedro Sánchez y el Rey Felipe VI se reunieron por más de tres horas y media en la Zarzuela para aclarar las diferencias y comenzar a delinear la posibilidad real de un viaje del Monarca a Ceuta que debe ser acordado con el gobierno.

Una visita del Rey -la primera que realizará a Ceuta y Melilla- que Moncloa remitía a cuando se dieran las "condiciones" oportunas, pero que concretó luego Pedro Sánchez en su fallida comparecencia ante el Congreso de los Diputados el pasado jueves al anunciar que se haría en las próximas semanas y que, con ella, el Monarca transmitiría "el compromiso absoluto del Estado" con Ceuta y Melilla.

Será el primer viaje oficial de Felipe VI a las dos ciudades y se producirá casi veinte años después de que lo hiciera su padre, el Rey Juan Carlos, un viaje que provocó una crisis diplomática con Marruecos.

Un país al que la oposición y socios del Gobierno han implicado además en la crisis migratoria de Ceuta aunque el presidente del Gobierno ha insistido extrañamente en que "no hay pruebas" de que fuera "diseñada o ejecutada" por las autoridades marroquíes.

Un informe de la Policía española, que está en poder de la jueza de la Audiencia Nacional, María Tardón, afirma justamente lo contrario: que agentes de Marruecos guiaron la invasión de los inmigrantes ilegales y que Marruecos intenta con eso presionar para anexar en algún momento los territorios españoles de Ceuta y Melilla.

Y aunque Pedro Sánchez ha garantizado que si tuviera contra Marruecos esas pruebas actuaría "con total contundencia", ha apostado por la excesiva prudencia ya que el gobierno no tiene "la mínima intención de desencadenar un conflicto diplomático de primer orden" con Marruecos.

Ceuta y Melilla esperan la visita del Rey Felipe VI quien, desde el inicio de la crisis, recalcó que el Estado debía velar por la seguridad de las ciudades autónomas y evitar que esos hechos volvieran a repetirse.

Felipe VI expresó su "preocupación e indignación" por los "graves" acontecimientos ocurridos en Ceuta, y también en Melilla, e insistió en la necesidad de adoptar todas aquellas medidas que transmitieran "de forma unida, clara y determinante a las poblaciones de Ceuta y Melilla el apoyo y cariño del resto de España", una unidad a la que volvió a apelar el jefe del Estado en el Día de Ceuta: "La Corona y todos, con nuestra ciudad".

Tras el anuncio de la visita, fuentes del Gobierno han asegurado que ya se está trabajando en la misma pero no han concretado cuándo podría hacerse efectiva y se remiten a las palabras de Pedro Sánchez en el Congreso de que será en las próximas semanas.

El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, durante la comparecencia a Pedro Sánchez.

El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, durante la comparecencia a Pedro Sánchez.

Presión para que Pedro Sánchez lo acompañe

No desvelan tampoco si el presidente del Gobierno podría acompañarle en esa visita y subrayan que no hay que adelantar acontecimientos sobre algo que no está concretado.

El Partido Popular sostiene, por su parte que "si el Rey no ha estado en Ceuta es porque el Gobierno no se lo ha permitido". Y en el debate del Congreso, su presidente, Alberto Núñez Feijóo, defendió esa visita del jefe del Estado y dijo que si él fuera presidente, le acompañaría.

Respecto a la reacción que podría tener Marruecos ante esta visita, el Gobierno está convencido ahora de que no afectará a la relación bilateral ya que España es un país soberano y Ceuta y Melilla son territorio español, algo que esperan que se entienda en Rabat.

Aunque el pasado mes de agosto, dos ministros marroquíes reivindicaron la soberanía y la "liberación" de Ceuta y Melilla, lo que provocó que la embajadora de Marruecos fuera convocada por el Gobierno español para expresar su protesta. Al encontrase esta ausente, quien acudió fue el encargado de negocios del país vecino.

España no tiene con Marruecos, aseguró el presidente del Gobierno en el Congreso, una política de apaciguamiento, sino de "buena vecindad" en la que hay "líneas rojas", como la soberanía española de Ceuta y Melilla, pero garantizó que defendería la integridad territorial del país con toda la fuerza del Estado.

El rey Juan Carlos visitó las dos ciudades autónomas junto a la reina Sofía en noviembre de 2007, treinta y dos años después de su acceso al trono.

Una visita ante la que el rey Mohamed VI de Marruecos en su momento expresó su "condena" y "denuncia" y la calificó de "lamentable" y de "paso contraproducente" que atacaba "los sentimientos patrióticos sólidamente arraigados entre todos los componentes y sensibilidades del pueblo marroquí".

Mientras, el Gobierno marroquí la consideró una "provocación inadmisible".

Claro que, ahora, la invasión de miles de inmigrantes ilegales marroquíes a los territorios españoles lo ha cambiado todo. Y la visita del Rey Felipe VI puede servirle al Gobierno para apaciguar la crisis.

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