En algunos discursos políticos, Vaca Muerta se parece a la lámpara Aladino. Parece, pero no es. Así lo afirma Rolando "Rolo" Figueroa durante su exposición en Houston. La capital energética de Estados Unidos y por lo tanto del mundo fue la sede de un evento con foco en el yacimiento de Vaca Muerta.
El gobernador de Neuquén fue el encargado de dar el discurso de cierre. En su speech le discutió al mito de Vaca Muerta como recurso salvador de Argentina. "Es una roca que es una condición necesaria pero no suficiente, requiere mucho trabajo", aclaró.
Figueroa, quien irá por una reelección (bastante segura) el año próximo, continuó: "Reemplazaría la palabra Vaca Muerta por Neuquén, donde hay gente, Estado, empresas y un gobierno que trabaja todos los días. Gobiernos, porque tenemos un pacto de gobernanza que se cumple a rajatabla con los intendentes".
Si bien representa un partido provincial no alineado con la fuerza libertaria de Javier Milei, Figueroa elogió el rumbo nacional. "No soy del partido político del presidente Milei, pero la Argentina no va a volver para atrás", dijo. Y destacó la estabilidad macroeconómica que generó el gobierno nacional.
Encuentros clave en Washington
Antes de su presentación, el gobernador habló con El Observador en Houston. Figueroa venía de Washington, donde participó de otro encuentro clave sobre política energética. En la embajada argentina se reunió con Daniel González Casartelli, secretario coordinador de Energía y Minería, y Horacio Marín, presidente de YPF.
El anfitrión fue el embajador Alec Oxenford. Pero además estuvieron dos figuras centrales de la energía y la política estadounidense. ¿Quiénes? El representante de Donald Trump para América latina, el hijo de argentinos Juan Pablo Segura; y Harold Hamm, fundador y presidente de Continental, conocido como el rey del fracking. Hamm mantiene una estrecha relación con Trump, de quien fue asesor en temas energéticos y máximo donante en sus campañas.
En la embajada argentina también estuvieron Alejandro Bulgheroni, chairman de Pan American Energy Group y José Luis Manzano, presidente de Integra Capital.
¿Cómo se desarrollaron las reuniones en Washington?
Fue muy positiva la reunión que organizó la embajada. Debo destacar el trabajo de nuestro embajador, estamos muy bien representados en los Estados Unidos. Estuvimos en una reunión en la cual estuvo todo el sector privado, grandes inversores, estuvieron los bancos internacionales y estuvo también presente el gobierno de los Estados Unidos, con lo cual creo que ha sido un muy buen inicio de toda esta gira.
Posteriormente estuvimos en el BID, en el Banco Mundial, en distintas fuentes de financiamiento que podíamos visitar para acelerar las inversiones que necesita Neuquén. Además, estuvimos presentes en distintos acontecimientos que hace a la presentación de Neuquén y todo lo que venimos haciendo.
En los encuentros estuvo el nuevo hombre de Trump para América Latina, Juan Pablo Segura, hijo de argentinos
Sí. Él es una persona muy metida en el trabajo, tiene a cargo todo el continente americano y claramente tiene una misión de poder trabajar en conjunto con la Argentina.
Los desafíos de Vaca Muerta
¿Cuál es tu objetivo en este evento que tiene más eje en Vaca Muerta?
Creo que hay que manifestar claramente de qué manera estamos trabajando, la seguridad jurídica que brinda la provincia, cuál es el rol dentro del país, la organización de país y también la posibilidad de atraer inversiones en una ventana de tiempo que, sin lugar a dudas, es el mayor desafío que todos tenemos para poder salir adelante. Es una ventana que tiene que ser positiva, una ventana hacia el futuro y una ventana hacia el progreso.
Neuquén ya es un showroom de lo energético en el mundo: ¿puede seguir creciendo?
Vamos a seguir creciendo, pero no solo en el gas y en el petróleo, creo que ahora vienen todas las actividades conexas y el producto del gas del petróleo cómo se reinvierte en Neuquén. Incentivar ese proceso de transformación tiene que comenzar ya para que cuando se vaya el gas y el petróleo Neuquén continúe siendo punta en el desarrollo.
A partir de este boom hay mucha migración interna de argentinos que están yendo a la provincia. ¿Hay algún cuello de botella en infraestructura?
No, el cuello de botella fue cuando arrancamos la gestión, que arrancamos 4.000 millones de dólares atrasado con la infraestructura de la provincia. Ya el déficit lo tenemos en 2.400 millones de dólares, pero creo que en estos próximos dos años lo vamos a equilibrar, con lo cual la provincia reinvierte muy bien lo que genera Vaca Muerta. Vamos camino a ese 2030 en donde la provincia va a poder elegir entre cancelar la totalidad de la deuda o bien constituir un fondo soberano para el desarrollo neuquino.
Me comentaron que Neuquén recibe 70 nuevas personas por día. ¿Eso es así?
Sí, 70 nuevas personas por día con cambio de domicilio, eso representa alrededor de 5.000 niños en edad escolar, eso representa el desafío de Neuquén de tener que realizar más de 150 aulas por año, más las aulas que estamos haciendo en función del retraso que heredamos de la gestión anterior. Con lo cual es un gran desafío, pero Neuquén está muy concentrado en general desarrollo en la infraestructura que necesita nuestra gente.
¿Le parece justo el aporte que hace Neuquén a la nación o tiene alguna queja al respecto?
Del barril de petróleo que sale de Neuquén, el 60% se debate entre los costos y la rentabilidad de las empresas. El 40% de tributos que quedan en los distintos estados se compone de un 13% que va a Neuquén, 17% que se queda la nación y 10% que va al resto de las provincias argentinas. Con lo cual, Neuquén tiene que reinvertir ese 13% que recibe en función del desarrollo que debe generar en un círculo que seguramente transforma a Neuquén como solidario, porque otros estados y otras provincias se llevan los recursos que producimos en Neuquén. Pero eso forma parte de la construcción de un país federal que debemos hacer y que entre todos tenemos que construir el crecimiento que es necesario para nuestra nación.