3 de septiembre de 2026 13:03 hs

A un mes de las elecciones de octubre, en las que se medirán Lula y Bolsonaro, el magistrado quedó en el punto de mira después de que se publicaran mensajes comprometedores que Vorcaro le envió en los días previos a su detención, en los que le consultó si debía salir del país. "¿Creés que el lunes ya tengo que irme?", le preguntaba en noviembre de 2025 el banquero a De Moraes, encargado del proceso por el cual el expresidente Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.

Vorcaro en una foto oficial del Banco Master

Vorcaro en una foto oficial del Banco Master

Un informe elaborado por la Policía a partir de información obtenida del celular de Vorcaro reveló una serie de intercambios entre el dueño del Banco Master y el ministro de la corte suprema durante aproximadamente un año y medio. Los investigadores creen que el banquero actuó en distintas ocasiones en base a consejos de De Moraes. Las autoridades no tuvieron acceso a las respuestas del juez.

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Las averiguaciones salieron a la luz por orden de André Mendonça, uno de los magistrados de la corte, quien fue nombrado por Jair Bolsonaro. Los documentos también mostraron que De Moraes revisó un contrato entre Vorcaro y su esposa, Viviane Barci de Moraes, por un valor de 130 millones de reales brasileños (unos 26 millones de dólares), que ya era público.

La decisión de levantar el secreto se tomó después de que el diario Estadão revelara conversaciones en las que el banquero le pedía al magistrado que interviniera ante el director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, y ante el fiscal general de la República, Paulo Gonet, para frenar el avance de las investigaciones sobre el banco.

Los pedidos de renuncia

Tras las revelaciones, creció la presión sobre el poderoso magistrado. Mendonça solicitó al pleno del Supremo, integrado por diez jueces, entre ellos De Moraes, analizar estos últimos elementos. La Fiscalía, encabezada por Gonet, pidió la nulidad de la investigación, porque considera que el magistrado excedió sus competencias al investigar a su compañero de tribunal. Los magistrados se reunieron el miércoles en Brasilia, pero ninguno abordó la situación.

Dos de los diarios más influyentes del país, Estado de S. Paulo y Folha de S. Paulo, exigieron en sus editoriales la renuncia de De Moraes. "Ya no hay lugar en el Supremo para Alexandre de Moraes. Si el magistrado no renuncia, corresponderá al Senado, mediante un proceso de destitución, librar al tribunal de esta carga", afirmó Folha de São Paulo.

"Un investigado por fraudes multimillonarios buscaba en un magistrado información, orientación e intervención sobre actuaciones de la Policía Federal y de la Fiscalía General, mientras su banco pagaba sumas exorbitantes al despacho de abogados de su familia, un contrato que lleva la firma del propio Moraes", resumió Estado de S. Paulo.

Lula no hizo declaraciones sobre el caso, pero Flávio Bolsonaro dijo que las revelaciones son "acusaciones graves", e instó a Moraes "a dar explicaciones". El senador, quien admitió haber recibido al menos 12 millones de dólares de Vorcaro para patrocinar una película sobre la vida de su padre y haberse reunido con el banquero mientras estaba con arresto domiciliario, consideró que De Moraes "cometió varios delitos".

"No es aceptable, con todo lo que se ha revelado, que siga siendo juez del Supremo Tribunal Federal", expresó durante un acto de campaña en el estado de Río Grande do Sul, según consignó la agencia AP.

Alexandre de Moraes y su vínculo con los Bolsonaro

De Moraes es considerado un enemigo declarado por la familia Bolsonaro, que ha buscado asociar su imagen a la de Lula, pese a que fue designado por el expresidente Michel Temer, quien asumió el cargo tras la destitución de Dilma Rousseff.

El exdiputado Eduardo Bolsonaro hizo lobby en Estados Unidos para que la administración de Donald Trump impusiera sanciones contra el magistrado. El gobierno del republicano considera que el juez llevó adelante una "caza de brujas" contra su aliado Jair Bolsonaro, aunque a fines del año pasado levantó las sanciones por presión de Lula.

El magistrado también había sido cuestionado por EEUU por sus acciones para regular las redes sociales, incluido el bloqueo temporal de la plataforma X de Elon Musk y las cuentas de usuarios populares entre voces conservadoras. Washington lo acusó de usar su cargo para autorizar detenciones preventivas arbitrarias y reprimir la libertad de expresión en Brasil.

En 2019, con Bolsonaro en el gobierno, el juez había puesto la mira en lo que denominó "milicias digitales" de seguidores del entonces presidente, que consideró difundían desinformación en internet y difamaban a opositores. Su argumento era que la extrema derecha y los populistas usan redes sociales para desprestigiar las instituciones democráticas de Brasil y tomar el poder de forma inconstitucional.

De Moraes es el encargado del cumplimiento de la condena de 27 años contra Jair Bolsonaro, quien fue sentenciado por orquestar un complot para mantenerse en el poder a pesar de su derrota electoral de 2022 ante el actual presidente Lula da Silva. En ese marco, en julio prohibió cualquier visita durante 30 días al expresidente e impidió así que pudiera recibir al presidente argentino, Javier Milei, en su prisión domiciliaria.

La decisión fue tomada como sanción por la difusión de una carta política a través de su hijo Flávio, en violación de una medida cautelar que le impide comunicarse por redes sociales incluso a través de terceros. Además, le prohibió también recibir visitas con fines políticos o electorales hasta el fin de los comicios de octubre, en los que su hijo mayor será el rival del actual presidente, que a los 80 años va por su cuarto mandato.

Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.

Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.

Las últimas encuestas da a ambos casi en un empate técnico para la segunda vuelta de fines de octubre. Aún se desconoce qué impacto podría tener el caso de De Moraes en las elecciones. Hübner Mendes, profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Sao Paulo, dijo a CNN Brasil que es necesario esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos antes de hacer un pronóstico. "El ritmo de esta crisis varía en el transcurso de unos pocos días", afirmó el experto, que destacó la volatilidad del panorama político actual.

El escándalo del Banco Master

El vínculo de De Moraes con Vorcaro saltó el mismo día en que se supo que el banquero transferencias para financiar la película Dark Horse, sobre Jair Bolsonaro, por un monto mayor al que había admitido el senador.

Los mensajes que Flávio Bolsonaro había intercambiado con el dueño del Banco Master impactaron de lleno en su campaña presidencial. Después de que The Intercept revelara el vínculo en mayo, el hijo mayor de Bolsonaro perdió impulso en las encuestas y hasta fue calificado de "tóxico" por sectores aliados al bolsonarismo.

El Banco Master, de Vorcaro, fue liquidado a finales de 2025 con más de 7.000 millones de dólares en deudas a unos 800.000 inversores, entre ellos varios fondos de pensiones de gobiernos estatales, a los que supuestamente estafó al convencerlos de realizar inversiones turbias. Filtraciones de mensajes del celular del banquero y otros documentos del caso revelaron que Vorcaro era cercano a varios parlamentarios y jueces de la corte suprema de Brasil.

La policía investiga desde junio al influyente senador oficialista Jaques Wagner por sospechas de recibir beneficios económicos a cambio de defender los intereses del banco en el Congreso. La investigación llevó a Wagner a renunciar a la jefatura del bloque de gobierno en el Senado. Lula reconoció haberse reunido fuera de agenda con Vorcaro en 2024, cuando ya se conocían los problemas de liquidez de Master, consignó la agencia AFP.

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