La extrema derecha ganó espacio en 16 años hasta dominar la conversación política en Suecia, donde se vota este domingo. Y puede superar al primer ministro de derecha moderada. Asoma el fantasma de Alemania. Pero el desempleo es del 8,8% y la Socialdemocracia podría aprovecharlo. Eso sí, con una fuerte campaña anti-inmigración.