El presidente argentino, Javier Milei, inicia a fines de julio una gira por varios países de la región en la que respaldará a aliados políticos, además de cumplir con actividades oficiales. En Brasil tenía previsto visitar al exmandatario Jair Bolsonaro, que cumple prisión domiciliaria tras haber sido condenado por intento de golpe de Estado, pero la Corte Suprema le negó este sábado la autorización.
La decisión la tomó el juez Alexandre de Moraes, encargado del cumplimiento de la condena de 27 años contra el exmandatario y acérrimo enemigo de los Bolsonaro. El magistrado prohibió cualquier visita durante 30 días al expresidente, como sanción por la difusión de una carta política a través de su hijo Flávio, en violación de una medida cautelar que le impide comunicarse por redes sociales incluso a través de terceros, informó la agencia AFP, que tuvo acceso a la resolución judicial.
La prohibición exceptúa únicamente las visitas médicas, de fisioterapia y de sus abogados. Además, le prohibió también recibir visitas con fines políticos o electorales hasta el fin de los comicios de octubre, en los que su hijo mayor, el senador Flávio Bolsonaro, será el rival del actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que a los 80 años va por su cuarto mandato y a quien las encuestas dan actualmente como favorito.
Los abogados del encarcelado exmandatario habían solicitado la autorización para la visita de Milei, que comenzará su gira en Brasil el 25 de julio, junto a una comitiva integrada por el canciller, Pablo Quirno, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y un intérprete. El presidente argentino dijo que asistirá a la proclamación oficial de Flávio Bolsonaro como candidato del Partido Liberal (PL) en San Pablo.
El endurecimiento de las condiciones de prisión de Bolsonaro
Bolsonaro, de 71 años, fue condenado en septiembre del año pasado a 27 años de prisión por liderar una trama golpista para anular los resultados de las elecciones de 2022, que ganó Lula da Silva, con el objetivo de mantenerse en el poder. El expresidente cumple la pena en su domicilio en Brasilia desde marzo por motivos de salud.
El fin de semana pasado, Flávio Bolsonaro publicó en sus redes sociales una carta de su padre y luego la leyó en una transmisión por YouTube. En la misiva, escrita de su puño y letra, Jair Bolsonaro reafirmó su apoyo a la candidatura de su hijo y pidió "dejar de lado las diferencias", en medio de las tensiones en el seno de su familia por las elecciones.
El senador, de 45 años, mantiene una disputa con la esposa de su padre, Michelle Bolsonaro, que sacude a la interna del bolsonarismo.
De Moraes consideró que la lectura de la carta violó una de las condiciones previamente impuestas a Jair Bolsonaro: la prohibición de utilizar las redes sociales directa o indirectamente, es decir, a través de terceros. Primero prohibió las visitas de Flávio a su padre por 90 días, es decir, hasta después de la primera vuelta de las elecciones, prevista para el 4 de octubre, y ya el viernes endureció el régimen de visitas a Jair Bolsonaro.
El magistrado consideró además que la difusión del mensaje "puede configurar propaganda electoral anticipada en un período vedado por la legislación" y solicitó una investigación al respecto.
Flávio Bolsonaro consideró que la decisión "configura claramente un intento de Alexandre de Moraes de interferir en las elecciones de este año". "Paren de destruir la democracia con el pretexto de defenderla", añadió el senador en una transmisión de YouTube, en la que acusó al juez de querer "humillar aún más" a su padre.