"Las prácticas comerciales desleales de Brasil han impedido que los trabajadores y productores estadounidenses accedan a este importante mercado", justificó en un comunicado el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer.
El representante comercial de EEUU, Jamieson Greer
AP
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) señaló que, tras una investigación de un año, concluyó que Brasil mantenía diversas prácticas comerciales desleales, en áreas como el comercio digital, la propiedad intelectual, la deforestación ilegal y el acceso al mercado del etanol.
"Las extensas negociaciones con Brasil durante el último año no han resuelto estos asuntos, pero seguimos abiertos a continuar las negociaciones con Brasil para lograr cambios largamente necesarios en los problemas identificados en esta investigación", manifestó Greer, según recogió la agencia AP.
El organismo incluyó una lista de excepciones para productos considerados estratégicos por Estados Unidos, como la carne, la fruta, el café, las aeronaves y las tierras raras, entre otros.
Las razones detrás de la medida
La decisión llegó después de que, en medio de su guerra comercial, Trump aplicara en abril del año pasado aranceles a Brasil, como a todos sus socios, que luego aumentó al 50% en represalia por el proceso judicial contra el expresidente Jair Bolsonaro, aliado del republicano, que calificó de "caza de brujas". Ante el impacto inflacionario, el mandatario anunció en noviembre exenciones a productos agropecuarios como el café, la carne de res o los tomates.
En febrero de este año, la Corte Suprema provocó un revés para el gobierno de Trump, al determinar que el presidente excedió su autoridad al imponer una serie de aranceles que trastocaron el comercio mundial. El dictamen no aplicó a todas las tarifas, sino a los derechos de aduana presentados como "recíprocos" por Donald Trump y no a los que estuvieron dirigidos a sectores específicos como el del automóvil, el acero o el aluminio.
Los nuevos aranceles se están imponiendo en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que le permite a Estados Unidos iniciar la investigación sobre las prácticas comerciales de Brasil.
"Que no haya confusión sobre el motivo: el presidente Lula y su gobierno no han negociado con Estados Unidos de buena fe. Sus políticas económicas son malas para los estadounidenses y malas para los brasileños", señaló el secretario de Estado, Marco Rubio, en la red social X.
"Durante el último año, Lula ha puesto su propio ego por delante de alcanzar un acuerdo por el bienestar del pueblo brasileño, y estos aranceles son el precio de eso", aseguró.
En las negociaciones de las últimas semanas, el equipo brasileño presentó varias propuestas para atender las preocupaciones estadounidenses en torno a los temas que motivaron la investigación. De todas formas, el gobierno de Lula reiteró que Pix no es negociable y dejó al sistema de pagos electrónicos, muy popular en el país, afuera del documento. El USTR acusa a Brasil de "perjudicar injustamente a empresas estadounidenses que participan en servicios de pago electrónicos competidores".
Pix, el exitoso sistema de pagos electrónicos de Brasil
EFE
Brasil también fue incluido en otra investigación contra socios comerciales por no combatir lo suficiente la importación de bienes procedentes del trabajo forzado. Esta pesquisa, que culminará la próxima semana, podría llevar a que EEUU imponga un 12,5% adicional, con lo que la carga impositiva sobre los bienes brasileños sería de 37,5%.
La reacción del gobierno de Brasil
Lula da Silva, por su parte, repudió la decisión y dijo que el 15 de julio "pasará a la historia de las relaciones entre Brasil y EEUU como un hito lamentable". El mandatario, que a los 80 años va por la reelección en octubre, consideró que el "tarifazo" se basa en acusaciones "infundadas" y calificó a los aranceles de "ilegales" y "arbitrarios".
"No hay justificación para medidas unilaterales contra nuestro país. Según estadísticas del propio gobierno norteamericano, EEUU acumuló en los últimos 15 años 424.500 millones de dólares en superávit de bienes y servicios con Brasil", apuntó.
A la vez, dijo que su gobierno "no reconoce la legitimidad de investigaciones sin respaldo en las reglas multilaterales de comercio", en referencia al proceso adelantado por la USTR.
El mandatario anunció que Brasil "iniciará de inmediato los trámites para activar los instrumentos previstos en la Ley de Reciprocidad", aprobada por unanimidad en abril de 2025 por el Congreso en medio de la ofensiva arancelaria que el gobierno de Donald Trump inició ese año contra decenas de países. Y comunicó que también retomará el tema "en el ámbito del mecanismo de solución de controversias" de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Lula volvió a responsabilizar a los Bolsonaro, a los que calificó de "falsos patriotas que urdieron y defendieron públicamente acciones contra nuestro país, movidos por objetivos electorales".
Los aranceles se meten en la campaña electoral
Los nuevos aranceles se metieron de lleno en la campaña electoral de Brasil, con acusaciones cruzadas de ambos candidatos. A menos de tres meses de las elecciones, el senador Flávio Bolsonaro viajó especialmente a Estados Unidos la semana pasada para interceder ante la administración Trump por la medida, que consideró podría favorecer a su rival, el actual presidente, a quien las encuestas muestran con ventaja para octubre.
"Cada arancel suplementario está fortaleciendo al mismo gobierno que se pretende presionar", dijo Bolsonaro el martes en una audiencia pública en la USTR en Washington ante un panel de funcionarios. "Le pido respetuosamente a este comité que no imponga aranceles a Brasil", señaló.
El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro aseguró además que durante la visita que le hizo en mayo a Trump le pidió expresamente que las empresas brasileñas no fueran castigadas. "Siempre he defendido a las empresas brasileñas y, siempre que tenga la oportunidad, seguiré defendiendo nuestro sector productivo. Los aranceles no son la solución. Tenemos que sentarnos a negociar con seriedad, sin fanfarronadas, como hace Lula", dijo el precandidato del Partido Liberal (PL).
"Los datos de 2025 muestran que estos aranceles no han producido los resultados que Estados Unidos pretendía; en cambio, han sido explotados políticamente por el actual gobierno de Brasil", advirtió Bolsonaro, que aseguró que el mismo gobierno al que se quería presionar fue ganando fuerza en las encuestas.
El senador señaló que, entre tanto, el intercambio comercial de Brasil con China alcanzó un valor récord de 171.000 millones de dólares, más del doble de los 83.000 millones de dólares con Estados Unidos. Eso muestra, apuntó, que China absorvió las exportaciones que antes iban dirigidas a EEUU.