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El debate económico está instalado. Mientras que los datos de la macroeconomía se muestran favorables (exportaciones, inflación, superávit, etc.) la microeconomía está muy discutida (varios sectores aún cayendo y problemas de calidad de empleo). Sobre ese tema se subió el Banco Central en su último Informe de Política Monetaria (IPOM).

Tanto fue así que le dedicó un recuadro completo a responder una crítica que circula en buena parte del debate económico: la idea de que la macroeconomía argentina mejora mientras la microeconomía -el bolsillo de las empresas y las familias- sigue estancada o incluso empeora.

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La entidad que conduce Santiago Bausili rechaza esa lectura de manera directa. Según el documento, la supuesta dicotomía entre una macro ordenada y una micro deteriorada "resulta, en principio, artificial", ya que los agregados macroeconómicos no son otra cosa que el promedio del comportamiento de miles de firmas y familias que operan en mercados heterogéneos. Para el BCRA, cuando se sostiene que hay una brecha entre ambos planos, en realidad se está haciendo un recorte sesgado: se toma como representativa de "la micro" a un subconjunto de sectores que crecen por debajo del promedio, dejando afuera a los que crecen por encima.

Crecimiento desparejo

El organismo reconoce, sin embargo, que en los procesos de transformación estructural -como el que atraviesa la economía argentina desde 2024- es normal que las heterogeneidades sectoriales se acentúen, porque cada actividad enfrenta distintos precios relativos, cambios regulatorios e impositivos, y ritmos propios de sus mercados.

Las tres dimensiones del "falso contraste", según el Central, son las siguientes:

1) Composición de la demanda vs. dispersión de la oferta. Dice que a nivel macro, el crecimiento está liderado por las exportaciones, acompañadas por el consumo privado, mientras que la inversión retrocedió tras el salto de 2024. Esa composición, según el informe, explica por qué no hubo caídas del PIB real desde el segundo trimestre de 2024 pese a la incertidumbre electoral de 2025. A nivel micro, en cambio, se observa una fuerte dispersión entre sectores: mientras el agro, la minería, las finanzas o la construcción muestran subas de dos dígitos desde comienzos de 2024, actividades ligadas al Estado -salud y administración pública- son las únicas que caen de manera significativa. El BCRA plantea que esta dispersión es esperable tras un cambio estructural y que, con el correr del ciclo, "es esperable que se amplíe la difusión del crecimiento" entre sectores.

Inflación volviendo a la normalidad

2) Nivel general de precios vs. precios relativos. El informe distingue entre la baja sostenida de la inflación general -que consideran el resultado macro central del programa- y los movimientos puntuales de precios relativos que generaron aceleraciones transitorias, como ocurrió a fines de 2025 y comienzos de 2026 con tarifas y carnes. El BCRA remarca que esos shocks micro no lograron torcer la tendencia macro: en abril y mayo la inflación mensual volvió a los niveles previos, mientras subas puntuales en algunos rubros fueron compensadas por bajas en otros, como indumentaria, electrodomésticos o autos.

3) Decisiones del Estado vs. decisiones del sector privado. El tercer eje distingue el rol de la política económica -bajar impuestos, desregular, fomentar el crédito- del rol de las empresas y familias, que deben adaptarse con sus propias decisiones a un escenario de baja inflación y mayor apertura. El documento enumera lo que llama mecanismos de "crowding in": financiero, con una expansión del crédito bancario equivalente a 7,4 puntos del PIB desde su piso de marzo de 2024; impositivo, por la baja de alícuotas que liberó recursos al sector privado por unos 2,7 puntos del PIB; y desregulatorio, por reformas legislativas y normativas impulsadas por el Gobierno.

La conclusión del BCRA

La explicación final de la entidad presidida por Bausili resalta que todo proceso de estabilización que reordena una economía "presenta heterogeneidades sectoriales y es susceptible a shocks transitorios", pero eso no equivale a una macro sana conviviendo con una micro enferma. Para el Central, ese contraste solo puede surgir de una selección sesgada de indicadores que no contempla la totalidad del fenómeno.

El mensaje del BCRA busca desactivar las lecturas que contraponen los datos agregados -crecimiento, superávit fiscal, desinflación- con la percepción sectorial de estancamiento en ciertas ramas de la economía. La entidad admite que existen sectores rezagados, pero insiste en que se trata de una fase transitoria dentro de un proceso que, a su juicio, ya muestra signos de sostenibilidad por estar liderado por las exportaciones y no por el consumo financiado con emisión, como en ciclos anteriores.

Temas:

Banco Central micro crecimiento inflación BCRA

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