“Las stablecoins dan libertad a los mercados emergentes”, sostuvo CJ Chen, Chief Revenue Office de Kast, en conversación con El Observador. Para el ejecutivo, el crecimiento global de estos activos responde menos a la especulación y más a una necesidad concreta de previsibilidad financiera.
“La gente sólo quiere predictibilidad. Quiere saber cuánto va a valer mañana el fruto de su trabajo”, explicó.
La transición hacia una nueva banca "cripto"
En países atravesados por volatilidad cambiaria o inflación persistente, las stablecoins aparecen como una herramienta de resguardo y acceso a dólares digitales respaldados por activos tradicionales.
Chen considera que el fenómeno ya trascendió al ecosistema cripto tradicional.
“La criptografía se está integrando con el mundo real. La gente usa stablecoins pero ni siquiera sabe que las está usando. Y eso es algo hermoso”, señaló.
Porque las stablecoins o monedas estables son también cripto; funcionan sobre los rieles de las redes blockchain aunque se encuentran atadas y mantienen paridad 1:1 con monedas fiduciarias.
Para el ejecutivo, el proceso de integración se parece a la evolución de internet: tecnologías complejas que eventualmente se vuelven invisibles para el usuario final. “No necesitas saber cómo funciona internet para usarlo. Tal vez ocurra lo mismo con blockchain”, comparó.
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CJ Chen, Chief Revenue Office de Kast
La reflexión aparece particularmente alineada con lo que ocurre en Argentina, uno de los mercados con mayor adopción cripto de la región.
Según distintas estimaciones del sector, entre 8 y 10 millones de argentinos tuvieron contacto con criptomonedas alguna vez, mientras que millones de usuarios ya operan con tarjetas o plataformas conectadas a stablecoins en su vida cotidiana.
Stablecoins como infraestructura financiera
Kast se define como una “stablecoin neobank”: una plataforma financiera que permite operar con USDT (Tether) y USDC (Circle), realizar pagos, convertir cripto en dólares digitales y utilizar tarjetas físicas o virtuales para gastos cotidianos.
La compañía ya habilitó depósitos en pesos argentinos y prepara el lanzamiento de pagos mediante QR interoperable para compras diarias. “Si ya tenes USDT, será muy conveniente ir al supermercado y pagar directamente con QR”, compartió Chen.
El modelo apunta a transformar activos digitales en una experiencia financiera simple y cotidiana. “Queremos construir cómo deberían verse los bancos de la próxima generación”, afirmó. “Dar más opciones sobre cómo gastar, invertir o mover dinero”.
Para el ejecutivo, el avance de las stablecoins responde también a cambios estructurales en la economía global. “Vivimos en un mundo mucho más conectado que hace 50 años. Trabajás con personas en otros países, cobrás internacionalmente, viajás. Pero el sistema financiero todavía fue construido para otro mundo”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que la infraestructura blockchain permite transferencias permanentes, disponibles las 24 horas y sin las limitaciones del sistema bancario tradicional. “El dinero puede moverse mucho mejor para las personas”, resumió.
La adopción institucional acelera
Más allá del uso minorista, Chen sostuvo que la adopción institucional es uno de los motores más importantes para el crecimiento de las stablecoins.
Según explicó, grandes bancos y actores financieros tradicionales ya comenzaron a utilizar estos activos para liquidaciones y transferencias internacionales debido a su velocidad y menores costos operativos.
“Las stablecoins son rápidas, baratas y están disponibles 24/7”, señaló. También destacó el avance regulatorio de la Clarity Act en Estados Unidos y con la normativa MiCA en Europa, además del involucramiento de gigantes financieros y de infraestructura de pagos.
Las transacciones con stablecoins crecieron un 72% hasta alcanzar un máximo histórico de U$S 33 mil millones en 2025, según datos de Artemis Analytics, impulsadas por el respaldo regulatorio en Estados Unidos y el creciente interés institucional.
El ejecutivo mencionó especialmente el avance de nuevas cadenas de pagos basadas en blockchain y el interés creciente de neobancos y fintechs en incorporar productos cripto. “Los neobancos tienen una ventaja: no cargan con la deuda técnica de los bancos tradicionales”, afirmó.
Aun así, considera que la adopción global sigue siendo incipiente.
“La adopción cripto todavía representa cerca del 1% de la población mundial. Pero eso está cambiando”, remarcó.
Argentina como laboratorio natural
Para Kast, Argentina representa uno de los escenarios más fértiles para el crecimiento de soluciones basadas en stablecoins. Chen vinculó directamente la adopción local con décadas de volatilidad económica y pérdida de valor de la moneda.
“En países donde las monedas fluctúan constantemente, las personas buscan estabilidad”, sostuvo.
El ejecutivo comparó esa realidad con mercados como Australia, donde —según explicó— históricamente existió menos necesidad de alternativas dolarizadas o activos digitales estables debido a una macroeconomía más previsible.
Kast también prepara productos orientados a empresas argentinas que operan internacionalmente. La idea es ofrecer herramientas para recibir pagos en stablecoins, administrar gastos corporativos y enviar dinero globalmente utilizando infraestructura blockchain.
“Queremos ayudar a las empresas argentinas a globalizarse, simplificar sus operaciones y reducir costos”, afirmó Chen.
La compañía, según compartió el ejecutivo, proyecta alcanzar mil millones de usuarios y expandir su presencia regional a través de servicios financieros basados en stablecoins.
“Kast significa tener un banco global que te acompaña donde sea que estés”, concluyó.