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La confianza del sector agropecuario registró una caída del 19% entre marzo y junio de 2025, según reveló el Ag Barometer Austral elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. Este deterioro se produjo en un contexto de incertidumbre económica, baja sostenida de precios internacionales y el regreso de las retenciones, factores que impactaron negativamente en las expectativas de los productores.

Carlos Steiger, director del Ag Barometer Austral, calificó este dato como "lo más preocupante" de la medición realizada. "El productor necesita rentabilidad, pero también reglas de juego claras y estables por al menos cinco años para decidir inversiones de largo plazo. Hoy ese escenario no está", explicó el analista, quien agregó que "en la coyuntura actual, marcada por incertidumbre política y económica, las decisiones de inversión en activos fijos como maquinaria quedan postergadas".

La confianza general del sector pasó de 137 puntos en marzo a 130 puntos en mayo-junio, representando una merma del 5%. Sin embargo, el aspecto más crítico fue el deterioro en las expectativas futuras, donde la confianza sobre la situación del sector en los próximos 12 meses se desplomó de 132 puntos a 107 puntos.

Inversiones en el freezer

El Índice de Expectativas de Inversión mostró una caída del 8,5% respecto a marzo y acumula una baja del 32,5% desde noviembre de 2024, cuando alcanzaba los 111 puntos. En la actualidad se ubica en 75 puntos, y el 63% de los productores considera que no es un buen momento para invertir, frente al 59% que opinaba lo mismo tres meses atrás.

"Si bien las expectativas de inversión tuvieron, como en los últimos años, una mejora en marzo que coincide con ExpoAgro, donde tanto entidades financieras como empresas de maquinarias presentaron agresivos planes comerciales y de financiamiento para captar clientes, la situación estructural y los fundamentales del sector hacen que los productores sean muy cautelosos antes de invertir en activos fijos, principalmente maquinarias", señaló Steiger.

Las expectativas futuras muestran un comportamiento dispar para los próximos 12 meses: mientras hay una mejora en la situación financiera de los productores (de 156 a 161 puntos, un 3,2%), existe una caída mucho más importante en lo referido a la situación del sector agropecuario, donde el optimismo cayó de 132 a 107 puntos.

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Variables adversas para el agro

El contexto macroeconómico actual presenta múltiples desafíos para el sector. El alza de las retenciones a la soja y el maíz a partir de julio se produjo en un momento particularmente desfavorable para el sector agropecuario.

La situación actual combina un Tipo de Cambio Real Bilateral (Argentina-EEUU) en niveles históricamente bajos12% por debajo del promedio de los últimos 25 años— y precios internacionales deprimidos. El valor FOB de la soja, medido en términos reales y ajustado por el IPC de Estados Unidos, se encuentra 24% por debajo de su promedio histórico.

Además, los indicadores macroeconómicos locales muestran una evolución a la baja, mientras los precios de los granos también registran descensos, factores que se suman al incremento de las retenciones para completar un panorama adverso.

A pesar de este panorama adverso, el volumen de liquidación del agro en junio fue de u$s 3.700 millones, con estimaciones que hablan de un julio incluso mejor. Sin embargo, esta performance no logró revertir el clima de pesimismo que se instaló en el sector.

En cuanto a las ventas, en junio se aceleraron ya que un 72% de los productores tenían la certeza de que no se iban a prorrogar los beneficios para soja y maíz, aunque un bajo porcentaje piensa que se van a eliminar luego de las elecciones de octubre.

Respecto a los arrendamientos para la siembra de la cosecha gruesa, la gran mayoría de los productores (71%) manifestaron que no hay cambios con relación a la campaña anterior, mientras que en porcentajes parejos hay quienes observan bajas y subas en los valores.

Un 86% de los productores dijeron que no han cambiado sus planes de siembra de trigo 2025/26 a pesar de una cierta baja en los precios internacionales, ya que si bien un 15% manifiestan que han bajado los márgenes, no van alterar sus planes de siembra. Estos se suman al 71% que no ha relacionado el nivel de precios con las decisiones de siembra del cereal.

El relevamiento también mostró la importancia de los contratistas en la producción agropecuaria: el 80% de los servicios son utilizados para la cosecha, un 72% para aplicaciones con pulverizadora, y un 64% para labores de siembra. El atributo más valorado a la hora de la contratación es la confianza hacia el contratista (8,89 sobre 10), seguido por la disponibilidad en el momento del requerimiento (8,69), mientras que el costo del servicio ocupa un tercer lugar (7,44).

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campo Argentina retenciones Retenciones al agro

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