En un contexto global desafiante para el venture capital, con menos liquidez y foco desplazado hacia proyectos más avanzados, Mariano Mayer ve señales claras de que Argentina vuelve a ganar terreno en el radar de inversores y emprendedores. “Estamos en transición, pero con elementos para ilusionarse”, dice el cofundador de Newtopia VC, un fondo de US$50 millones que invierte en etapas tempranas y que ya respaldó a más de 80 startups en la región.
Mayer no es un recién llegado al ecosistema: fue secretario de Emprendedores y Pymes durante el gobierno de Mauricio Macri, es presidente de la Asociación de Capital Privado, Emprendedor y Semilla de Argentina (Arcap), y hoy lidera un equipo que acompaña a founders desde sus primeras ideas hasta su consolidación regional. Con foco en soluciones tecnológicas que transformen cadenas de valor, su mirada abarca desde inteligencia artificial y fintech hasta energía, agro y economía creativa.
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Mariano Mayer, cofundador de Newtopia VC
En diálogo con El Observador, Mayer repasa el nuevo ciclo que atraviesa el ecosistema emprendedor argentino, los desafíos macro que aún pesan, las verticales que generan más entusiasmo entre los inversores y el rol clave de las nuevas generaciones, que con 19 o 20 años ya fundan compañías globales. “Argentina tiene todo: talento, necesidad y oportunidad de transformar con tecnología”, afirma.
- ¿Qué te lleva a afirmar esto?
- Vemos elementos que entusiasman. Aunque el capital global sigue en transición desde una época de tasas bajas y abundancia hacia una etapa con menos liquidez, están empezando a verse señales alentadoras. Por ejemplo, empieza a reabrirse el mercado de IPOs en Estados Unidos, lo que impacta positivamente aguas abajo en el venture capital.
—¿Qué están viendo específicamente en las diferentes etapas de inversión?
—Se está viendo algo más de actividad en estadios más avanzados, como series B o C. Esto descomprime las etapas iniciales, donde había mucha competencia y valoraciones elevadas. Aunque el primer trimestre no llegó a los US$1.000 millones en inversiones, que es bajo respecto a otros años, hay razones para ser prudentes pero optimistas.
—¿Cómo ves el contexto macroeconómico argentino en relación a estas inversiones?
—Ya poder hablar de una macro ordenándose es un cambio enorme. Históricamente, los emprendedores argentinos arrancaban perdiendo porque sus ingresos eran en moneda blanda. Hoy empieza a cambiar esa percepción. Incluso emprendedores chilenos que antes ocultaban operaciones en Argentina, ahora las destacan. Además, la eliminación de restricciones cambiarias y la llegada de inversores extranjeros mejoran el panorama.
Evolución de las inversiones en Argentina
Industria de Capital Emprendedor (Capital Semilla + Capital Emprendedor) en millones de dólares. (Fuente Arcap)
—¿Cuáles son los desafíos que aún enfrenta el ecosistema?
—Falta avanzar en reformas estructurales, como la impositiva y laboral. El costo argentino sigue siendo alto. También hay que trabajar en dar señales de consistencia a largo plazo. La confianza se construye con persistencia, incluso ante tentaciones de retroceder.
—En cuanto a verticales de inversión, más allá de fintech, ¿qué otras áreas están viendo con interés?
—Fintech sigue siendo relevante porque el sistema financiero argentino es muy chico respecto al PBI. Pero también vemos mucho potencial en proyectos que digitalicen cadenas de valor, especialmente con inteligencia artificial, y en sectores como energía, agro, minería, retail y logística. Además, la economía creativa y el entretenimiento también son muy interesantes.
¿Qué ejemplos de startups apoya Newtopia hoy
—Estamos en compañías como Cedalio, que mejora el consumo energético con IA; Nilus, que apunta a bajar los costos para los sectores más vulnerables; o Mercay, un marketplace para que pymes industriales mexicanas accedan a mejores insumos. Son buenos ejemplos de lo que queremos impulsar.
—¿Y cómo está impactando la inteligencia artificial?
—La inteligencia artificial está ayudando a ordenar datos, mejorar productividad, acceder a financiamiento, y democratizar servicios. No solo genera eficiencia, también accesibilidad. Tiene un rol clave en transformar cadenas de valor, bajar costos y, en consecuencia, beneficiar al consumidor final.
—Mencionaste el talento joven. ¿Qué estás viendo en las nuevas camadas de emprendedores?
—La generación de 19-20 años es espectacular: audaces, colaborativos, con ambición global. Se está generando una comunidad muy rica donde emprendedores de distintas camadas se apoyan entre sí. Tenemos casos como los chicos de Human, que ya están en más de 30 países. Y hay referentes como Galperin, Ginóbili o Guillermo Rauch que inspiran y colaboran activamente.
—¿Qué buscan ustedes a la hora de invertir en un equipo?
—Un buen equipo, con capacidad técnica, de aprender y de liderar. Que estén obsesionados con resolver un problema grande, regional o global. Valoramos mucho la capacidad de storytelling porque van a tener que convencer talento e inversores. Y aunque hay casos de solo founders, creemos en la riqueza del trabajo en equipo.
—¿Qué expectativas tienen para lo que queda de 2025 y para 2026?
—Creemos que 2025 seguirá siendo un año de transición pero con más casos de uso de inteligencia artificial y más inversiones regionales. En 2026 esperamos un escenario aún más favorable, con Argentina tomando un rol protagónico y una comunidad emprendedora más madura y conectada.