El dólar muy cerca del techo de la banda cambiaria, establecida en $1.450, abre el interrogante acerca de qué podría pasar si el Banco Central tuviera que salir a intervenir para frenarlo. El acuerdo con el Fondo Monetario permite que el Gobierno venda dólares si llega a ese techo. ¿Cuál es el poder de fuego de la autoridad monetaria? Según cálculos privados, entre US$ 20 y 23 mil millones estarían disponibles en caso de que siga el movimiento alcista. Además de eso, fuera del mundo dólares, está la utilización de la tasa de interés en pesos y la intervención en los futuros como plan alternativo.
"No obstante la performance reciente, donde ninguna tasa parece suficiente para aliviar la tensión cambiaria (más bien podría ser contraproducente, por el impacto fiscal de mayores intereses de deuda), el comportamiento podría cambiar a medida que el tipo de cambio se aproxime al límite superior de la banda", dice el último informe de Empiria, la consultora de Hernán Lacunza.
Reserva, FMI y encajes
Dice que no solo por la señal de precios ("el tipo de cambio real ya más próximo al presunto equilibrio"), sino porque en el techo el Banco Central podría disponer de casi US$ 20.000 millones para intervenir, un poder de fuego suficiente para disuadir cualquier corrida descontrolada. "Es verdad que son reservas prestadas, del FMI y de encajes, pero líquidas al fin", advierte Empiria.
En la misma línea están los cálculos de Fernando Marull, director de FMyA. "Si el dólar tocara la banda superior estos días, el poder de fuego da cerca de US$ 23.000 millones", estima Marull. Se desagrega así:
1. Unos US$ 14.000 millones que aportó el FMI al BCRA en el acuerdo.
2. Otros US$ 6.000 millones del BCRA por futuros.
3. Y US$ 3.000 millones del Tesoro por Depósitos.
La apuesta por el carry trade
Empiria, la consultora del ex ministro de Economía, afirma que en este contexto (nivel del tipo de cambio y tasas), la probabilidad de que el tipo de cambio toque el techo de la banda no debería ser tan alta. "Porque, con los precios de hoy, ya existe un carry trade garantizado con las Lecaps de noviembre: con las tasas actuales, aún si el tipo de cambio sube hasta la banda superior, el rendimiento en pesos habrá superado la depreciación del dólar", sostiene.
En la línea, Quantum Finanzas, la consultora de Daniel Marx, dice que un “aterrizaje suave” desde la situación actual significaría posicionarse en instrumentos a tasa fija de corto plazo –LECAP a 30-60 días-, que puede resultar atractivo. "Para aquellos inversores con menor aversión al riesgo, los bonos soberanos hard dollar -con rendimientos del 12% anual y una curva con muy poca pendiente también podrían considerarse Bopreales -con rendimientos del 6-8% anual-. Los títulos ajustables por CER -con rendimientos altos-, reducen riesgo si hay “turbulencias” que se manifiesten en saltos en la inflación", advierte.
Crecimiento e inflación post suba del dólar
Y concluye dejando una advertencia: "Un importante supuesto, en especial para posicionamientos en LECAP y hard dollar, es que, pasado el round electoral, las tasas en pesos y en dólares –riesgo país- vuelvan a comprimir. Aunque, hasta ese momento, la mayor volatilidad lleva a pensar en posicionamientos a corto plazo".
Sea como fuere, Empiria enfatiza que en cualquier caso, superado el trauma de volatilidad que "no puede durar muchos días" (de hecho, eventualmente, el Banco Central podría volver a ofrecer un mecanismo de provisión de liquidez predecible a corto plazo), las variables convergerán a equilibrios diferentes a los del primer semestre, tanto para las variables nominales como reales: tipo de cambio, tasa de interés e inflación más elevados; nivel de actividad y crédito más bajos, estima.