El INDEC publicó el informe del IPI (índice de producción industrial) minero correspondiente al mes de julio, y arrojó variaciones inéditas: la extracción de litio alcanzó su máximo histórico con un crecimiento del 60 % interanual, mientras la producción de petróleo subió un 20%. En un contexto donde la economía se encuentra estancada o en recesión (según las estimaciones), el sector se convirtió en la excepción.
Los índices de industria y construcción
El contraste es evidente: la industria manufacturera retrocedió 1,1% interanual, y la construcción subió 1,4% interanual, pero cayó 1,8% respecto de junio, según los informes paralelos del INDEC publicados ayer. Esta divergencia muestra una economía de dos velocidades: los minerales impulsados por la demanda global siguen creciendo, mientras que los sectores ligados al consumo interno no acompañan.
Por qué la minería rompe récords
Estos números están impulsados, principalmente, por dos polos bien definidos: los yacimientos de hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta en Neuquén, que explican gran parte del salto en el petróleo, y los salares de litio del norte argentino (Jujuy, Salta y Catamarca) junto con proyectos en San Juan (Cuyo), que consolidan a la Argentina como uno de los actores centrales del “triángulo del litio”, con Chile y Bolivia.
A su vez, el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) es una herramienta clave detrás de estos datos, que sirven para atraer inversiones millonarias en sectores estratégicos. Hasta julio, el RIGI acumulaba compromisos por más de USD 12.800 millones, con inversiones en minería y energía, principalmente.
De las estadísticas al desarrollo regional
La otra cara de la moneda es su impacto desigual a lo largo y ancho del país. Por un lado, genera divisas y mejora la balanza comercial; por otro, concentra la actividad en pocas provincias. El Gobierno tiene un fuerte desafío por delante: que los récords de litio y petróleo no solo eleven las estadísticas de exportación, sino que también impulsen nuevas inversiones y desarrollo regional sostenible.