El Ministerio de Economía de la Nación formalizó el 21 de julio de 2026 la aprobación del proyecto Rincón de Aranda (RDA) para su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Bajo la categoría de Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP), la iniciativa de Pampa Energía representa una de las mayores inversiones de la compañía y busca potenciar la producción de shale oil en Vaca Muerta, al tiempo que fortalecer el perfil exportador del país.
Una inversión de más de U$S 4.500 millones
El proyecto contempla una inversión total estimada de U$S 4.522 millones hasta 2041.
El desarrollo se ubica sobre un bloque de 237 km² en la ventana de black oil de Vaca Muerta, donde está prevista la perforación de 259 pozos.
Como parte del desarrollo, Pampa Energía construye infraestructura clave para acompañar el crecimiento de la producción, entre ella una planta de tratamiento con capacidad para procesar 45.000 barriles diarios de petróleo, además de oleoductos y gasoductos destinados a evacuar la producción.
Solo durante 2026 la compañía prevé invertir U$S 770 millones en el área y acumular más de U$S 1.500 millones hasta alcanzar la meseta de producción (plateau) prevista para 2027.
La fortaleza financiera que acompaña el desarrollo
La aprobación del RIGI llega en un contexto de sólidos resultados financieros para Pampa Energía.
Durante el primer trimestre de 2026, la compañía registró un crecimiento interanual del 48% en sus resultados operativos, con ingresos por U$S 573 millones.
En el mismo período, el EBITDA ajustado alcanzó los U$S 325 millones, impulsado principalmente por el crecimiento de Rincón de Aranda, cuya producción pasó de aproximadamente 1.000 barriles diarios un año atrás a superar los 24.000 barriles diarios en la actualidad.
Entre los principales indicadores de la compañía también se destacan:
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Eficiencia operativa: el costo de extracción (lifting cost) en Rincón de Aranda se redujo hasta ubicarse por debajo de U$S 10 por barril.
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Financiamiento: a fines de 2025, Pampa emitió un bono internacional por U$S 450 millones, con una tasa del 7,75% y un plazo de 12 años, operación que permitió optimizar su estructura de deuda.
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Solidez financiera: la empresa mantiene un ratio de deuda neta/EBITDA de 1,1 veces, uno de los niveles más bajos del mercado local.
Exportaciones, divisas y generación de empleo
Desde la perspectiva macroeconómica, el proyecto prevé destinar la totalidad de su producción a la exportación.
A lo largo de su vida útil, se estima que generará ingresos cercanos a U$S 17.000 millones, mientras que a partir de 2027 aportará más de U$S 1.200 millones anuales en divisas.
Ese flujo de exportaciones se suma al superávit energético alcanzado por Argentina durante el primer semestre de 2026, cuando el saldo comercial del sector superó los U$S 6.987 millones.
El desarrollo también contempla un impacto sobre el empleo. Durante la etapa de construcción se prevén 715 puestos de trabajo directos y 500 indirectos, aunque otras estimaciones elevan esas cifras hasta 800 empleos directos y 1.000 indirectos.
En la fase operativa, el proyecto demandará 62 empleos directos y 456 indirectos.
Los beneficios del RIGI
Con la adhesión al RIGI, Pampa Energía accede a un marco de estabilidad por 30 años junto con beneficios fiscales, entre ellos una alícuota reducida del impuesto a las ganancias y un esquema de amortización acelerada.
Además, al tratarse de un Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP), Rincón de Aranda contará con la exención de derechos de exportación a partir del segundo año de adhesión.
Según señaló Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, este esquema permitirá acelerar los tiempos de desarrollo del proyecto y extender la vida útil de la producción en la zona norte del bloque.