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En medio de la caída del consumo masivo que golpea a los supermercados (cayó 6,2% según el INDEC), y que pone en debate el supuesto boom de consumo (concentrado en bienes durables adquiridos por una parte de la sociedad con ingresos más elevados), una nueva medición puso blanco sobre negro el costo de varios productos de la canasta básica y su componente impositivo. Spoiler alert: 1 de cada 4 pesos que pagan los consumidores argentinos por carne, leche o pan, son impuestos.

La Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) elaboró un informe semestral en el que analiza la composición de los precios de la leche, la carne y el pan. Examinaron a cada eslabón de la cadena, desde la producción primaria hasta la llegada del producto final al consumidor. "Se identifica la participación de cada uno de los eslabones, los costos e impuestos, con el fin de tener una imagen clara de por qué los alimentos valen lo que valen, y de identificar dónde pueden estar los principales problemas de cada cadena", dijeron.

Esto se produce en medio de la caída de consumo de la carne. Según FADA, durante el último año los argentinos redujeron en cinco kilos la ingesta de carne vacuna por persona, mientras que el consumo de cerdo creció 1,5 kilos. El informe dice que explica esta tendencia por la inflación y los cambios en los precios relativos de los alimentos.

Sea como fuere, lo interesante es que el componente impositivo es una constante:

carne

El peso de los impuestos en el consumo

leche

El impacto de la guerra en Medio Oriente

A estos factores autóctonos ahora se le suma el conflicto en Medio Oriente. FADA dice que un primer canal de impacto es el encarecimiento del transporte. "El costo del flete representa aproximadamente el 1,8% del precio del pan y el 6% de la leche. Considerando los aumentos registrados en marzo (13,6% en tarifas de transporte), y su eventual traslado a precios, el impacto estimado sería de 0,2% en el pan y 0,8% en la leche. Este efecto sería aún mayor en los eslabones que concentran el costo logístico, como el productor de trigo -donde el flete representa el 8% de los costos totales-, así como en la industria y el comercio en el caso de la leche", explican.

Adicionalmente, el aumento en los combustibles impacta de forma directa sobre los costos de las labores agrícolas. Ambos efectos, generarían una mayor presión sobre los costos del productor de trigo, el cual al ser tomador de precios, enfrenta un deterioro en sus resultados, apunta.

pan

Transporte y combustible son determinantes

"A esto se suma el encarecimiento de la urea. Como contrapunto, se observa una tendencia al alza en los precios de los granos, impulsada principalmente por factores de demanda. En un contexto de incertidumbre, distintos países tienden a incrementar sus niveles de abastecimiento, lo que ha generado subas en los precios de granos y subproductos, particularmente en el trigo, dado que la región en conflicto es una importante demandante", sostiene la fundación.

Y señala que otros eslabones que podrían verse afectados son el tambo, la cría y el feedlot, donde tanto la implantación de pasturas y verdeos como la distribución de alimento presentan una alta dependencia del combustible.

"En términos generales, se espera que el aumento de costos supere las mejoras en los precios de los commodities, lo que presionaría negativamente sobre los resultados de los distintos eslabones, con posibles efectos de traslado a precios. La magnitud de este impacto dependerá, en última instancia, de la evolución y duración del conflicto", advirtió.

Temas:

argentinos carne leche Pan Impuestos Consumo medio oriente Guerra transporte combustible

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