El doctor Alejandro Andersson, médico neurólogo y endocannabinólogo, fue el invitado de este lunes en Bienestar 107.9, el programa de radio conducido por el doctor Conrado Estol. Andersson, quien además es director del Instituto de Neurología Buenos Aires (INBA) y codirector de la diplomatura en Endocannabinología de la Asociación Médica Argentina, brindó detalles sobre el cannabis medicinal y sus aplicaciones en el tratamiento de diversas patologías neurológicas. Durante la charla, se profundizó sobre la legislación argentina, la evidencia científica y las aplicaciones terapéuticas del cannabis, que avanza como una alternativa terapéutica validada en el mundo.
El doctor Andersson inició su intervención hablando sobre la historia del cannabis medicinal. "Cannabis medicinal es una alternativa terapéutica que ya tiene varios años. Se popularizó en 2001, cuando Canadá lo legisló oficialmente como cannabis medicinal", explicó el especialista. Esta disciplina médica utiliza productos derivados de la planta de cannabis o marihuana, y está orientada a tratar diversas enfermedades y dolencias. En sus palabras, "el cannabis no es solo una planta, son más de 700 variedades genéticamente diferentes, y dentro de ellas hay más de 15.000 tipos diferentes de cannabis".
Embed - "El cannabis es una herramienta terapéutica que se puede sumar a la medicina" - Alejandro Andersson
Entre las sustancias activas más conocidas, el Dr. Andersson mencionó el CBD (cannabidiol), que se hizo famoso por su capacidad para tratar la epilepsia, y el THC (tetrahidrocannabinol), el compuesto psicoactivo que genera controversia por sus efectos en el sistema nervioso central. "El THC, en determinadas circunstancias, puede ser psicoactivo, pero en dosis controladas, se emplea con fines terapéuticos", explicó.
El médico también abordó la regulación del cannabis medicinal en Argentina, que dio un paso importante con la sanción de la Ley 27.350 en 2017. Esta ley habilitó el uso de derivados del cannabis para pacientes con ciertas patologías. "El primer medicamento a base de CBD elaborado en Argentina se comercializó en 2020, autorizado por la ANMAT, el organismo regulador de medicamentos en el país", dijo Andersson. Además, destacó que en 2021 se aprobó la posibilidad de cultivar cannabis para uso personal con fines medicinales, mientras que en 2023 comenzaron a operar farmacias de magistrales especializadas en cannabis, que elaboran fórmulas personalizadas.
El cannabis y su acción sobre el cuerpo humano
Andersson detalló cómo los compuestos del cannabis actúan sobre el sistema endocanabinoide humano. "En nuestros cuerpos, tenemos receptores endocanabinoides que regulan funciones como el apetito, el sueño, el dolor y muchas otras. El cannabis, a través de sus canabinoides, puede modular estos receptores, logrando efectos terapéuticos", explicó el neurólogo. Según Andersson, el uso de cannabis medicinal debe ser personalizado, considerando factores como el género, la edad y las particularidades genéticas de cada paciente.
El médico también hizo hincapié en la diferencia entre el tratamiento clásico y el uso de cannabis para patologías como epilepsia refractaria. En su experiencia, uno de los casos más impactantes fue el de un paciente con epilepsia resistente a medicamentos convencionales. "En 2016, un paciente con epilepsia refractaria que no respondía a tres fármacos antiepilépticos clásicos mejoró considerablemente después de recibir un derivado de cannabis", relató. Este caso le permitió profundizar en el uso de cannabis medicinal para tratar diversas afecciones.
A partir de esa experiencia, Andersson comenzó a derivar más pacientes a este tipo de tratamiento, y observó beneficios en patologías como la esclerosis múltiple, trastornos del movimiento y dolores neuropáticos.
Indicaciones terapéuticas y evidencia científica
Andersson mencionó una serie de patologías en las que el cannabis ha mostrado beneficios terapéuticos. Entre ellas, destacó el tratamiento de dolores neuropáticos como el causante de neuralgias del trigémino y las neuropatías en las piernas, así como el dolor oncológico. "El cannabis no solo reduce el dolor, sino que también mejora la tolerancia a los tratamientos de quimioterapia, al reducir las náuseas y los vómitos", explicó.
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Otros tratamientos recomendados incluyen el uso de cannabis en esclerosis múltiple, donde la espasticidad muscular se alivia con fórmulas específicas de cannabis como el Sativex (conocido como nabiximols), que ya se comercializa en algunos países. "Estas fórmulas pueden reducir la espasticidad muscular en un 30% aproximadamente", comentó Andersson.
Andersson también mencionó que el cannabis es efectivo en el tratamiento de fibromialgia, un trastorno que causa dolor musculoesquelético generalizado, y en pacientes con trastorno de estrés postraumático. "El cannabis medicinal está mostrando resultados positivos en el tratamiento de enfermedades neuropsiquiátricas, así como en trastornos del sueño", agregó.
En cuanto a la investigación, el médico destacó el trabajo pionero realizado por el investigador israelí Rafael Mechoulam, quien descubrió que los humanos tenemos receptores para los canabinoides. "Mechoulam fue el primero en demostrar que los canabinoides como el THC y el CBD interactúan con receptores endocanabinoides en nuestro cuerpo", explicó.
Además, en el ámbito del autismo y trastornos del espectro autista (TEA), mencionó un estudio realizado en Israel con 180 pacientes, que mostró mejoras en un 30% de los pacientes en aspectos cognitivos y de comunicación, como el contacto visual.
Los desafíos y el futuro del cannabis medicinal
Aunque el cannabis ha demostrado ser una opción terapéutica válida en el tratamiento de diversas enfermedades, Andersson advirtió que no es una solución milagrosa. "El cannabis no cura el dolor al 100%, en muchos casos puede reducirlo entre un 30% y un 50%, lo cual representa una mejora significativa, pero no es la panacea", señaló. El neurólogo explicó que muchas veces los pacientes tienen expectativas poco realistas sobre los efectos del cannabis, y es importante tener una visión equilibrada.
El médico también resaltó la necesidad de seguir investigando. "El potencial del cannabis medicinal aún no está completamente explotado. Los estudios científicos continúan y cada vez se suman más indicaciones y tratamientos con evidencia sólida", dijo. Mencionó que el futuro de la medicina canábica es prometedor y que cada vez más países y organismos reguladores, como la FDA en Estados Unidos, están autorizando derivados de cannabis para usos terapéuticos.
En cuanto a los avances científicos, el Dr. Andersson mencionó otros canabinoides como el CBN (canabinol) para trastornos del sueño, el CBG (canabigerol) para afecciones inflamatorias y problemas vesicales, y el THCB (tetrahidrocannabivarina) para el tratamiento del síndrome metabólico y la diabetes. "Cada vez encontramos más aplicaciones para los diferentes compuestos que componen la planta de cannabis", aseguró.
El especialista, además de su trabajo en neurología y cannabis medicinal, destacó la importancia de llevar un estilo de vida saludable. "Soy corredor, me entreno cuatro veces a la semana y corro más de 60 km. Creo que la actividad física es esencial para mantener una buena salud", afirmó.
Para Andersson, el cannabis medicinal debe ser considerado solo como una alternativa adicional, y no como la solución principal. "Los hábitos saludables, como el ejercicio, son la base para una vida sana. Los suplementos y medicamentos deben ser lo último, una vez que ya hemos establecido un estilo de vida adecuado", concluyó.