El economista Fausto Spotorno, ex miembro del Consejo de Asesores del presidente Javier Milei y director de la Escuela de Negocios de la UADE, fue entrevistado por Horacio Cabak en El Observador 107.9 para analizar la situación del país con el Fondo Monetario Internacional y explicar las recientes turbulencias en el mercado financiero.
En diálogo con Cabak, Spotorno aclaró que no existe un informe oficial del FMI sobre Argentina que haya generado preocupación. "Estaba revisando los informes del FMI publicados oficiales y no hay nada nuevo. Lo que sí hay es una conferencia de prensa donde se le pregunta a Julie Kozak, Directora de Comunicaciones del Fondo, sobre el tema de reservas y las metas", explicó el economista.
El especialista se mostró escéptico sobre las interpretaciones alarmistas y consideró que las declaraciones del organismo "no tienen mucha relevancia". Además, aclaró que "el informe oficial todavía no salió" y que está por publicarse próximamente.
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Respecto al cumplimiento del acuerdo, Spotorno fue categórico: "El Gobierno viene cumpliendo casi todas las metas". El especialista contrastó esta situación con la del gobierno anterior: "El gobierno anterior no cumplía una sola meta y le seguían dando permisos, mientras que este gobierno no solamente cumple, sino que sobrecumple".
"Es más, ellos a veces nos dicen: aflojen un poquito, muchachos, no hace falta ir tan a fondo", agregó, sugiriendo que el FMI incluso modera las políticas del gobierno argentino.
Para explicar el funcionamiento de estos acuerdos, el economista detalló que los convenios con el FMI tienen múltiples metas que se dividen en dos tipos: cualitativas y cuantitativas. Las cualitativas incluyen reformas como la laboral y la desregulación, mientras que las cuantitativas establecen metas de déficit fiscal, reservas y otros indicadores económicos.
Spotorno también contextualizó que "esta es la primera revisión del acuerdo" y la comparó con un "boletín de mitad de año", aclarando que no implica incumplimiento definitivo.
El desafío de las reservas
El principal punto débil identificado por Spotorno es la acumulación de reservas. "La meta en la que estamos bajos es el tema de reservas", admitió, aunque explicó que esto se debe a limitaciones estructurales.
El economista detalló tres formas de acumular reservas: tomando deuda, comprando con superávit fiscal, o mediante operaciones del Banco Central. La primera opción "tiene el problema de tomar deuda para guardar dólares en una caja de seguridad pagando intereses", mientras que la segunda, "la más sólida", consiste en que el gobierno compre dólares con su superávit fiscal.
Sin embargo, señaló que el superávit primario esperado de 1,6% del PIB no será suficiente. "De ese superávit hay que pagar intereses. Te va a quedar 0,2% de superávit fiscal total, que son cerca de 1.500 o 2.000 millones de dólares máximo. Eso es lo que va a poder comprar en reservas el gobierno, que no es suficiente para cumplir las metas".
La tercera opción presenta mayores complejidades, ya que requiere que el Banco Central emita pesos o venda bonos. "Si emite pesos y el mercado no quiere pesos, se va la inflación", advirtió. Además, explicó que "el mercado global no está comprando bonos de países emergentes en general", lo que limita las alternativas.
La normalización del sistema bancario
Spotorno dedicó una extensa explicación a las recientes turbulencias financieras, que atribuyó al proceso de "limpieza del sistema monetario" emprendido por el gobierno. El economista describió la evolución desde las Leliq hasta las actuales Lecap.
"Las Leliq tenían varios problemas. Crecían continuamente porque los intereses se pagaban con más Leliq", explicó. Con tasas que llegaron a 160% e incluso 200% anual, estas letras generaban "una avalancha" que se comía "el crédito al sector privado".
El proceso de transformación pasó por las Lefi como instrumento intermedio, hasta llegar a las Lecap actuales, que "cotizan en el mercado" y pueden ser compradas por cualquier inversor. El cambio generó turbulencias porque los bancos perdieron "una especie de seguro de liquidez" que tenían con las Lefi.
"Las Lefi eran como un seguro. Siempre que tenías un problema venías al Banco Central y te salvaba la vida. Ahora tenés que empezar a tener tu propia responsabilidad", explicó el economista.
Este cambio generó que algunos bancos quedaran "medio cortos de liquidez" al reemplazar un instrumento súper líquido por otro más largo y menos líquido. "Fue todo un problema bancario súper técnico", reconoció Spotorno, aunque aseguró que "ya se acomodó, ya está todo más o menos ordenado".
El economista concluyó con tranquilidad sobre el panorama general y recordó que "estamos en un régimen de tipo de cambio flotante" con bandas entre $1.000 y $1.400, señalando que "no hay que preocuparse tanto porque fluctúe el tipo de cambio".